Estudiantes, estudiar antes. Es la coletilla de un profesor de Física que tuve en Bachiller, que me tocaba la moral porque tenía toda la razón.

En realidad, todo tiene que ver con la planificación. A través del trabajo diario se alcanza la perfección. En muchos órdenes de cosas y también en los estudios.
Si estás buscando la versión corta, lee nuestra guía rápida para preparar exámenes.
La versión detallada (y mucho) a continuación.
Preparación para Test y Exámenes de desarrollo
- Pasos para preparar exámenes
- Plan de estudio semanal y organización del trabajo
- Adaptando el trabajo al tipo de examen
- Preparación de esquemas y mapas de conceptos para el estudio
- Optimización cerebral. Aplicación de la neurociencia al aprendizaje (aprender matemáticas de manera divertida con Eugenia Cheng de la Universidad de Sheffield)
- Autoevaluación
- ¿Qué me toca empollar?
En el examen
- Distribución efectiva del tiempo
- Exámenes de múltiples alternativas (quizás prefieras leer 10 trucos para aprobar exámenes tipo test de David Garrote)
- Exámenes de desarrollo
- Exámenes orales (miedo a hablar en público)
- Consideraciones para las matemáticas y ciencias (recursos sobre matemáticas, Pure Mathematics with Dr Eugenia Cheng)
- Otros tipos de exámenes
Otras estrategias y herramientas
- Creando motivación y confianza en uno mismo
- Superando la ansiedad ante los exámenes
- El descanso como fase activa: El papel del sueño en la memoria, ocio y el hábito del estudiante
- Técnicas de estudio basadas en Neurociencia (práctica distribuida, recuperación activa e intercalado)
- Periodos de exámenes (resultados de enero)
Guía rápida para preparar exámenes
- Distingue momentos diferentes: No te limites a leer. Pasa de comprender la materia a la práctica de recuperación. En lugar de repetir, cierra el libro e intenta explicar lo aprendido; esto fortalece la ruta neuronal hacia la información. Cuando abordas la materia por primera vez (focalizado en comprender) es diferente de cuando fijas en la memoria (repitiendo concienzudamente) a cuando repasas (sintetizas y revisas esquemas)
- Activa la práctica distribuida (Spacing): Prepárate con antelación, pero no concentres todo el estudio en un solo día (evita el “cramming”). Espaciar las sesiones de estudio obliga al cerebro a recuperar información justo cuando empieza a olvidarla, un proceso de re-consolidación que fortalece la memoria a largo plazo. Así que toma un calendario del cuatrimestre y comienza señalando fechas importantes (entregas de prácticas, exámenes, etc.) y observa el tiempo que tienes hasta entonces para trabajar la materia.
- Intercala temas (Interleaving): En lugar de estudiar una unidad completa de principio a fin, mezcla conceptos de diferentes temas en una misma sesión. Esto ayuda al cerebro a aprender a discriminar entre conceptos y aplicarlos mejor en contextos distintos. Selecciona aspectos fundamentales, críticos, aquellos que desconoces, etc. Organiza la información.
- Escribe tu horario: Establece objetivos y plazos (planifica). Prepara sesiones en bloques de 3 horas (con descansos de 10 minutos cada hora), con un descanso largo de 1,5 horas o 2; varios días a la semana y algún día dos sesiones de 3 horas. Prioriza la frecuencia sobre la duración masiva.
- Adapta tu estilo de trabajo al tipo de examen: los exámenes test de múltiples respuestas afinan en los detalles (has de comprender bien los conceptos y sus relaciones); los exámenes de desarrollo analizan temas e interpretaciones (has de conocer la materia y saber explicarla); los exámenes de problemas precisan también de comprensión conceptual así como de razonamientos numéricos exactos, precisos.
- Practica el examen: Usa flashcards o explica coceptos a otros, coge a tu abuelita, amiga/o, novio/a, compañera/o y dale el tostón; mírate al espejo y recita; grábate con el móvil; escribe el tema con un cronómetro; practica sólo y acompañada/o. Si puedes explicar algo complejo de forma sencilla, es que lo has dominado.
- En el momento del examen: primero responde rápidamente las preguntas que sabes seguro (ganarás confianza); anota ideas al margen; repite el texto de la pregunta para romper el espacio en blanco;
- Maneja la ansiedad: Alcanza un estado de concentración relajada. Si sientes angustia, busca recursos específicos para reconocer estos síntomas y responder ante ellos. Cuando se estudia paradójicamente se ha de alcanzar un estado de concentración-relajada, es decir, que físicamente estemos libres de tensiones pero mentalmente activos, concentrados. El día del examen será fundamental manejar bien nuestros nervios y no dejarnos llevar en exceso por ellos.
- Dormir es estudiar: No sacrifiques el sueño por horas extra de estudio. Durante el sueño profundo y REM, el cerebro transfiere la información del hipocampo a la corteza cerebral para su almacenamiento a largo plazo. Sin sueño, no hay consolidación de lo aprendido.
Profundizando: ¿Cómo estudiar de forma más inteligente según la Neurociencia?
Para transformar tu rendimiento, deja de lado el subrayado intensivo y aplica estos principios basados en cómo el cerebro procesa la información:
- Olvídate de releer de forma pasiva: Releer genera una falsa sensación de familiaridad. La verdadera herramienta de aprendizaje es el esfuerzo de recordar (Retrieval Practice).
- Usa el “Poder del Olvido Parcial”: El esfuerzo que haces al intentar recordar algo que estabas a punto de olvidar es lo que realmente fija el conocimiento.
- Tu cerebro es una máquina activa durante la noche: Considera la siesta nocturna como una fase de procesamiento. Estudiar hasta las 3 a.m. solo mantiene la información en la memoria a corto plazo; dormir 8 horas permite que el cerebro trabaje por ti consolidando lo aprendido.
Artículo original redactado por Domingo Martínez (Psicólogo del CAE), actualizado con aportaciones sobre Neurociencia aplicada al aprendizaje.

