Debemos tener en cuenta que los trabajos e investigaciones de los médicos de este periodo no se dedicaron en su totalidad a realizar experimentos, observaciones o descubrimientos. Existía también un grupo de médicos que intentaron, como en el resto de ciencias, volver a la Antigüedad Clásica. Algunos médicos de este estilo fueron Tomás Linacre, médico de Enrique VIII, o Johannes Günther.

Su labor consistía sobre todo en realizar nuevas traducciones al latín de Galeno e Hipócrates, siendo impresas en muchas ediciones desde finales del siglo XV. Sin embargo, también se dedicaron a atacar violentamente la terminología en árabe que utilizó Mondino, volviéndolo a traducir utilizando palabras latinas o griegas.

En este ambiente que mezclaba la observación práctica y la labor literaria, inició su obra el Andrés Vesalio, considerado como el padre de la anatomía moderna.