Vesalio


En las obras llevadas a cabo por Andreas Vesalio, podemos destacar las descripciones e ilustraciones más detalladas y extensas de todos los sistemas y órganos del cuerpo humano que se hayan publicado hasta entonces.

Vesalio realizó también numerosos descubrimientos a partir de la observación de las venas, arterias y nervios y amplió considerablemente los estudios sobre el cerebro, aunque sin rechazar completamente la rete mirabile (sistema de red sanguínea a base de pequeñas venas y arterias paralelas que actúa como un intercambiador de calor a contracorriente. Es típico de peces migratorios).

Asimismo, repitió algunos experimentos de Galeno sobre animales vivos, descubriendo que la sección del nervio recurrente laríngeo provocaba la pérdida de voz; y que cuando un animal tiene la pared torácica atravesada, podía ser conservado vivo si se inflan los pulmones con fuelles.

Estudio sobre el Cerebro. Andreas Vesalio

 

 

Su obra De Humani Corporis Fabrica está considerada como un intento de conciliar y restaurar la actitud de Galeno. Se trata de un libro en el que Vesalio consideró al cuerpo humano como el producto de la destreza divina y realizó con pasión múltiples disecciones para poder estudiarlo.

Sin embargo, lo que más destaca de esta obra son sus revolucionarias ilustraciones. Solo se pueden comparar estos dibujos anatómicos con los que llevó a cabo Leonardo Da Vinci. Ambos son la muestra de los estrechas que eran las relaciones entre la Biología y el Arte Naturalista. No obstante, debemos resaltar que las ilustraciones de la obra de Vesalio no son solo naturalismo, ya que sus trazos y la forma que tiene de plasmar los músculos, tendones y huesos y sus estructuras, las convierte en algo único.

No se sabe exactamente el autor de las ilustraciones del De Humani Corporis Fabrica o de su otra obra, Epitome. Lo que sí se sabe es que salieron del taller de Tiziano y que entre los artistas que trabajaron en ellas bajo la supervisión de éste, se encontraba el propio Vesalio.

cadáver suspendido de un gancho sobre el telón de fondo de un paisaje continuo en las colinas Euganeas

Cadáver mostrando los músculos del cuerpo humano con pose de guerrero

Cadáver en movimiento sobre fondo de arquitectura.

 

Debemos tener en cuenta que los trabajos e investigaciones de los médicos de este periodo no se dedicaron en su totalidad a realizar experimentos, observaciones o descubrimientos. Existía también un grupo de médicos que intentaron, como en el resto de ciencias, volver a la Antigüedad Clásica. Algunos médicos de este estilo fueron Tomás Linacre, médico de Enrique VIII, o Johannes Günther.

Su labor consistía sobre todo en realizar nuevas traducciones al latín de Galeno e Hipócrates, siendo impresas en muchas ediciones desde finales del siglo XV. Sin embargo, también se dedicaron a atacar violentamente la terminología en árabe que utilizó Mondino, volviéndolo a traducir utilizando palabras latinas o griegas.

En este ambiente que mezclaba la observación práctica y la labor literaria, inició su obra el Andrés Vesalio, considerado como el padre de la anatomía moderna.

Andreas Vesalius (1515-1564)  fue un flamenco educado en Lovaina y París, siendo un importante profesor en Padua, Bolonia y Pisa. Su gran innovación radica en el abandono de las directrices que dictó Galeno en sus textos, publicando Vesalio en el año 1543 su obra De Humani Corporis Fabrica. Se trata de una obra sobre anatomía que no está basada en lo que dijo Galeno o Mondino, sino en lo que él mismo había comprobado haciendo disecciones y podía demostrar.

Vesalio hizo muchísimos progresos en los conocimientos anatómicos, siendo especialmente notable su trabajo sobre los huesos, venas, cerebro y órganos abdominales.

Aunque aceptó la línea de Galeno en líneas generales, Vesalius describió algunos experimentos que había hecho personalmente con animales. Pero en 1544, molesto por la oposición que despertaba su libro, renunció a la investigación y aceptó el puesto de médico de Corte del emperador Carlos V.