La verdadera revolución fisiológica vino de la mano de Guillermo Harvey (1578-1657), el cual tuvo como maestro a Girolamo Fabrici, que era médico personal de Galileo.

La mayoría de sus investigaciones se perdieron durante la guerra civil inglesa, pero en los dos libros que se conservan se puede observar la verdadera contribución en la anatomía comparada que servía para esclarecer la fisiología del hombre. Para ello, examinó y diseccionó los corazones de una gran cantidad de seres vivos, tanto vertebrados como invertebrados (lagartos, ranas, peces, caracoles, insectos…).

La primera exposición que hizo Harvey sobre sus descubrimientos de la circulación de la sangre aparece en sus notas de las conferencias que se dieron en el Real Colegio de Médicos de Londres en el año 1616-1618. Fue el primero en darse cuenta de los obstáculos creados por la explicación de Galeno sobre el movimiento de la sangre, siendo necesaria la revisión de toda su teoría.

William Harvey

Estudios sobre la circulación de la sangre de William Harvey