Zoología


Dentro del estudio de la biología y zoología del siglo XVI, debemos destacar la labor que realizó el naturalista Conrad Gesner. Pretendió elaborar una enciclopedia que aunara todas las observaciones y descubrimientos de sus predecesores, desde Aristóteles hasta Belon. Así, en su obra Animalium del año 1558 añadió animales acuáticos, aves y mamíferos por orden alfabético. Asimismo, Gesner, junto con Wotton y Thomas Penny también recopilaron especies de insectos como miriápodos, arácnidos y varias clases de gusanos.

Sin embargo, lo más destacable de la obra enciclopedista de Gesner, que fue continuada por Ulysses Aldrovandi (1522-1605), fue que ambos incluyeron catálogos de fósiles o “piedras con figuras”, de los que hicieron varias colecciones durante el siglo XVI. Principalmente estudiaron los equinodermos, conchas de moluscos y esqueletos de peces, aumentando el interés sobre su origen.

Ilustración de rinoceronte en la obra Animalium de Conrad Gesner

Leonardo da Vinci, además de investigar sobre la anatomía corporal, física, matemáticas, ingeniería, etc., también realizó estudios paleontológicos. Llegó a defender que, dado que las cosas son más antiguas que los escritos, la tierra había dejado huellas sobre su historia antes de la escritura. Los fósiles que se encuentran en las altas montañas continentales se formaron en el mar y no es posible que llegaran a esa localización en los cuarenta días que duró el diluvio de Noé. Por lo tanto, han tenido que producirse múltiples cambios en la corteza terrestre a lo largo de la historia de la Tierra. Sus descubrimientos geológicos y fósiles han quedado  plasmados en sus obras pictóricas, donde Leonardo incluyó líneas ondulantes y otras marcas en las rocas sedimentarias.

La Virgen de las Rocas (1486) y La Virgen, el niño Jesús y Santa Ana (1508) con marcas fósiles y geológicas en las rocas.

Bernardo Palissy, que conocía las ideas de Leonardo sobre estas cuestiones, fue más allá y consiguió comprender la significación de las formas fósiles para la morfología comparada. Para empezar, hizo una colección propia de fósiles y reconoció la identidad de algunas formas que encontró en las rocas, como los erizos marinos y las ostras, comparándolos con las especies actuales, y diferenció algunas variedades marinas, lacustres y de río.

En el siglo XVI la zoología comenzó, como en el resto de saberes, mirando hacia los clásicos y a la propia naturaleza. Debemos resaltar que los animales que más llamaron la atención de los estudiosos, además de las aves, fueron los peces. Se llegó a escribir acerca de la variedad de especies de peces en el mar de Roma y Marsella e incluso, la del río Mosela.

Sin embargo, el verdadero estudio científico de los animales marinos fue publicado en la obra De Aquatilibus (1553), escrita por Pierre Belon. Este científico era conocido por el relato que escribió sobre su viaje al mediterráneo oriental, donde realizó observaciones biológicas muy interesantes. En su estudio incluía, además de los peces, los cefalópodos y los cetáceos, de los cuales hizo varias disecciones y descubrió que respiraban mediante pulmones, comparándolos con los del ser humano. Además, este autor también llevó a cabo numerosos estudios de las aves, sus esqueletos y su estructura morfológica y también los comparó con el hombre.

ilustración de De Aquatilibus. Pierre Belon

Comparación del esqueleto de ave con el esqueleto del ser humano. Pierre Belon