De una forma gradual y paulatina, Leonardo da Vinci pasó de una anatomía medieval a una anatomía moderna y objetiva. Todo esto lo podemos ver en los dos siguientes dibujos que muestran los órganos internos:

 

Figura anatómica mostrando corazón, los pulmones y las principales arterias

 

Disección de los órganos principales y del sistema arterial de la mujer

En el primero remite a una concepción galénica del sistema vascular, según la cual los fluidos naturales fluían a través  de las venas partiendo del hígado, mientras que los vitales, nacidos en el corazón, corrían a través de las arterias. Este dibujo fue creado entre 1490 y el 1500, estando Da Vinci todavía influido por la anatomía medieval.

El segundo todavía contiene errores atribuibles a la tradición de Galeno y Avicena. Un ejemplo de ello es la vena cava, que atravesando el corazón se ramifica hacia el ventrículo derecho, en el que se nota la ausencia del atrio. La precisión en la forma y dimensiones del hígado, los riñones y la vejiga, es producto de la observación directa.