Category Archives: técnica

Una de Shiho Nage

En nuestra línea de Aikido —Kumano Juku Dojo— se hace mucho hincapié en cuidar las aberturas y evitar que se lesione nuestro compañero (uke) cuando recibe una técnica. Un ejemplo clásico es la manera de acabar el Shiho Nage, siempre siguiendo el ángulo natural del brazo y nunca forzando la torsión exterior. Al hacerlo se provocan dos cosas:

  1. romper el brazo del compañero
  2. que te rompan algo, porque se van a girar y te van a dar una colleja que alucinas…
Podemos explicarlo de otra manera, a través del humor (visto en Mi clon malvado):

Shiho-Puta

Ukemi, las caídas en Aikido 2ª parte

Hace ya un tiempo, el 27 de mayo de 2009, escribí una entrada sobre las caídas en Aikido, llamadas ukemis:

https://blogs.ua.es/danielrodriguez/2009/05/27/ukemi-las-caidas-en-aikido/

Veo en mis estadísticas que es la 3ª entrada más leída tras la página principal y la de información sobre el Aikido en Alicante; eso me hace pensar que hay interés por el tema, de modo que ni corto ni perezoso me dispongo a compartir con vosotros unos vídeos sobre una metodología de entrenamiento pensada para mejorar nuestro encuentro con el tatami:

Los han hecho un grupo de aikidocas de la Universidad del Sur de Florida (USF) a partir del método de Frank Ostoff (Aikido Zentrum Dusseldorf); creo que lo voy a intentar, porque esto del ukemi es una de mis asignaturas pendientes.

Las aberturas en el Aikido 2ª parte

Hace un tiempo escribí una entrada sobre las aberturas, y cada vez que encuentro un vídeo o una foto donde veo algo que me parece una abertura lo guardo en mi sistema de anotaciones. A partir de ahora los iré publicando como partes de un artículo. En esta segunda parte os pongo unos vídeos filmados a cámara lenta, en los que aparecen las siguientes técnicas:

Chudan tsuki Kotegaeshi:

Yokomen uchi Shihonage:

Creo que se ve perfectamente cómo uke le perdona la vida a tori, porque lo tiene a tiro varias veces y de forma muy clara. Eso sí, los vídeos a cámara lenta quedan espectaculares. Podéis ver más en el siguiente blog:

http://irimi-tenkan.blogspot.com/2011/03/aikido-camara-muy-lenta.html

Repito lo que dije en la primera parte: no es una crítica directa a los aikidocas de los vídeos, si me filmo yo haciendo eso seguramente sería todavía peor. Son ejemplos de lo que debemos cuidar en los entrenamientos, y al que le toque salir en el blog, le pido disculpas de antemano.

¿Cómo pensáis que se pueden mejorar estas técnicas para no tener aberturas?

Herencia, transmisión y emulación

Nadeau Sensei, uno de los primeros alumnos occidentales de Morihei Ueshiba, le dijo una vez al Fundador: “Maestro, quiero hacer el Aikido de O’Sensei”. La respuesta que obtuvo fue: “Es extraño, debes de ser el único. Todos los demás quieren hacer ‘su’ Aikido”.
La cita original (en inglés): http://jackwada.blogspot.com/2006_11_01_archive.html

Creo que no soy el único que ha notado la diferencia que hay entre el Aikido que se ve en los vídeos del Fundador y el que practican el resto de sus alumnos, y no digamos los alumnos de sus alumnos, y tampoco el de los alumnos de los alumnos de sus alumnos… Tampoco se trata de proclamar, como hacen algunos, que el Aikido de tal escuela es el auténtico. El Aikido original murió el 26 de abril de 1969, cuando Morihei Ueshiba nos dejó para reunirse con los dioses. Lo que sí es cierto es que hay unas líneas más ortodoxas que otras, y aikidocas que prefieren el Aikido clásico al moderno. En mi caso, y sin juzgar a las demás líneas de trabajo, me declaro clásico y ortodoxo, y siempre intento beber de las fuentes originales y lo más próximas al Fundador que sea posible. Pero como hemos visto últimamente, los grandes maestros nos están dejando y cada vez es más difícil mantenerse en la línea de trabajo original.

Peter Goldsbury está escribiendo un libro sobre este problema, titulado Transmission, Inheritance, Emulation (se puede consultar por entregas y en un exquisito inglés en http://flintstonecom.blogspot.com/search/label/peter%20goldsbury). Os resumo su hipótesis, que da título a esta entrada:

Transmisión:

  1. Morihei Ueshiba no hizo ningún intento de “enseñar” los conocimientos y habilidades que poseía a sus deshi (alumnos internos).
  2. Estos último ganaron todos los profundos conocimientos y habilidades durante su tiempo como deshis, pero de ninguna manera está claro que adquirieran todo el conocimiento completo ni que todos los adquirieran el mismo nivel de conocimiento.
  3. Morihei Ueshiba parece no haber hecho ningún esfuerzo concreto para comprobar si sus deshis había comprendido lo que les había enseñado.

Herencia:

  1. Por otra parte, todo indica que a Morihei Ueshiba le importaba mucho transmitir el arte a las generaciones futuras y, finalmente, designó a su hijo Kisshomaru Ueshiba como sucesor y heredero del arte (marcial).
  2. Kisshomaru Ueshiba parece haber cambiado la herencia que recibió radicalmente, sin una clara reacción de su padre, de modo que se ha verificado que el aikido impartido por él y por sus sucesores en la actualidad ya no es el aikido Morihei Ueshiba.

Emulación:

  1. Al igual que los herederos de Morihei Ueshiba han transmitido sus conocimientos y habilidades a sus alumnos (deshi), también los deshi de Morihei Ueshiba pasaron sus conocimientos y habilidades a sus propios deshi, pero con diferentes grados de éxito, de manera que los conocimientos y habilidades de las generaciones presentes y futuras se hacen y se harán cada vez más variadas en calidad, en proporción a lo lejos que estén de la fuente.
  2. El hecho de que muchos de estos deshi viven fuera de Japón y que el aikido se ha convertido en un arte japonés más practicado fuera de Japón que en Japón ha afectado profundamente y está afectando profundamente a su carácter esencial.

Yo no lo podría explicar mejor. Sólo añadiría otro problema que afecta al primer punto, la transmisión: que O’Sensei no entrenaba igual en la capital con alumnos ricos como Koichi Tohei o Yamada Sensei que en las pequeñas poblaciones pesqueras o de montaña como Shingu, Osaka o Iwama, con alumnos leñadores o pescadores, duros como rocas, que te agarraban una muñeca y no te soltabas ni a tiros. Tampoco se sentía igual en Shingu (en Kumano, muy cerca de Tanabe, su ciudad natal), en su casa-granja de Iwama o en la capital, donde consta que no se encontraba muy a gusto. Esto también explica la diferencia que se observa entre los deshis de cada zona.

O’Sensei viajaba constantemente. Está documentado que de cada mes pasaba (más o menos) una semana en Iwama, otra en Tokio, otra en Shingu y otra en Osaka. El resto del tiempo las clases en esos dojos las daban los deshi de O’Sensei: Hikitsuchi en Shingu, Abe en Osaka, Saito en Iwama y Kishomaru, Tohei y Yamaguchi en el Hombu Dojo. Es evidente que hacía otras visitas y que había otros grandes maestros, pero estos son los más importantes para el Fundador. Hikitsuchi (adoptado por O’Sensei a los 14 años) en Shingu (10º Dan), en Kumano, donde iba a rezar a los templos sagrados de la zona y a las cataratas Nachi, donde tuvo su primera iluminación; Abe en Osaka (10º Dan), su maestro de caligrafía y su mejor amigo, con quién le agradaba mucho conversar y practicar; Saito (9º Dan) en su casa de Iwama y en Tokio su propio hijo, Tohei (10º Dan recibido tras la muerte del Fundador), uno de sus alumnos más antiguos y Yamaguchi (9º Dan), el mejor de sus deshi en el Hombu Dojo.

El caso es que, si vemos los vídeos de estos grandes maestros, se nota enseguida que hay grandes diferencias. En mi opinión, el que consiguió acercarse más a O’Sensei fue Hikitsuchi, seguido de Abe y después de Saito. Yamaguchi sería el siguiente, y a mucha distancia Tohei y Kishomaru, las dos personas que más cambiaron el Aikido que recibieron y que de alguna manera originaron el cacao que vive el Aikido moderno. Recomiendo la lectura del libro de suenaka Sensei: Aikido completo, del que ya os hablé anteriormente, https://blogs.ua.es/danielrodriguez/2009/03/02/aikido-completo-de-roy-suenaka/. En él se describe con todo detalle esta situación.

Bien, lo que tenemos hoy por hoy es un revuelto de maestros y líneas de Aikido entrenando dentro y fuera de Japón, cada cual más diferente. Por ejemplo, en España tenemos a seguidores de Tamura, de Tissier, de Endo Sensei, de Anno Sensei a través de Gerard Blaize o de Diego Espinosa, Kitaura Sensei, Yamada en Mallorca, etc., todos ellos pertenecientes al Aikikai. Si a eso le sumamos la línea del Aikido Tradicional, Kisei Aikido, Yoshinkan, Yoseikan y demás líneas emancipadas del Aikikai, el lío está servido.

Si llevas poco tiempo en esto de las artes marciales, quizás estés sorprendido; he pensado que mejor es demostrar lo que cuento aquí, y nada más fácil: a continuación pondré unos vídeos del Fundador, de Hikitsuchi Sensei, de Anno Sensei, Charly Díez, Gérard Blaize, Diego Espinosa y Sisko Morera, todos del Kumano Juku Dojo, Shingu, Japón:

O’Sensei:

Hikitsuchi Sensei:

Hikitsuchi y Charly Senseis:

Charly Sensei:

Anno Sensei:

Gérard Blaize:

Diego Espinosa Sensei:


Sisko Morera (la señora rubia que entrena en la parte izquierda; siento no poder ofrecer un vídeo mejor, pero los ha borrado todos):

Tampoco se trata de que seamos todos clones de nuestros maestros. Podemos y debemos adaptar las técnicas a nuestras características físicas y anímicas, e incluso inventar técnicas nuevas (contra ataques nuevos) manteniendo los principios generales del Aikido. Pero siempre debe notarse quién es tu maestro, y si vemos estos vídeos nos sorprenderá saber que todos estos maestros (excepto Morihei Ueshiba, claro) entrenaron directamente con Hikitsuchi. La pregunta es: ¿podemos y queremos hacer el esfuerzo de volver a la raíz dentro de lo posible? Creo que los pequeños cambios son inevitables, pero lo que se ve aquí (y esto pasa en todas las escuelas y líneas del Aikido) es un cambio de actitud entre unos y otros muy notable. Hablo desde la tristeza, porque veo que el legado de Hikitsuchi se está perdiendo y no costaría tanto mantenerlo vivo. A veces, cuando me deprimo, me pongo los vídeos de Hikitsuchi o de Clint George y se me quita todo, tienen una energía y al mismo tiempo una suavidad increíbles. En fin, que todos los trabajos son muy interesantes, pero si nos pareciéramos todos más a Hikitsuchi no le echaría tanto de menos (y eso que no le he visto en mi vida).

Si no os gustan estos ejemplos, estoy abierto a poner todos los vídeos que digáis, o vosotros mismos podéis poner los enlaces en los comentarios.

Las aberturas en el Aikido

En este vídeo se ve trabajar a Saotome Sensei (que será muy bueno, no lo pongo en duda), para compartir con vosotros algo que me preocupa mucho cuando entreno: las aberturas.

No se puede hacer un shihonage de tal manera que el uke te pueda agarrar por la espalda o darte una colleja, o levantar mucho los brazos en el kote gaeshi para que entren patadas, como se ve en la segunda mitad del vídeo:

No se trata de criticar a nadie, pero se necesitan imágenes para ilustrar mi argumento y a alguien le tenía que tocar. Sí creo que es más interesante fijarse en cosas que no deben hacerse (todo el mundo se equivoca, hasta los octavos danes), y tenerlas en cuenta en los entrenamientos. Aquí tenemos un Kote Gaeshi mal entendido, ejecutado de manera lateral, lo que empuja al uke hacia la cabeza de tori. Fijaos en el pie izquierdo del pobre chaval, que le va a dar un buen golpe a su compañera:

kote gaeshi lateral

Espero que se entienda bien mi intención al hablaros de aberturas: no se trata de decir que nuestra línea sea mejor que otras, eso es tan absurdo como comparar artes marciales. Lo que intento transmitir es que no importa cuál sea vuestra línea o maestro, hay que buscar siempre que no haya huecos por donde entren golpes o contras. Para eso hace falta un par de cosas:

  • Cuando se hace de uke hay que marcarle bien las aberturas al compañero, bien con un atemi o con un golpecito cariñoso. Eso despierta los reflejos y mueve la mente a un nivel mucho más profundo que una explicación verbal. Eso me lleva a la segunda cuestión: no se debe hablar mientras se practica, y si hay dudas la pregunta se le hace al Sensei, no al compañero. He estado en cursos donde se montaba tal follón que parecía un gallinero o una discoteca…
  • Cuando se hace de tori, es importante medir bien la distancia y el tempo, y cuidar siempre las aberturas como las que se ven en la foto. No importa si uno se equivoca de vez en cuando, siempre que lo tengamos en cuenta; yo mismo soy mucho peor que Saotome o esta chica, sólo les he usado para explicaros mi concepto.

Bueno, ahora nos vemos en el debate.

Chinkon Kishin no Hoo

Como practicante de Aikido, una de las cosas que más me llama la atención es lo diferentes que son los calentamientos y estiramientos previos a cada clase. Aún diría más, dicen mucho de lo que se va a desarrollar a continuación. Hay una serie de ejercicios que son comunes a todas las líneas del Aikido, pero hay unos pocos que son propios a cada gran maestro.

Por ejemplo, a Tamura le gusta mucho el Chi Kung, y se hacen varios ejercicios antes de cada sesión, a veces durante 45 minutos. Creo que el nombre oficial que le dan es Aiki Taiso, pero no sé mucho más sobre el tema. A mí me parece un trabajo muy interesante pero muy difícil y hermético, como el Aikido de Tamura. En este aspecto me gusta más el enfoque del Aikido de Shingu (un día de estos tengo que hacer una entrada con lo que más me gusta de cada Aikido), ya que junto a los estiramientos se practican unos ejercicios muy energéticos cuyos efectos se notan desde el primer día, por muy novato que uno sea.

Se trata del Chinkon Kishin no Hoo (nótese el parecido de Chinkon con Chi Kung, seguro que están emparentados), una práctica heredada directamente de la secta Omotokyoo y adaptada por O’Sensei para la práctica del Budo. En algunos cursos he practicado algunas partes sueltas, como el torifune y el furutama, pero sólo con Charly Sensei y en el curso de Anno Sensei de Mallorca lo he visto ejecutar completo y en el mismo orden. Después de hacer Chinkon Kishin no Hoo, te sientes cargado de energía y predispuesto a hacer un buen entrenamiento, especialmente si la clase es numerosa, porque de algún modo se “atan” las energías de los participantes. Se cuenta de O’Sensei que era imposible aguantar mucho tiempo sentado junto a él después del Chinkon Kishin no Hoo, de la energía que desprendía.

Para explicar mejor qué es el Chinkon Kishin no Hoo, os propongo ver un vídeo y después leer un artículo en profundidad:

Artículo original de Gerard Blaize, traducido por Aikido Sakaki (www.aikido-sakaki.com/chinkon.htm)

Es difícil decir con exactitud cual fue el origen de estos ejercicios. Evidentemente el Chinkon Kishin No Hoo fué practicado en el Omotokyo. Pero el Furutama No Gyo, un ejercicio incluido en el Chinkon Kishin, tenía otro origen. Así pues, la manera de practicarlo que se describe a continuación es la que enseña mi profesor Hikitsuchi Michio Sensei tal como la aprendió de O’Sensei.

El Chinkon Kishin No Hoo agrupa varios ejercicios y algunos, como el “Amano Torifune” o el “Furutama”, son bien conocidos por los seguidores del Aikido. Algunos lo son menos: la inspiración con las manos (Shin kokyuu, el I-ku-mu-su-bi, el kiai y el palmear, que simboliza los cuatro elementos: El cielo (Ten), el fuego (Ka), el agua (Sui) y la tierra (Chi).

Los ejercicios se desarrollan en este orden:

-Hacer el Shin kokyuu.

-Picar cuatro veces en las manos.

-Hacer el I-ku-mu-su-bi.

-Después de repetir los dos primeros, hacer alternativamente el “Torifune” y el “Furutama”, empezando siempre por el “Torifune”.

-Repetir los dos primeros ejercicios antes del kiai.

-Golpear solamente cuatro veces en las manos antes de realizar los movimientos circulares.

En todos ellos es necesario respetar las reglas de coordinación motriz, efectuar las visualizaciones y las concentraciones mencionadas, para poder notar sus efectos.

* Oomotokyoo: Movimiento Oomoto Movimiento mesiánico creado en 1893 por una mujer, Deguchi Nao. Conoció su apogeo ende 1918 hasta 1935 bajo la dirección de Deguchi Onisaburo. Pero como su proselitismo y sus ideas competían con la autoridad imperial, fue duramente reprimido por el gobierno. Este movimiento que tuvo hasta tres millones de adeptos, solo contaba con 60.000 en 1952.

Shin Kokyuu.

Los pies se separan con la misma anchura que los hombros, haciendo un ángulo de aproximadamente 60º. La pelvis, firme, está en la prolongación del cuerpo, erguido y relajado.

Inspirar dos veces, con los dedos juntos, primero hacia la tierra, luego hacia el cielo. Bajar las manos expirando, y volver a empezar.

La respiración se hace visualizando el “aire” a través de los ojos y la boca. Luego desde el “cielo”, este “aire” entra en las manos por los dedos mayores y desciende hasta la espina dorsal. El ejercicio se repite una segunda vez.

Después, con las manos encima de la cabeza, golpear 4 veces en ellas para “llamar” a los 4 elementos.

Volver poco a poco a llevar las manos hacia el ombligo, con la palma y los dedos de la mano izquierda sobre los de la derecha, y los pulgares tocándose. Entonces empieza el ejercicio del I-ku-mu-su-bi.

I-ku-mu-su-bi.

En esta posición los ojos están entornados, y la mirada se fija 3 metros ante sí.

Expirando una primera vez (siempre se empieza por una expiración), visualizar el sonido I, inspirando el sonido Ku, en la siguiente expiración el sonido Mu, en la nueva inspiración el sonido Su, terminar expirando y visualizando Bi, que se transforma en I (BI…..I).

La última respiración se hace sin visualización, y el ejercicio empieza de nuevo, sin fijar un número de veces.

Hikitsuchi Michio Sensei explica cómo visualizar el sonido I:

“Cuando expiráis, miráis con el alma como este soplo se distiende en el Universo. Después inspiráis con el sonido Ku y veis con los ojos del alma como este soplo circula en vuestro cuerpo”.

I-ku-mu-su-bi es un ejercicio para vincular nuestro ki al del Universo.

Torifune

Se hace 3 veces: primero con el pie izquierdo delante; luego con el derecho; y luego otra vez con el izquierdo.

El pie izquierdo delante, simboliza el cielo (Ten Bau); el yang; Iranaki en el Kojiki.

El pie derecho delante simboliza la tierra (Tchi Ban); el yin; Iranami en el Kojiki.

El pie de la pierna delantera se sitúa en una línea recta. El pie de la pierna trasera forma un ángulo de 75º.

Colocados en esta posición, “tirar” con las manos en los costados. Se posan en las caderas, pero no más allá de los huesos ilíacos. El pulgar y el anular están apretados; los demás dedos están cerrados pero sin fuerza.

Luego se “lanzan” las manos hacia delante, abriendo los dedos solo al final. Cerrar enseguida los dedos y “tirar” de nuevo las manos hacia las caderas.

Durante estos movimientos la pelvis se mantiene firme para evitar que el cuerpo no se balancee demasiado. La columna debe estar recta; todo el cuerpo tira y empuja.

Esta coordinación es más fácil si se fija un punto a tres metros de distancia frente a si, sin perderlo de vista durante todo el ejercicio. De esta manera el cuerpo no se rompe, los brazos en línea recta, sin balanceo.

Todo esto es muy importante. Es la base de la coordinación motriz necesaria para ejecutar este ejercicio.

Cuando se “tira”, visualizamos que estiramos la tierra pronunciando el sonido EI…I. Cuando “empujamos”, visualizamos que empujamos la tierra pronunciando el sonido HO. Empezamos y terminamos siempre con el sonido EI…I.

Este ejercicio se repite todavía dos veces; pie derecho delante, luego izquierdo. El ritmo se acelera, pero de manera natural y sin cansarse ni resoplar.

Contrariamente a lo que dicen otros profesores, Hikitsuchi Michio Sensei insiste mucho en el hecho de que los sonidos no deben cambiar. Siempre EI…I estirando y HO empujando.

Hikitsuchi Sensei explica que así el Ki del cielo desciende, y es absorbido por nuestro cuerpo junto con el Ki de la tierra. En esta posición creamos un “puente” que nos “une” al cielo. Hay que crear AME NO UKIHASHI. Si no conseguimos estar de pie en este puente, el Aikido no nace. Hay que crear primero esta imagen.

Así lo dicen las palabras del fundador:

“En este camino hay que estar de pie en el puente flotando entre el cielo y la tierra (Ame No Ukihashi Ni Tatsu) si uno no se halla en este puente, el Aikido no sale. Si uno se encuentra en este puente, en esta postura, alguna cosa “sale” y ello se llama Takemusu Aiki”. (Aiki Sinzui, p.23)

Furutama No Gyoo

Se hace alternando con los ejercicios de Torifune. Los pies vuelven a la posición inicial; las manos, que estaban en las caderas, se levantan y se reúnen encima de la cabeza. Llevándolas luego a la altura del vientre. La mano izquierda se encuentra sobre la derecha.

Mover las manos concentrándose entre los ojos. Al principio se mueven lentamente, pero su movimiento puede acelerarse, como si una fuerza exterior las moviese. Hay que aceptarlo y relajarse al máximo, sin buscar ir deprisa o despacio. El cuerpo se mueve solo. Esta es una de las condiciones para que las vibraciones de las manos hagan su efecto, permitiendo la circularización de la energía por todo el cuerpo.

Mientras se mueven las manos repetir mentalmente, o pronunciar en voz alta los nombres siguientes, un nombre delante de cada ejercicio, pero pronunciado varias veces, tantas como vibraciones den las manos.

Durante el primer Furutama pronunciar Amaterashimasu Sume O Kami,o más brevemente,Amaterasu oo Kami,que es la diosa del sol.

Después del segundo ejercicio de Torifune, Ooharaedono Ookami, dios de la purificación.

Una tercera vez Ameno Minaka Nushi No Oo Kami, dios del centro del universo, el cual, para O´Sensei se encuentra también en nuestro vientre.

El Hecho de pronunciar los nombres de estos dioses de la mitología Shinto, facilita el ejercicio; se acapara el pensamiento y se mejora la concentración entre los dos ojos. La experiencia mostrará más tarde la importancia del ritmo.

Durante este ejercicio pueden producirse, algunos fenómenos:”ver” colores a la altura de los ojos, en el punto de concentración, o bien recibir una “corriente de aire” alrededor del cuerpo. Cada uno debe experimentarlo.

Pero es muy importante estar relajado: Es un buen criterio para juzgar los efectos positivos que aporta este ejercicio al cuerpo y para sobrepasar las propias capacidades.

Kiai

Con los dedos juntos, y con los dedos apuntados hacia el cielo, pronunciar un breve “kiai”, volviendo a poner rápidamente las manos enzima del vientre.

En la actualidad el sonido es EI…I, pero hubo un tiempo en que Hikitschi Michio Sensei enseñaba el sonido Ooooo… que se convertía en Ooooh… en su fase final, levantando de nuevo las manos sobre la cabeza.

Vea ahora un ejercicio optativo que ya casi no se practica hoy en día. Siempre en la posición inicial, con los pies separados como los hombros, colocar los dos pulgares en la cintura, alzarse de puntillas y bajar fuertemente deprisa sobre los talones, diciendo en voz alta, a partir del vientre y antes de descender: Ikumusubi.

Después ponerse de puntillas para llamar: Tarumusubi.

Luego: Tamatsume Musubi.

Y después: Ikutama.

Y después: Tarutama.

Y después: Tarutomaritama.

Acabando con el propio nombre seguido de Tokotachi No Mikoto.

Esto permite crear el hecho y la conciencia de que su propia postura y forma forman uno con Dios. Así uno se responsabiliza de participar de manera activa a la creación.

Los movimientos circulares

Después del Kiai y de haber palmeado 4 veces en las manos, efectuar los movimientos circulares.

Los ejercicios precedentes han hecho “hervir” la energía en el vientre. Los ejercicios circulares harán que circule por todo el cuerpo.

Con las manos juntas, efectuar tres círculos en el plano horizontal, de izquierda a derecha. Hacer lo mismo con el plano vertical. Después hacer tres ochos frente a sí.

El Chinkon Kishin no hoo a terminado.Las técnicas de Aikido pueden comenzar.

Gerard Blaize Sensei

7º Dan Aikikai

Como siempre, hay temas que deben ampliarse o corregirse, os invito a compartir lo que sabéis para completar la información.

Actualización (22/10/2009)
Os dejo unos vídeos de O’Sensei donde se aprecian los movimientos descritos por Gerard Blaize (min. 3:35):

———-

En el Dojo de Osaka, 1955 (con 72 años):

Ukemi: las caídas en Aikido

Una de las cosas que más llama la atención al público en general el lo fluidas que son las caídas y los movimientos de los aikidokas; a veces se oyen comentarios como “se ha dejado caer” o “parece que estén bailando“. No hace falta llevar años practicando para saber que en realidad no es fácil caer sin hacerse daño, y que una vez que la técnica ha llegado al punto sin retorno, no hay que ofrecer resistencia y es mejor preparar la caída.

Una vez me pregunté si en un Katate Dori Uchi Kaiten Sankyo podría tocar a Fidel Sensei, y casi me arranca el brazo; desde entonces, cuando llega el momento, dejo de ofrecer resistencia y me dejo llevar.

A lo que iba: se debe practicar en cada entrenamiento el trabajo de caídas (ukemi), para evitar lesiones como la que tengo en el hombro izquierdo y para hacer posible la unión con el adversario. Eso no significa, como he visto a más de uno, que debamos estar más pendientes de la caída espectacular que de ayudar al compañero (tori) a que no deje aberturas, por ejemplo.

En internet hay muchos vídeos interesantes que explican paso a paso las caídas más comunes, para empezar, me gustaría caer como este señor (aunque es maestro de Dayto Ryu):

Bueno, éstas tampoco lo hacen mal:

Ahora empecemos por el principio, éstas son las dos caídas básicas:

Ushiro Otoshi, caída hacia atrás pero con mayor grado de dificultad:

Para practicar la caída del Koshinage hay varios trucos:

Éste tampoco está mal:

Para mí, el mejor:

Bueno, ahora os toca a vosotros, espero que pongáis más vídeos para ir practicando.

¿Cuántas técnicas hay en Aikido?

En una entrevista hecha en 1957, publicada por Stanley Pranin en 1976 (Entrevista con Morihei Ueshiba y Kisshomaru Ueshiba, Aiki News 18-21, 1976), se le hizo esa misma pregunta al fundador; puedes leer una traducción del artículo completo aquí.

Su respuesta fue:

Hay cerca de 3,000 técnicas básicas, y cada una de ellas tiene 16
variantes… por lo que hay varios miles. Dependiendo de la situación, puedes crear
otras nuevas.

Sí, amigos, 48.000 técnicas, y con libertad para crear más…

La tendencia en el Aikido moderno es a reducir esa cantidad, pero yo opino que eso empobrece el arte que practicamos; desde que empecé a practicar bajo la línea Tamura he notado que repetimos muchas veces las mismas técnicas, frente a la variedad constante que desplegaba Charly Sensei en su dojo. Son dos maneras distintas de entender la metodología en el Aikido: repetir unas pocas técnicas para dominarlas mejor, frente a cambiar mucho de técnicas para captar la esencia, lo que tienen en común.

Pero lejos de ser una queja, he convertido esa sensación en una ventaja, porque tengo la suerte de entrenar de las dos maneras: con Fidel Sensei (línea Tamura) insisto mucho en las técnicas, las pienso, repaso y analizo una y otra vez; con Fernando (alumno aventajado de Charly Sensei) practico la adaptación, el cambio, la fluidez de técnicas diferentes.

ACTUALIZADO (30/08/2010): acabo de ver el primer documental americano sobre el Aikido, “Rende-vouz with adventure”, y en él O’Sensei le explica que hay 2.664 técnicas en Aikido. Concuerda con las cerca de 3.000 técnicas básicas de la entrevista.

Atemi-Waza, Kaeshi-Waza

El artículo original está aquí (en inglés)

El muro de silencio

¿Han sido ocultadas sistemáticamente las técnicas aplicadas a puntos vitales del cuerpo?

Por Rick Clark

El conocimiento y las habilidades relacionadas con los aspectos esotéricos de las artes marciales, han sido guardados en secreto por los altos grados de forma que puedan mantener su posición de autoridad sobre los demás. Aun escritores antiguos describieron con cuanto secreto los instructores de artes marciales guardaron el conocimiento de los puntos vitales del cuerpo del público en general. Koyama y Minami (1913) escribieron “el conocimiento del jiu jitus solo recientemente ha sido divulgado en el Japón.” (p.6) Las “clases superiores, celosas de perder su influencia sobre el populacho, o que esta influencia decreciera, intentaron mantener este conocimiento para si mismos.” La historia está llena de ejemplos de aquellos en el poder que intentaron mantener su posición restringiendo el uso de las armas o el conocimiento. Por ejemplo, cuando el bronce fue usado por primera vez como arma fue muy superior a otros materiales y su producción se volvió un monopolio del estado. Hoy en día, una analogía similar es el conocimiento sobre las armas nucleares y como este conocimiento es guardado como secreto de estado.

En el Japón feudal solo la clase guerrera (bushi) tenía permitido llevar dos espadas y practicar las varias formas de arte marcial. El Bujutsu fue considerado del dominio exclusivo de la clase guerrera. “A la gente común, aunque no totalmente desarmada, no se le permitía poseer el tipo de armas usados por los bushi y se les negó el permiso a estudiar bujutsu.” (Drager 1983 p 53) El Kendo puede ser usado como ejemplo de cómo las técnicas del Bujutsu se cambiaron al comienzo del siglo diecisiete hacia la forma de Budo. Con este cambio “se redefinió la esencia del kendo a ser más una disciplina espiritual para la mejora del carácter personal que una actividad interesada directamente con el combate.” (Drager 1975, p.68) Originalmente diseñado para situaciones de vida o muerte, ahora al Kendo se le mira más como una forma para perfeccionar el espíritu de los individuos. Con este cambió de énfasis a un especto no-combativo se permitió por “primera vez que el arte de la espada en cualquiera de sus formas se ofreciera abiertamente a cualquier clase de gente.” Así las técnicas de combate que habían sido privativas de la clase guerrera fueron ahora abiertamente enseñadas al público en general.

En estos primeros años, las formas de Budo moderno como el Aikido y el Judo han sido enseñadas no como una forma de combate, sino para el desarrollo espiritual y físico. El Aikido y el Judo tienen antecedentes similares, p. ej. el Jujitsu. El Judo, el más antiguo de los dos estilos, fue sistematizado en 1882 por Jigoro Kano. Años después, en 1925, el Aikido fue organizado por Morihei Ueshiba el cual inicialmente fue conocido como aiki-jujutsu. Se le cambio el nombre en 1942 y ha mantenido desde entonces ese mismo nombre (Drager 1973 p. 139.) Ambos hombres modificaron el viejo estilo de Jujitsu para crear nuevos estilos los que “su principal objetivo no se relaciona con el combate real” (Drager 1973 p. 138.) Kano, muy abierto al reconocer esto, removió las técnicas peligrosas del repertorio de técnicas del Judo, de hecho, el Judo relegó la práctica del Kyusho (golpe a puntos vitales del cuerpo) a la Kata (Koizumi 1967) de tal forma que no fue necesario golpear esos puntos de un oponente. El desarrollo del Kyusho-jitsu o Atemi-waza en las artes marciales japonesas “se retrazó comparado con los sistemas más avanzados de China y los sistemas de pelea de influencia China de Korea y Okinawa” (Drager 1973 p. 134).

Fue durante la era Taiso (1912-26) que Gichin Funakoshi y otros introdujeron el Karate de Okinawa al Japón. Aunque parece que Funakoshi no enseñó abiertamente Kyusho-jitsu a la población general, y aun más, es probable que tampoco enseñara las técnicas avanzadas aun a sus estudiantes avanzados.

Funakoshi (1975) declaró que “diseñó la kata de forma de hacerla lo más simple posible.” (p. 36) La simplificación de la kata, sin embargo, se puede acreditar a uno de sus maestros, Anko Itosu, quien a principios de 1900 desarrolló las cinco kata Pinan las cuales se enseñaban en el sistema escolar de Okinawa. Un doctor miliar notó la condición física de los conscriptos de Okinawa, lo cual atribuyó a la practica del Te, por lo que el Karate se incluyó en el currículo de educación física en 1903. (Drager 1973 p. 59.) Esto fue por supuesto anterior a la introducción del Karate al Japón en 1922.

Así como Kano desarrollo el Judo eliminando las técnicas peligrosas y permitiendo que el Judo pudiera ser enseñado en el sistema escolar Japonés. Parece ser que Funakoshi también enseñó Karate de forma que fuera apropiado al sistema escolar. “Esperando ver al Karate incluido en la educación física universal y enseñado en nuestras escuelas públicas, me puse a revisar la kata de tal forma de hacerla lo más simple posible.” (ibid. P. 36.) Aun más, Funakoshi declaró que el Karate como es enseñado en Japón no es “el mismo karate que practicamos hace no más de diez años, y aun está más alejado del karate que aprendí en Okinawa cuando era niño.” (ibid. P. 36.) Se puede suponer que Funakoshi no impartió un conocimiento profundo de la kata a los estudiantes principiantes. No era extraño que en ese tiempo se enseñara tan solo a un número pequeño de discípulos el verdadero secreto del sistema.

Para ilustrar este punto, en el Jiu-Jitsu se consideraban los golpes a puntos vitales de cuerpo como técnicas secretas y no se impartía este conocimiento a los novatos. El maestro de un sistema solo enseñaba el total del sistema a aquel individuo que sería el “heredero del método.” (Yamanaka 1918, p. 208.)

Si se entiende que la kata fue diseñada como un método para recordar varias técnicas de auto defensa, será fácil entender a Funakoshi cuando dice “si solo mueves las manos y pies, y saltas y caes como una marioneta, el aprender karate no será muy diferente a aprender a bailar, pero nunca alcanzaras el corazón del arte; habrás fallado en alcanzar la quinta esencia del Karate-do.” (p. 104) Funakoshi se mantuvo firme al principio de que el secreto del Karate podía ser encontrado en las varias formas de kata. Funakoshi (1988) declaró “examinado las treinta y tantas kata, el estudiante podrá ver que hay variaciones esenciales en solo un puñado de ellas. Si comprendes verdaderamente una técnica, tan solo necesitaras observar la forma y que se te explique los puntos esenciales de las otras.” (p. 44) Entender la esencia del Karate-do es una meta elusiva que solo es alcanzada por unos cuantos. Requiere de un mentor que verdaderamente entienda la Kata para indicarte la dirección apropiada. Los “maestros de las artes marciales del pasado otorgarían un diploma y revelarían los elementos clave tan solo a aquellos discípulos cuyo entrenamiento, casi invariablemente serio y austero, los haya guiado a experimentar directamente el espíritu del Budo.” (Funakoshi 1988, p. 44)

Desde la perspectiva de los instructores de artes marciales modernas tales como Dillman y Clark, dos de los elementos primordiales para alcanzar la esencia del Karate-do es el comprender que la kata contiene técnicas de defensa personal viables, que se centran alrededor de golpes y la manipulación de puntos vitales. Fundamental a su interpretación de la kata es la falta de, lo que podría normalmente ser interpretado como, bloqueos. Estos aspectos del karate-do fueron probablemente escondidos a los estudiantes de escuelas y colegios debido a lo letal de esas técnicas.

Considera por un momento, si pudieras enseñar a alguien a golpear ligeramente alguna parte del cuerpo y noquear a sus oponente, ¿querrías que todo estudiante de secundaria en tu ciudad tuviera este conocimiento? ¡Por supuesto que no¡ Este tipo de técnica se ocultaría a todos, excepto quizá a unos cuantos de los mejores estudiantes de un maestro.

O si fueras un instructor con el conocimiento de técnicas mortales, ¿enseñarías la técnica verdadera a aquellos que recientemente han conquistado tu nación? Yo creo que no. Okinawa fue una nación conquistada por Japón. ¿Qué tan probable es que Funakoshi revelara el verdadero secreto del Karate-do a sus estudiantes japoneses avanzados? En palabras de uno de los primeros estudiantes de Funakoshi, Shigero Egamai (1976), hablando del “Yoi” o postura de preparado “Se que existen cambios en la función de la postura en varias de las katas, pero debo confesar que no se la razón, o porqué cambian de acuerdo a la kata.” (p. 107) Si un estudiante avanzado no entendía completamente la kata, que tan probable es que a un norteamericano en servicio después de la segunda guerra mundial se le haya enseñado el significado real del Karate.

Esta duda de si instructores enseñaron técnicas avanzados o mortales a occidentales está claramente expuesto por Koyama y Minami (1913) cuando dicen “Existen algunas maniobras de jujitsu que nunca han sido explicadas a europeos o americanos – y que probablemente nunca los serán.” “Esos golpes mortales son extraordinarios, algunos son dados en la espina, otros en el cuello y la cabeza, y dos en la cara. Hay un sin número de maniobras que paralizan los nervios y los centros nerviosos, y otros que paran la circulación de la sangre en varias partes del cuerpo.” (p. 5-6)

Esta convicción es sostenida por Vairamuttu (1954 p. 21) quien respaldó a Koyama y Minami cuando declaró “Si el secreto real del ju-jitsu avanzado, el cual es atesorado por los japoneses e impartido bajo votos de estricto secreto a alumnos de incuestionable carácter moral, ha sido divulgado a los occidentales, es algo realmente improbable.” Los “verdaderos secretos” a que se refiere Vairamuttu fueron los métodos de atacar los puntos vitales del cuerpo y la resucitación después de administrar tales golpes.

Este velo de secreto se encuentra en todas las artes marciales. Para ilustrar este punto, los maestros de Aikido han estado enseñado grupos de técnicas conocidas como Kaeshi-Waza. Kaeshi-Waza son técnicas que involucran la combinación de un movimiento con otro que permitirá al iniciado salir victorioso ante cualquier oponente. Saito (1974) ofrece una discusión esclarecedora sobre el Kaeshi-Waza que es legado a cintas negras de alto grado en Aikido. “En días pasados, bajo un estricto secreto, el Fundador Morihei Ueshiba solía iniciar a sus discípulos líderes en el arte del Kaeshi-Waza con un ‘manual para competencias marciales’ antes de mandarlos al mundo como instructores invencibles. Los instructores, armados con Kaeshi-Waza, fueron capaces de siempre ganar liderazgo en sus sesiones de entrenamiento aun cuando estuvieran en una posición defensiva.” (p. 125)

Es claro que Ueshiba ocultó las técnicas secretas a los estudiantes japoneses de bajo rango para mantener la superioridad de sus estudiantes de alto grado. Ueshiba, así parece, fue un paso más allá y a propósito negó estas técnicas a aquellos estudiantes que no fueran japoneses. Esta afirmación es supuesta por Stevens (1987) cuando cita un pasaje del libro de Morihei Ueshiba, Budo, publicado en 1938 el cual tiene esta advertencia “Este manual no debe ser mostrado a no-japoneses.” (p. 78)

¿Qué fue lo que Ueshiba pudo enseñar a sus instructores? Saito (1974, p. 125-165) demostró técnicas de Aikido que son contra-ataques a proyecciones y a candados a las coyunturas. Uno puede asumir que pueden ser la base del Kaeshi-Waza de Ueshiba. Sin embargo, parecen haber más en el arte de Ueshiba que las contra-técnicas mostradas por Saito. Stevens (1987) describe un evento que ocurrió durante un viaje de Ueshiba a Mongolia. ” Morihei, también se convirtió instantáneamente en un lama, dando prodigiosas demostraciones de técnicas chinkon-kishin y aplicando la palma de las manos para curar enfermedades. Cuando demostró sus proezas como el ‘Rey de Protectores’ al causar que guerreros Mongoles de poderosa complexión se colapsaran al ser tan solo tocados – estos luchadores ignorantes no sabían que atacó puntos vitales….” (p. 29)

El uso de puntos vitales parece jugar un rol principal en el arte marcial de Ueshiba. No es sorprendente que esto no haya sido enseñado a occidentales. La habilidad de Ueshiba de “meramente tocar” a una persona y causarle un colapso debió ser sin duda un arte sorprendente. Tal ataque a puntos vitales debió ser algo muy valioso que pasar a tus estudiantes. Aun así, examinado los textos de Aikido de Saito (1974), Tohei (1968), Ueshiba (1962), Westbrook (1970), Yamada (1974) y Shioda (1962) no se encuentra nada específico referente a puntos vitales o tales aplicaciones atribuidas a Ueshiba. Invariablemente estos textos sugieren un Atemi-Waza (golpe a un punto vital) antes de ejecutar una técnica. La mayoría de los textos ofrecen localizaciones generales de donde golpear para una técnica particular de proyección o control. Ilustraciones de tales instrucciones generales pueden encontrarse en el texto de Saito (1974 p. 24) que ofrece la siguiente información de Atemi-Waza. Cuando realices Shiho-nage: “Atemi a la cara de tu compañero con tu mano derecha”, “Patea su rodilla derecha de lado para dislocar la coyuntura…” “Atemi a su lado con tu codo izquierdo.” Estos Atemi-Waza son presentados de tal forma que parecen que solo son usados para distraer, no como parte integral de la técnica.

Es interesante notar que todos los textos darán explicaciones muy detalladas de cómo derribar, pero son extremadamente vagos sobre el Atemi-Waza. Lo que es aun más interesante, es un texto en japonés por Hashumoto (1964) donde hay una comparación de 27 puntos (vitales) Kyisho usados en Aikido con los puntos usados en Acupuntura. Esta lista está bastante detallada y da la nomenclatura utilizada tanto en Aikido como en Acupuntura. Hashimoto lista los puntos vitales usados en Aikido los cuales se encuentran en el pecho, cabeza, cara, manos, piernas y espalda. Mientras que el lugar exacto de los puntos vitales no han sido descritos en los libros de Aikido escritos en Inglés, es claro que son abiertamente discutidos en los textos en Japonés.

Antes de la Segunda Guerra Mundial existieron publicaciones las cuales discutían los puntos vitales y como podían ser usados para noquear o matar a una persona. Algunos de esos libros daban información muy detallada (si sabias lo que estabas buscando.) Para dar varios ejemplos, Mitchell (1936) demostró al menos tres punto de noquéo efectivos (p. 135 – 143). Hunter (1938) lista y describe puntos vitales del cuerpo humano y describe un knockout (vol, p. 18.24). Adicionalmente describe varios Katsu o formas de regresar a la conciencia a una persona (vol 2, p. 7-9).

En general esos textos son muy vagos en lo que concierne a como exactamente noquear a un oponente. Si el lector está familiarizado con la teoría y la técnica de los puntos vitales esos puntos serán evidentes. No existieron revisiones que ligara a la kata con los puntos vitales, excepto el Kiozumi (1960.) Cada punto de noqueo fue descrito como una técnica individual y no conectada a la kata.

Nosotros, la comunidad de artes marciales, hemos permitido que este conocimiento virtualmente se desvanezca. Para dar un ejemplo específico, Handcock y Higashi (1905) publicaron un libro que puntualizabun gran número de puntos (vitales) Kyusho y métodos detallados de Katsu (resucitación). Este libro lo republicó Dover Publications en 1961. Al inicio del libro está impresa la siguiente anotación: “Esta edición Dover, publicada por primera vez en 1961, es una republicación sin alteraciones del trabajo original publicado por G. P. Putnam’s Son´s en 1095, excepto por las últimas dos secciones (26 páginas) acerca de golpes serios y fatales y Kuatus, o la recuperación de la vida, han sido omitidas, porque su uso por el público en general es dudoso y no afectan el trabajo general del libro.” Aunque el publicador pudo sentir que el valor total del libro pudo no haber sido afectado, el borrar esas dos secciones es una falta significativa.

Existen fallas mayores en esos primeros trabajos, así como en los trabajos contemporáneos que tratan sobre los puntos vitales: 1) La falta de dirección y ángulo de los golpes, y el resultado del mismo. 2) La falta de forma en que esos puntos se colocan para noquear a una persona., 3) Y más importante es como esas técnicas se encuentran en las formas tradicionales de kata. Esos importantes aspectos de las artes marciales han sido descuidadas por mucho tiempo.