Desde Vietnam, con energía

Cuando llega el momento hay que estar preparado.
Cuando desenfundas la katana ya no hay vuelta atrás.
Piensa en tus pies y te olvidarás de la cabeza.
Respira fluidamente, pensando en tu vientre, y la energía fluirá sola.
Si no te acuerdas, improvisa.
Tus ojos te sirven para ver, pero son tus pies los que tienen que sentir.
Sólo piensa en ti y tu adversario te acompanará.
En conclusión, hazlo lo mejor que puedas.

Charly Díez Ortiz
5º Dan

Mi primer maestro, Charly Sensei, me ha mandado este texto esta mañana. Creo que no se puede explicar mejor el Aikido en tan pocas palabras. Lo quería compartir con vosotros.

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