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Segundo curso de Diego Espinosa Sensei en Alicante

En marzo organizamos el segundo curso de Diego Espinosa Sensei (6º Dan Aikikai Hombu Dojo). Os dejo el cartel que he hecho para la ocasión y el texto que ha redactado Fernando Sensei (2º Dan Aikikai Hombu Dojo y 3º Dan Aikikan):

Me es grato poder enviaros ya el cartel del curso de Aikido que impartirá este año nuestro Maestro Diego Espinosa (6º Dan) en nuestras instalaciones del gimnasio Centro Deportivo Algar en las que impartimos las clases de Aikido.
Este año lo he organizado en Elche y no en el centro de tecnificación de Alicante para ahorrar costes y para que todos aquellos que quieran comer en casa lo puedan hacer. Son tiempos duros para todos y debemos adaptarnos a las circunstancias.
Nuestro Maestro impartirá clase el Viernes, el Sábado y el Domingo.
Planificad ya vuestras agendas para que en Marzo podais asistir a este maravilloso curso de Aikido, el 2º que imparte Diego Espinosa en tierras Alicantinas.
Un abrazo.

curso2014_buenoNos vemos allí. Un abrazo muy fuerte.

 

La distribución de un Dojo

Hay muchas cosas de Japón que desconocemos; una de las que más me llama la atención es la relacionada con la etiqueta marcial. Me explico: algún día haré por fin el viaje al Kumano Juku Dojo en Shingu (Japón), y debe ser muy fácil meter la pata en una visita a un universo tan radicalmente distinto al nuestro. Sin duda, hay que prepararse.
Hoy voy a recopilar información sobre las partes de un dojo, apoyándome en las fotos y vídeos del Kumno Juku que he ido encontrando.
En primer lugar tenemos el Shomen (正面), la pared opuesta a la entrada. En la tradición japonesa, suele apuntar al norte.
En él se encuentra el Kamiza (上座), el asiento de los instructores al frente del dōjō, y el Kamidana (神棚), el altar sintoísta o budista, presente al frente del dōjō. En él se da la bienvenida a los espíritus de los ancestros o “kami”; contiene símbolos tradicionales y/o las imágenes de los maestros fundadores del arte marcial a desarrollar.

En el lado opuesto al kamiza se encuentra el Shimoza (下座), donde los estudiantes se sientan en filas y por orden de graduación o antiguedad.
Las dos paredes laterales que se llaman Joseki (el lado derecho del dōjō), donde se sientan los estudiantes de mayor grado o experiencia, y el Shimoseki (el lado izquierdo del dōjō), donde se sientan los alumnos nuevos y con menor grado.

 

Si os fijáis a lo largo del Shimoza y en la parte del Joseki más cercana al Shomen hay unos cuadros de madera con unas pequeñas tablillas que contienen los nombres de los alumnos del dojo. Su nombre es Nafuda Kake.

Hace poco entramos en contacto con dos alumnos españoles del Kumano Juku Dojo. Otro día os los presento —les he pedido unas fotos y unos datos para dedicarles una entrada— para que los conozcáis mejor; uno de ellos, Alfonso, hizo una fotos con el móvil de las tablillas de mi primer maestro, Charly Díez. Aunque no tienen mucha resolución, os dejo las imágenes para que las veáis:

   

Mi primera pregunta fue: ¿por qué hay dos?
La respuesta es bastante obvia, una es para el Aikido y otra para el BoJutsu.
Me gustaría ver también las tablillas de Diego Espinosa y otra de la parte alta donde están las más altas graduaciones, pero eso tendrá que esperar a la expedición del Dojocam que irá en abril a Shingu, a ver si hacen la foto…

Para terminar, un vídeo para que os hagáis una imagen completa del dojo. Espero poder entrenar allí —y con vosotros— algún día.

Se han quedado cosas en el tintero, de modo que habrá una segunda parte.

Crónica del curso de Ishimoto Sensei en Mallorca

Hay momentos en la vida que te marcan; hay un antes y un después de estos instantes: el primer beso, la boda, el nacimiento de un hijo… Se recuerdan, se rememoran y se cuentan de manera insistente cuando ya somos viejos y nuestra hora está más cerca. Yo tengo que añadir este curso a la lista.

Seguramente mi mujer no entendería lo que voy a escribir —por suerte no me lee— pero el Aikido ya es parte importante de mi vida, hasta el punto que ya no hay marcha atrás, salvo lesión que me impida entrenar (y ni eso, pues puedes hacer Aikido con cualquiera que te plantee un problema, una confrontación o que te quiera hacer una jugarreta en el trabajo) o algún problema familiar grave. Por lo tanto no es de extrañar que alguno de las historias vividas haciendo Aikido se deslicen en esa lista de momentos mágicos en la vida de uno.

Bien, hace apenas una semana que he vuelto del curso de Ishimoto Sensei (8º Dan) en Palma de Mallorca, y os voy a ser sincero: no es lo más impresionante que he visto (ese honor es para Anno Sensei) pero este gran Sensei es el que más impresión me ha causado. Sin duda en el Kumano Juku Dojo se guarda la esencia del Aikido de O Sensei.

Intentaré explicarme: Ishimoto sabe llegarte, conecta contigo; bromea, golpea, pide perdón cuando te alcanza… te hunde en el tatami sin contemplaciones, con potencia pero sin fuerza bruta (no puede, es muy bajito y delgado, además de tener 66 años), y no sientes en ningún momento agresividad ni animadversión. Como el mismo explicaba, se trata de vaciar la mente (MU) y centrarse tan sólo en tirar al compañero, en la técnica que vas a hacer. Es eléctrico, fulgurante y enérgico. Su lenguaje corporal, simplemente fantástico: verle hablar y gesticular ya vale lo que has pagado. Te deja descansar mientras te cuenta una anécdota vivida en primera persona con O Sensei, con lo que el ritmo del curso se hace más llevadero (he estado en algunos en los que el cansancio no te permitía disfrutar, y en éste he disfrutado como nunca).

Recuerdo que tras la explicación del concepto MU, y de la demostración del principio a base de varios Jiju Waza impresionantes, tuve mi primer momento zen: sábado al mediodía, acaba la sesión matinal y me dispongo a cumplir con el ritual del plegado de la hakama. Pero algo cambia. De repente, como en las películas americanas de deportes, dejo de oir el bullicio y los comentarios de los compañeros que me rodean, y noto que tan sólo existo yo y la hakama. Recuerdo que canturreaba algo para mis adentros, una melodía inventada —quizás recordada de una vida pasada— y que por  vez primera los pliegues me obedecían, y no tenía que esforzarme por recordar el orden de los nudos de las cintas. Creo que no volveré a plegarla tan bien en mi vida. Sucedió poco después de hacernos esta foto y de transmitirle (gracias a Fuku Sensei) un mensaje de Charly Sensei:

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También consiguió (porque sin duda, el mérito es suyo, consigue conectar la energía de todos los presentes a la suya) que un servidor, por primera vez, consiguiera acompañar luna técnica con la respiración y el sonido de forma natural. Quizás tenga que ver con MAKOTO (sinceridad): Ishimoto Sensei lo repitió varias veces, tenemos que ser sinceros, y nuestro Aikido también. Realmente me hizo sentir como un hijo o un hermano pequeño, te corrije con cariño, te anima y luego te da un consejo. También hizo hincapié en AI (unión), en acercar todos los dojos que practican Aikido, especialmente los que seguimos a O Sensei a través de Hikitsuchi Sensei. Bien, esto ya es más difícil, porque somos humanos y nuestros egos todavía son musculosos, creo que nos hace falta entrenar más.

Pero donde hay Aikido hay esperanza: si os fijáis en la siguiente foto, está Gérard Blaize y algunos de sus alumnos, de modo que puede que falte menos para que haya cierta armonía entre los grupos que siguen a Hikitsuchi en España. A mí me habría gustado que el curso hubiese tenido tanto público como el de Anno Sensei, y que hubieran venido de más sitios de España a sentir con nosotros este Budo que contagia Ishimoto. Pero por otro lado me he aprovechado y he recibido muchas más correcciones que en un curso de 100 personas.

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Polémicas aparte, también estoy muy agradecido de haber conocido a Togawa Sensei (6º Dan), que está justo a la derecha de G. Blaize, con esa sonrisa de la que hizo gala en todo momento (menudo crack). Su manejo del bokken es espeluznante, seguramente superior al del mismísimo Ishimoto. Su suburi es el más potente y relajado que he visto, se puso en un aparte con Xisco y Mateo y nos dejó a todos boquiabiertos, golpeando a otro boken con una potencia bestial (a Fuku se le cayó al suelo, no se lo esperaba), con unos gestos muy sutiles de cuello y cadera al golpear. Sin duda tenemos mucho que aprender. Togawa Sensei es tierra, roca pura, mientras que Ishimoto Sensei es fuego, y Anno Sensei, agua.

Me fui con la impresión de que a algunos de los alumnos de Diego, acostumbrados a la sutilidad de Anno Sensei, les sorprendió la contundencia de Ishimoto, el énfasis en el atemi, el puño cerrado en el iriminage, la garra de la muerte y los dedos en los ojos… a mí me dio la sensación de volver a mis principios, pues ver a Ishimoto es como ver una versión (mejorada, claro está) de Charly Sensei, mi primer maestro. Ahora entiendo de dónde salen tantas cosas que nos enseñó, realmente no se las inventó ni las deformó para su mayor gloria, como hacen otros maestros. El camino que nos mostró, tras difuminarse durante la época de su marcha a Vietnam, vuelve a verse claro y perfectamente dibujado. Además tenemos la suerte de poder enriquecerlo con ese agua que nos aporta Anno Sensei desde la distancia y con la supervisión de Diego Sensei.

Conclusión: viví un curso emocionante pero curiosamente lo sentí con calma, con naturalidad (¿tendrá también esa acepción MAKOTO?), con energía, vitalidad y cercanía. Cuando soltó la broma de que había recibido un mail de O Sensei y de Hikitsuchi Sensei desde el cielo casi nos morimos de la risa, o cuando el sábado por la mañana nos preparábamos para hacer Sho-chiku-bai no ken y dijo que nos pusiéramos casco que había bebido mucho sake; las anécdotas de O Sensei (en futuras entradas) también fueron muy buenas.

También fue muy interesante ver el examen que hizo, según él al más puro estilo Kumano Juku Dojo (yo creía que no hacían exámenes, por lo que me han contado Charly y Diego), en el que Ishimoto iba pidiendo técnicas concretas (en esta ocasión en Suwari Waza, Hanmi Handachi Waza, Tachi Waza y Ushiro Waza). Luego pidió un Jiju Waza y ver cómo hacía de uke para Togawa Sensei. Como era un examen de 4º Dan, también se le pidió al candidato que hablara sobre el Aikido.

Buenol lo dejo aquí, quizás vuelva a escribir algo más sobre el curso más adelante.

CHIN PUN (Fin en japonés)


AGRADECIMIENTOS:

Diego Sensei: no tengo palabras para agradecerle que haya traído a estos dos grandes maestros de Shingu, discípulos directos de O Sensei y de Hikitsuchi Sensei. Sin duda ha hecho un gran esfuerzo personal y no pocos sacrificios, y sería injusto no reconocerlo. Arigato Gozaimasu!

Un recuerdo y agradecimiento especial a Ricardo, me ayudó mucho con la rodilla y gracias a él pude entrenar con menos dolor. Gracias!!

También tengo que dar las gracias a Xavier, que me llevó y me recogió en el hotel, a Artur por invitarnos a cenar en su casa (lo que nos reímos con los vídeos de humor del blog) y por el rato tan agradable hablando de Aikido sin parar. Vaya, que a pesar de ir sin compañía para Mallorca, nunca me sentí solo. Gracias a todos!

 

Herencia, transmisión y emulación

Nadeau Sensei, uno de los primeros alumnos occidentales de Morihei Ueshiba, le dijo una vez al Fundador: “Maestro, quiero hacer el Aikido de O’Sensei”. La respuesta que obtuvo fue: “Es extraño, debes de ser el único. Todos los demás quieren hacer ‘su’ Aikido”.
La cita original (en inglés): http://jackwada.blogspot.com/2006_11_01_archive.html

Creo que no soy el único que ha notado la diferencia que hay entre el Aikido que se ve en los vídeos del Fundador y el que practican el resto de sus alumnos, y no digamos los alumnos de sus alumnos, y tampoco el de los alumnos de los alumnos de sus alumnos… Tampoco se trata de proclamar, como hacen algunos, que el Aikido de tal escuela es el auténtico. El Aikido original murió el 26 de abril de 1969, cuando Morihei Ueshiba nos dejó para reunirse con los dioses. Lo que sí es cierto es que hay unas líneas más ortodoxas que otras, y aikidocas que prefieren el Aikido clásico al moderno. En mi caso, y sin juzgar a las demás líneas de trabajo, me declaro clásico y ortodoxo, y siempre intento beber de las fuentes originales y lo más próximas al Fundador que sea posible. Pero como hemos visto últimamente, los grandes maestros nos están dejando y cada vez es más difícil mantenerse en la línea de trabajo original.

Peter Goldsbury está escribiendo un libro sobre este problema, titulado Transmission, Inheritance, Emulation (se puede consultar por entregas y en un exquisito inglés en http://flintstonecom.blogspot.com/search/label/peter%20goldsbury). Os resumo su hipótesis, que da título a esta entrada:

Transmisión:

  1. Morihei Ueshiba no hizo ningún intento de “enseñar” los conocimientos y habilidades que poseía a sus deshi (alumnos internos).
  2. Estos último ganaron todos los profundos conocimientos y habilidades durante su tiempo como deshis, pero de ninguna manera está claro que adquirieran todo el conocimiento completo ni que todos los adquirieran el mismo nivel de conocimiento.
  3. Morihei Ueshiba parece no haber hecho ningún esfuerzo concreto para comprobar si sus deshis había comprendido lo que les había enseñado.

Herencia:

  1. Por otra parte, todo indica que a Morihei Ueshiba le importaba mucho transmitir el arte a las generaciones futuras y, finalmente, designó a su hijo Kisshomaru Ueshiba como sucesor y heredero del arte (marcial).
  2. Kisshomaru Ueshiba parece haber cambiado la herencia que recibió radicalmente, sin una clara reacción de su padre, de modo que se ha verificado que el aikido impartido por él y por sus sucesores en la actualidad ya no es el aikido Morihei Ueshiba.

Emulación:

  1. Al igual que los herederos de Morihei Ueshiba han transmitido sus conocimientos y habilidades a sus alumnos (deshi), también los deshi de Morihei Ueshiba pasaron sus conocimientos y habilidades a sus propios deshi, pero con diferentes grados de éxito, de manera que los conocimientos y habilidades de las generaciones presentes y futuras se hacen y se harán cada vez más variadas en calidad, en proporción a lo lejos que estén de la fuente.
  2. El hecho de que muchos de estos deshi viven fuera de Japón y que el aikido se ha convertido en un arte japonés más practicado fuera de Japón que en Japón ha afectado profundamente y está afectando profundamente a su carácter esencial.

Yo no lo podría explicar mejor. Sólo añadiría otro problema que afecta al primer punto, la transmisión: que O’Sensei no entrenaba igual en la capital con alumnos ricos como Koichi Tohei o Yamada Sensei que en las pequeñas poblaciones pesqueras o de montaña como Shingu, Osaka o Iwama, con alumnos leñadores o pescadores, duros como rocas, que te agarraban una muñeca y no te soltabas ni a tiros. Tampoco se sentía igual en Shingu (en Kumano, muy cerca de Tanabe, su ciudad natal), en su casa-granja de Iwama o en la capital, donde consta que no se encontraba muy a gusto. Esto también explica la diferencia que se observa entre los deshis de cada zona.

O’Sensei viajaba constantemente. Está documentado que de cada mes pasaba (más o menos) una semana en Iwama, otra en Tokio, otra en Shingu y otra en Osaka. El resto del tiempo las clases en esos dojos las daban los deshi de O’Sensei: Hikitsuchi en Shingu, Abe en Osaka, Saito en Iwama y Kishomaru, Tohei y Yamaguchi en el Hombu Dojo. Es evidente que hacía otras visitas y que había otros grandes maestros, pero estos son los más importantes para el Fundador. Hikitsuchi (adoptado por O’Sensei a los 14 años) en Shingu (10º Dan), en Kumano, donde iba a rezar a los templos sagrados de la zona y a las cataratas Nachi, donde tuvo su primera iluminación; Abe en Osaka (10º Dan), su maestro de caligrafía y su mejor amigo, con quién le agradaba mucho conversar y practicar; Saito (9º Dan) en su casa de Iwama y en Tokio su propio hijo, Tohei (10º Dan recibido tras la muerte del Fundador), uno de sus alumnos más antiguos y Yamaguchi (9º Dan), el mejor de sus deshi en el Hombu Dojo.

El caso es que, si vemos los vídeos de estos grandes maestros, se nota enseguida que hay grandes diferencias. En mi opinión, el que consiguió acercarse más a O’Sensei fue Hikitsuchi, seguido de Abe y después de Saito. Yamaguchi sería el siguiente, y a mucha distancia Tohei y Kishomaru, las dos personas que más cambiaron el Aikido que recibieron y que de alguna manera originaron el cacao que vive el Aikido moderno. Recomiendo la lectura del libro de suenaka Sensei: Aikido completo, del que ya os hablé anteriormente, http://blogs.ua.es/danielrodriguez/2009/03/02/aikido-completo-de-roy-suenaka/. En él se describe con todo detalle esta situación.

Bien, lo que tenemos hoy por hoy es un revuelto de maestros y líneas de Aikido entrenando dentro y fuera de Japón, cada cual más diferente. Por ejemplo, en España tenemos a seguidores de Tamura, de Tissier, de Endo Sensei, de Anno Sensei a través de Gerard Blaize o de Diego Espinosa, Kitaura Sensei, Yamada en Mallorca, etc., todos ellos pertenecientes al Aikikai. Si a eso le sumamos la línea del Aikido Tradicional, Kisei Aikido, Yoshinkan, Yoseikan y demás líneas emancipadas del Aikikai, el lío está servido.

Si llevas poco tiempo en esto de las artes marciales, quizás estés sorprendido; he pensado que mejor es demostrar lo que cuento aquí, y nada más fácil: a continuación pondré unos vídeos del Fundador, de Hikitsuchi Sensei, de Anno Sensei, Charly Díez, Gérard Blaize, Diego Espinosa y Sisko Morera, todos del Kumano Juku Dojo, Shingu, Japón:

O’Sensei:

Hikitsuchi Sensei:

Hikitsuchi y Charly Senseis:

Charly Sensei:

Anno Sensei:

Gérard Blaize:

Diego Espinosa Sensei:


Sisko Morera (la señora rubia que entrena en la parte izquierda; siento no poder ofrecer un vídeo mejor, pero los ha borrado todos):

Tampoco se trata de que seamos todos clones de nuestros maestros. Podemos y debemos adaptar las técnicas a nuestras características físicas y anímicas, e incluso inventar técnicas nuevas (contra ataques nuevos) manteniendo los principios generales del Aikido. Pero siempre debe notarse quién es tu maestro, y si vemos estos vídeos nos sorprenderá saber que todos estos maestros (excepto Morihei Ueshiba, claro) entrenaron directamente con Hikitsuchi. La pregunta es: ¿podemos y queremos hacer el esfuerzo de volver a la raíz dentro de lo posible? Creo que los pequeños cambios son inevitables, pero lo que se ve aquí (y esto pasa en todas las escuelas y líneas del Aikido) es un cambio de actitud entre unos y otros muy notable. Hablo desde la tristeza, porque veo que el legado de Hikitsuchi se está perdiendo y no costaría tanto mantenerlo vivo. A veces, cuando me deprimo, me pongo los vídeos de Hikitsuchi o de Clint George y se me quita todo, tienen una energía y al mismo tiempo una suavidad increíbles. En fin, que todos los trabajos son muy interesantes, pero si nos pareciéramos todos más a Hikitsuchi no le echaría tanto de menos (y eso que no le he visto en mi vida).

Si no os gustan estos ejemplos, estoy abierto a poner todos los vídeos que digáis, o vosotros mismos podéis poner los enlaces en los comentarios.

Entrevista a Charly Sensei en el Diario Vasco

Poco antes de volver a Vietnam, a Charly Sensei le hicieron una entrevista para el Diario Vasco, en su sección local dedicada a Tolosa, su localidad natal. Os pego el texto completo y el enlace por si queréis leerla en el formato original:

«Fui a Asia, porque aquí la medicina natural era considerada brujería»

Charly en Tolosa

Su mundo transcurre entre chacras y energías, entre la meditación, los mantras, el equilibrio corporal y la naturaleza. Ha creado en torno a sí toda una filosofía de vida oriental, a través de la medicina natural para lograr en las personas el bienestar físico, mental y espiritual. «La mayoría de las personas están muy arraigadas a la realidad física y necesitan una manifestación concreta que puedan percibir a través de sus sentidos para tomar decisiones y actuar», indica este tolosano, que lleva 30 años viajando por el continente asiático. Buen conocedor de la historia del yoga, de las tradiciones y técnicas japonesas y de la cultura de la India, vive en la actualidad y desde hace cuatro años en Vietnam, donde ha puesto su centro-escuela en la isla Phu Quoc (la isla más grande de Vietnam) e imparte allí yoga, aikido-budo (arte marcial japonés) y «mi arte-masaje» como él mismo define a sus propios masajes terapeúticos, a base de medicina natural y la práctica de la transmisión de energía con las manos «para el desarrollo físico y del espíritu», afirma. Acaba de pasar unos días en Tolosa y, ahora, regresa a Asia.
-¿Por qué eligió Asia?
-Porque allí hay un magnetismo de libertad individual donde te sientes realizado.
-En el mundo occidental lo que se lleva ahora es ejercitar la medicina natural, apuntarse al método Pilates, ir a masajes, practicar yoga… Con su dilatada experiencia en todos estos temas¿no ha pensado volver a casa y hacerse un hueco?
-No, no me interesa porque se está descafeinando todo lo que viene de Asia. Aquí no se enseñan los métodos ni las técnicas puras tal y como son en sus orígenes, tal y como lo han transmitido los maestros.
-¿Qué le hace pensar así?
-Influyen muchos factores, entre ellos el estilo de vida de occidente. Si naces en una sociedad donde hay adrenalina negativa no te desarrollas y la libertad individual se obstruye. Yo recomiendo a la gente que una vez en la vida viaje a Nepal y vea la belleza y el magnetismo de las montañas. Allí, en el techo del cielo te encuentras contigo mismo y ya no eres el mismo.
-Dígame, antes de aventurarse a conocer países, cuando vivía en Tolosa, ¿apostaba por la filosofía de vida que practica en este momento?
-Sí. Desde jovencito sentía la necesidad de que las personas se encontraran bien. En la década de los 70 descubrí la macrobiótica, el poder que tiene la alimentación, y la medicina natural. Aprendí los puntos estratégicos de los pies y del cuerpo humano y la manera de llegar a un equilibrio corporal con la menor agresión. Yo practicaba aquí la medicina natural pero, entonces, en los años 70 era considerada casi como brujería y no me fue posible hacer todo lo que yo quería hacer. Por eso, me fui a Japón para hacerme maestro. Allí estuve seis años en un monasterio, en el que había una escuela internacional, estudiando todo lo relacionado con la medicina natural hasta sacar la diplomatura. Luego, mi vida ha sido una aventura viajando por diferentes países asiáticos. Desde hace cuatro años estoy en Vietnam, tengo mi escuela, donde realizo mi trabajo ajustando a cada persona (según el mal o lesiones que tenga) un método apropiado y energías de transmisión a través de las manos, lo que aquí se conoce como Reiki, utilizo minerales naturales, hidroterapia… Allí soy feliz.
-Desde su perspectiva, ¿que le falta a la sociedad occidental?
-Entre otras muchas cosas, la falta de contemplación, de meditación. Es una sociedad donde prima el tiempo, el consumo, la competitividad, donde el estrés y las prisas hacen que las cosas bellas que existen alrededor desaparezcan. Lo de «no hay tiempo» no es cierto. En Vietnam hombres y mujeres trabajan prácticamente las 24 horas del día; se levantan a las cinco de la mañana pero siempre encuentran su tiempo para meditar y ejercitar sus músculos.Ellos sí saben que los beneficios son casi inmediatos; las pequeñas ansiedades se reducen y el gozo comienza a manifestarse.
-¿Volverá al ‘txoko’?
-De hecho vuelvo cada cierto tiempo a casa pero para ver a mi familia y a los amigos y porque las raíces tiran pero no lo suficiente para hacerme una vida aquí.

Crónica del 2º Curso Nacional de Aikido Budo (2ª parte)

Hola de nuevo, ha pasado demasiado tiempo pero ya van llegando las fotos y las crónicas del resto de asistentes. Como este blog lo hacemos entre todos, esta entrada va a llevar material de nuestros buenos amigos de Cartagena y Elche. Pronto habrá una tercera crónica con más fotos y vídeos, pero mientras, un aperitivo (cortesía de Fernando):

La crónica de Fernando (www-aikidobudo.com):

El pasado fin de semana del 11 y 12 de Septiembre se celebró el tan esperado 2º Curso Nacional de Aikido Budo impartido por el tan añorado Sensei Charly Díez Ortiz ( 5º Dan ), ya que tras su marcha a Vietnam en el año 2007, lo echábamos muchos de menos.

El curso fue un recuerdo a los dos Senseis que más marcaron la vida de Charly Sensei: Michio Hikitsuchi Sensei (10 º Dan) y Tojima Sensei (6º Dan), ambos ya fallecidos.

Maravillosas fueron sus explicaciones para mostrarnos los “pequeños detalles” que no se ven y que caracterizan a las técnicas de Shingu.

Espectaculares sus “Irimi nages” directos, ya que no se ven venir desde la cadera. Impresionante su energía de KI con la que trabaja. Meticuloso como el que más, nos indicó el camino a seguir dentro del “Kumano Juku” para no olvidar nunca “El Budo”, ya que como bien nos dijo, el Aikido sin Budo es como un hijo sin madre o como un cuerpo sin huesos.

Al finalizar el curso, se produjo un momento muy emotivo ya que le regalamos una placa conmemorativa del evento que le emocionó muchísimo.

¡¡ GRACIAS SENSEI POR TUS MAGNÍFICAS EXPLICACIONES Y ESPEREMOS VOLVER A DISFRUTAR DE TI EN PRÓXIMOS CURSOS !!

Crónica del Kumano Juku Cartagena:

Los días 11 y 12 de Septiembre se celebro en el Centro de Tecnificación de Alicante el II Curso Nacional de Aikido Budo impartido por el Maestro Charly Diez Ortiz, 5º dan de Aikido,  al cual asistimos alrededor de unas 40 personas entre profesores y alumnos. Después de estar casi 4 años fuera de España, el reencuentro con el maestro fue de los más emotivo para sus alumnos directos y una fuente de inspiración para los que no lo habíamos conocido hasta ese momento.
Ya en la presentación se notaba la energía que el Maestro desprendía no solo por su carácter, si no por la fuerte presencia y serenidad que irradiaba.La sesión del sábado por la mañana estuvo cargada de una práctica muy animada e intensa, llena de recuerdos y enseñanzas cuando el Maestro rememoraba su paso por el Kumano juku Dojo y a sus maestros.
Se comenzó con un calentamiento tradicional y en seguida nos pusimos a trabajar. La energía y fuerza que transmitía el Maestro se contagio a todos los que allí estábamos incluyendo a practicantes de otras artes marciales que hasta allí se acercaron a realizar este curso. Siempre atento a todo el mundo y la forma de trabajar, no ceso de aclarar dudas, corregir y enseñar esos pequeños detalles de posiciones de manos, pies, etc., que hacen que el aprendizaje del Aikido se saboree aun más.
La sesión de la tarde fue dedica a Tojima Sensei, fallecido recientemente y alumno más aventajado de Hikitsuchi Sensei, ambos maestros de Charly.Aunque estábamos un poco relajados  por las tres horas de práctica de la mañana y la comida, el espíritu de Tojima Sensei estuvo presente y nos dio la energía suficiente para realizar la sesión.
El Maestro empezó la sesión como la empezaba  Sensei Tojima, se anudo un pañuelo de tela con el sol naciente y algunas inscripciones en la cabeza y pidió su fuerza y energía para que todos tuviésemos una práctica productiva y llena de energía. La verdad que el cansancio hizo mella en todos los que allí estábamos, pero no por eso dejamos de trabajar y de atender a las explicaciones que el maestro nos daba.
La sesión del domingo por la mañana estuvo dedicada al trabajo con armas, una pena el no haber podido realizar la sesión y no poder contar el trabajo realizado por el Maestro.Esperamos que el Maestro Charly pueda hacer hueco en su agenda y vuelva pronto para darnos otro curso o clase.
Francisco tobarra.
http://www.aikidocartagena.es/fudoshin/eventos/cursos%20realizados/II%20CURSO%20NACIONAL%20DE%20AIKIDO%20BUDO.pdf

Galería de fotos del Kumano Juku Cartagena:

http://www.aikidocartagena.es/fudoshin/noticias/fotos%20cursos/II%20curso%20nacional%20aikido%20budo/charly_2010.html

Algunas fotos de dicha galería (gracias Pepe):

Hasta dentro de un rato…

Crónica del 2º Curso Nacional de Aikido Budo (1ª parte)

Un fin de semana intenso.
Reencuentros.
Abrazos.
Emoción.
Dolor (de rodillas, se entiende).

Tres años después, Charly Sensei reapareció como si el tiempo se hubiera detenido, como si no hubiera pasado el tiempo. Él sigue igual, mientras que nosotros estamos más viejos, gordos y calvos (menos las chicas, que cada día están más guapas). Eso sí, como nos comentó orgulloso y emocionado, menos patosos que antes de marchar a Vietnam. Tres reverencias y cuatro aplausos a los 4 puntos cardinales y el curso ya había empezado. Calentamiento clásico de Shingu, Chinkon Nishin no Hoo y Tai No Henko. Como siempre, como hemos seguido haciendo mientras él no estaba.

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Foto de grupo del sábado; falta gente, pero está casi todo el mundo.

El tatami: magnífico, la verdad es que el Centro de Tecnificación es el mejor sitio de Alicante para un curso de estas características; había suficiente sitio para trabajar sin agobios y trabajar los ukemis con tranquilidad. Agua fresca en cantidad, un Kamiza desmontable cortesía de Juanjo y todos los detalles controlados. Desde aquí quiero felicitar personalmente a Fernando y a Juanjo por la espléndida organización, a la que sumé lo mejor que pude y supe. Muchas gracias, chicos, sois grandes.

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Charly Sensei con los tres mosqueteros: Fernando, Juanjo y un servidor

El ambiente: eso no se puede describir con palabras, había que estar allí para sentirlo; para que os hagáis una idea, hasta la gente que se acababa de conocer ese fin de semana se despedía con un abrazo de varios segundos. El verdadero Aikido genera ese estado de paz y de armonía, y creo que ese era el sueño de O’Sensei, que todo el mundo practicara Aikido y se olvidara de guerras y disputas. Cuando hablaba de amor y de paz, se refería a un estado mental conseguido a través del entrenamiento, no a practicar sin buscar hacerle daño a nadie; ya lo dice el refrán, quién bien te quiere te hará llorar.

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La foto deseada: Charly Sensei y yo ¡con hakama!

Las técnicas: en su línea, con varias intensidades, desde el Aikido más fluido y circular hasta el más duro y directo. Mucha iniciativa y trabajo de armas relacionado con el de manos vacías. Todo magnífico, la gente entusiasmada, y Charly emocionado y orgulloso de sus alumnos, pues tras tantos años ya sólo tenía que pulir detalles.

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Kote Gaeshi clásico de Shingu. SIn palabras…

Bueno, éstas son mis primeras impresiones escritas a vuela pluma, conforme vayan llegando las fotos y subiéndose los vídeos iré publicando más detalles sobre el encuentro. Hablamos…

Grandes maestros del Kumano Juku Dojo: Tojima Sensei

Hace un tiempo escribí una entrada sobre los maestros de Aikido que mayor nivel alcanzaron en su práctica. Intenté hacer una lista corta, aún a riesgo de dejarme a muchos maestros fuera. Charly Sensei me echó la bronca por no incluir a Tojima Sensei (9º Dan), el alumno más aventajado de Hikitsuchi Sensei en su opinión. Como tenía razón, ahora voy a abrir una serie de entradas sobre los mejores maestros del Kumano Juku Dojo, y la inauguro con Yasushi Tojima Sensei:
Tojima

Foto cortesía de Jack Wada (courtesy of Jack Wada)

Este maestro vivía en las montañas, donde hacía katanas y herramientas de trabajo artesanales. Llevaba una vida sencilla y austera, como un verdadero samurái. En los últimos tres años que estuvo Charly Sensei en Shingu, Tojima se hizo cargo de las clases en ausencia de Hikitsuchi Sensei, bastante enfermo en aquella época. Seguramente ahora sería Dojo Cho del Kumano Juku Dojo, pero murió pronto, a mediados de los noventa. La verdad es que todo el que lo conoció habla maravillas de él, y cuentan anécdotas escalofriantes al estilo de las que protagonizaba O’Sensei. De hecho, el mismo Anno Sensei opina que de haber vivido más tiempo habría sido el único capaz de alcanzar al Fundador. Ahí es nada.

Hay pocos testimonios directos en internet sobre Tojima Sensei, casi todos vienen de los alumnos americanos que estuvieron en Shingu en la década de los setenta (Jack Wada, Linda Holiday, Tome Read, etc.). Por supuesto, nada en castellano, de modo que voy a complementar la escasa información existente con lo que me contó Charly Sensei sobre él. Por ejemplo, me contó la vez que le dijo a Clint George que cogiera una katana y le atacara lo más rápido posible; el americano, un séptimo dan de casi dos metros, se dispuso a realizar un shomen con toda su alma y antes de que bajara la katana, Tojima Sensei ya le había cortado con la mano el estómago tres veces y salido de la distancia del corte. Clint se quedó blanco, como si hubiera visto un fantasma; le dijo a Charly que nunca había visto antes a nadie hacer algo con tanta sangre fría y tanta perfección. Para Tom Read Sensei, alumno americano de Hikitsuchi Sensei, Tojima era “la persona más terrorífica que ha visto con una espada” (“the scarriest man I’ve ever seen with a sword”)

Otra anécdota, más romántica, contada de primera mano por Charly Sensei: un día Tojima Sensei, que casi nunca hablaba, antes de comenzar la clase se sentó en seiza y se dirigió a los alumnos diciendo: “Aprended lo que podáis en este lugar y aprovechadlo al máximo, porque cuando nos vayamos los pocos que quedamos en Shingu no sé lo que va a pasar con el Aikido Budo”. Después de estas palabras dio la clase como si no hubiera dicho nada, con la perfección habitual y practicando sin dar lugar a aberturas; en esto Tojima Sensei no admitía errores, si tenías que repetir veinte veces hasta hacerlo bien te lo hacía repetir hasta la saciedad.

Tojima Sensei Bo

Tojima Sensei trabajando con el bo

Una de sus frases que más me han impactado es ésta:

Algo que puedes hacer cuando eres joven y dejas de poder hacerlo al envejecer es deporte, no budo.

Tojima y Jack Wada

Tojima Sensei (sentado con su famoso pañuelo) con Jack Wada (uke)

Anécdotas de Tojima:

Después de la clase de la tarde, Tojima Sensei estaba dando una demostración de atemi (golpes) y suki (aberturas). De repente, le pidió a Clint George, que llevaba poco tiempo allí y todavía estaba evaluando a los diferentes senseis, que tomara un bokken de la pared del dojo y lo agarrara lo más fuerte que pudiera. “Voy a quitarte el sable de tus manos y no vas a sentir nada”. Clint se preparó, bajó su centro lo máximo posible, pegó sus codos al cuerpo, y se preparó para resistir cualquier intento de Tojima para mover su bokken. No iba a dejar que se le escapara de sus manos. Al fin y al cabo, si Tojima era capaz de mover el sable, seguro que no podría hacerlo sin que Clint lo sintiera. Tojima Sensei levantó el bokken por encima de su cabeza con calma, con la punta apuntando al techo del dojo. De repente, un kiai y cortó. Mis sentidos se esforzaban por descifrar lo que pasó, aunque algunos detalles era claros como el agua. No sólo había salido el bokken disparado de las manos de Clint, sino que lo había roto. Una mitad subió hasta el tocar el techo y a otra  rebotó en el tatami con tal fuerza que casi rebota hasta el techo también. Mientras todo esto ocurría, Clint ni se había movido. Todavía estaba en posición, reclinado, codos plegados y sus manos firmemente agarradas a… ¡ nada! Después vino y me dijo: “Jack, normalmente no me impresiona la gente que habla mucho (en aquella época Tojima Sensei podía ser muy verbal), pero honestamente, ¡no sentí nada!”. Mientras tanto, Tojima Sensei se dio cuenta de que el bokken de la demostración pertenecía a alguien. La noche siguiente se deslizó en secreto por el dojo y sin que nadie le viera colocó un bokken nuevo en el lugar del roto.

Otra más de Jack Wada:

Hay golpeos en Aikido. Los atemis están en cada técnica. Tojima Sensei, especialmente, se concentraba intensamente en los aspectos de golpeo y sus relaciones con las aberturas o sukis en los movimientos. Te podía golpear en cualquier momento. Una vez le vi en la parte trasera del dojo de Shingu, que es más estrecha, saltando por el aire, ejecutando un golpe volador lateral contra el muro del dojo, impulsarse hasta la pared contraria, rodar hacia atrás y llegar hasta el otro lado sin tocar la pared. Sí, en términos de Castaneda, podía “parar el mundo”. No creo que haya recibido entrenamiento específico sobre estas cosas, era simplemente algo por lo que sentía predilección. En su camino marcial fue algo que asimiló, y que le permitió conectar golpeo y trabajo de armas.

Ahora la sección de vídeos:

Bueno, espero que os haya interesado, dentro de un par de semanas podréis sentir parte de la energía de Tojima Sensei en el curso de Charly Sensei, quién le conició y entrenó con él durante 5 años.

Actualización (7/9/2011):

Recuerdo que Charly me contó que Tojima Sensei era muy exigente y no paraba hasta que todo el mundo practicaba correctamente y sin aberturas. Esta semana Jack Wada ha subido a YouTube otro vídeo donde Tojima le hace de uke en un iriminage ura. Cada vez que el joven Jack se adelantaba o atrasaba Tojima le hacía una contratécnica para demostrarle su error:

2º Curso Nacional de Aikido Budo (II)

Ya queda menos de un mes para que venga Charly Sensei a España, y ya estoy que me entreno encima. Hace mucho tiempo que no le veo en persona, y más todavía sin entrenar con él. Va a ser algo memorable, un curso con la energía habitual y como siempre, combinando el Kihon Waza con un poco de Budo, donde se le cambia el chip a las técnicas para hacerlas más marciales, más efectivas. Para haceros una idea, Fernando acaba de subir un vídeo se su último curso en España, espero que os guste:

En las imágenes se ven técnicas calcadas a las de Hikitsuchi Sensei, con quién Charly entrenó 5 años consecutivos en Shingu, Japón. Si os extraña ver golpes de puño como final de una técnica de Aikido, echad un vistazo a estos vídeos:

http://www.youtube.com/watch?v=LUajLtAMZ8Y

Mucha gente tiene la idea de que O’Sensei, al predicar que el Aikido es amor, dejó atrás las técnicas con atemis y golpes de puño, pero los documentales son claros al respecto. Los practicó hasta el último de sus días, y sospecho que pensaba que un golpe en la cara se puede dar con cariño. Ahora en serio, creo que tiene que ver con el poder de atracción del que siempre hablaba: si tu adversario decide atacar, ya ha perdido, porque se encuentra el golpe o la proyección; dicho de otra manera, es él el que te pega con la cara en el puño. 😉