El Reino de Navarra

Mapas históricos y comentarios

El Reino de Navarra - Mapas históricos y comentarios

Comentario Mapa -38- Segunda y Tercera Guerra Carlista

Centrada en Cataluña la llamada segunda guerra carlista halló leve eco en Navarra (VII-1848)

Aunque la primera sublevación para la tercera guerra fracasó en Oroquieta (IV- 1872), Nicolás Ollo supo reunir pronto un ejército de 10.000 hombres, Carlos (VII) pudo entrar así en Navarra (16-VII-1873) y la lucha se inclinó decididamente a su favor.

No acertó sin embargo, a sacar partido de los éxitos alcanzados sobre fuerzas superiores en número (Montejurra, 7/9-XI- 1873; Abárzuza, 15/27-VI-1874; Lácar, 3- II-1875) y el pretendiente se vio obligado a repasar la frontera por el puente de Arnegui 28-II-1876).

Comentario Mapa-37-Primera Guerra Carlista

El alzamiento para la primera guerra (1833-1840) tuvo en Navarra gran importancia desde el primer momento. Al conflicto sucesorio se añadía aquí el problema de la integridad de los fueros y del régimen tradicional del reino.

La muerte de Tomás de Zumalacárregui (24-VII-1833) que con un auténtico ejército regular había tenido en jaque a los mejores generales isabelinos en Navarra y Vascongadas hizo cambiar el signo de la contienda hasta llegar a las desavenencias carlistas, el fusilamiento por Maroto del general Guergué y sus colegas navarros, el convenio de Vergara (31-VIII-1839) y el internamiento de Carlos (V) en Francia por Carlos (V) (14-IX-1839).

El gobierno liberal dueño siempre de Pamplona, había desmantelado las instituciones privativas pero con la Ley Paccionada de arreglo de fueros (16-VIII- 1841) Navarra consiguió salvar una parcela estimable de su autonomía, encarnada ahora por la Diputación Foral.

Comentario Mapa -36-Desarrollo de las vías de comunicación

Iniciada hacia 1750 por el Virrey conde de Gages la transformación de los viejos caminos reales, Carlos III encomendó (1783) la construcción de carreteras a la Diputación del Reino, la cual pudo contar para su conservación con el producto de los portazgos o cadenas establecidos desde 1790.

Tras la inclusión de Navarra en la red ferroviaria general (1865) estuvieron luego en boga las líneas de vía estrecha y corto trayecto hoy desaparecidas.

Comentario Mapa -35-Guerra de la Independencia. Acciones y partidas de guerrilleros

A pocos años de la guerra de la Convención (1793-1795) el país volvió a padecer durante más de un lustro (II-1808 a X-1813) la ocupación militar francesa agravada por el gobernador Reille (VII- 1810) con una política de terror, represalias, fusilamientos y deportaciones.

Desde el primer momento se fue organizando y ampliando la resistencia interior, animada por ilustres guerrilleros cuya audacia sostuvo la fe en la independencia patria y cooperó a la liberación.

Entre ellos cabe citar a Javier Mina, Francisco Espoz y Mina, Gregorio Cruchaga, Joaquín de Pablo “Chapalangarra”, Felix Sarasa “Cholín”

Comentario Mapa -34- El Barroco

Esta etapa supone una inflexión de la actividad artística en el siglo XVII y una recuperación en el siguiente ligada a la prosperidad económica de esta “Hora Navarra”.

Durante aquella centuria el primer barroco se va implantando a través de las nuevas fundaciones de las órdenes religiosas: Pamplona, Tafalla, Corella, Tudela, Viana, Villafranca son los principales centros. Sin embargo, es casi nula la construcción de iglesias parroquiales que en cambio se enriquecen con capillas de torres y pórticos barrocos su gran número dificulta la localización.

El santuario de San Gregorio Ostiense constituye una excepción en este panorama. Cobra gran impulso la arquitectura civil casi ningún pueblo navarro deja de tener un ayuntamiento un palacio o una casa señorial barrocos. Abundan también los retablos desde el estilo prechuguirreresco al rococó. Son especialmente ricas las ciudades de Corella y Tudela.

La pintura barroca no se da prácticamente en Navarra a donde se importan lienzos de escuela madrileña pintores locales como Vicente Verdussán o el cascantino Diego Díaz del Valle son la excepción que confirma la regla.

 

Comentario Mapa-33- El Renacimiento

Este periodo representa una nueva edad de oro del arte navarro como se refleja en las numerosas obras de arquitectura escultura y pintura del siglo XVI. La mayor parte de las iglesias navarras se construyen o amplían entonces en estilo gótico-renacentista, conocido también con la denominación de “Reyes Católicos”. El tipo más frecuente de Iglesia tiene una sola nave con capillas entre los contrafuertes, cabecera poligonal cubierta con bóveda de formas complicadas, coro a los pies del templo. Un buen ejemplo lo ofrece Santiago de Puente la Reina.

Son excepcionales San Juan Bautista de Cintruénigo y la Asunción de Cascante, de tres naves con apoyos circulares. El Plateresco aparece en fachadas de palacios (Casa del Déan de Tudela o de Fray Diego de Estella), portadas de Iglesia (Viana, Los Arcos, Cáseda, Aibar, Pamplona), claustros (Irache y Fitero) y la torre de Los Arcos.

Navarra posee numerosos retablos de escultura renacentista, algunos de gran calidad y tamaño. Aunque no faltan los de estilo plateresco (Isaba o Unzu) son más abundantes los romanistas que siguen el estilo miguelangelesco de Juan de Anchieta (Tafalla, Aoiz, Cáseda) pocos pero importantes vacilan entre el plateresco y romanismo (San Juan de Estella, Valtierra y Ochagavía).

La pintura es tabla queda reflejada en una serie de retablos, como excepción cabe citar las pinturas murales de Oriz (hoy en el Museo de Navarra).

Comentario Mapa -32- Economia Moderna Siglos XVI-XVII

Navarra sigue siendo entre los siglos XVI y XVIII un país esencialmente agrícola, ganadero y forestal, con una industria artesana.

Las ferrerías norteñas trabajaban sobre todo con mineral guipuzcoano y vizcaíno. Los buenos caminos favorecían el tráfico interior entre la Ribera y la Montaña, con productos complementarios; la situación geográfica del reino permitía un activo comercio de tránsito, controlado fiscalmente en las “tablas”

Comentario Mapa -31-Lugares de Brujeria (Siglos XIV-XVII) Agotes y Afines (Siglo XIV-XIX) en Navarra (Alta y Baja) y Comarcas Próximas

En la sociedad navarra bajo-medieval y moderna coexistieron dos grupos marginados de distinto origen y carácter. Quizá con antecedentes en los apestados de época anterior y con la denominación de “gafos”, “cristianos (de San Lázaro)” y “mesiellos”, los agotes (término documentado desde mediados del siglo XV) constituyeron durante varias centurias una minoría menospreciada y con frecuencia oprimida; diseminados por diversos lugares de la geografía navarra, se fueron diluyendo poco a poco hasta las postreras reminiscencias del siglo XIX en bozate (Arizcun, valle del Baztán).

También para los últimos siglos medievales existe información de actuaciones represivas contra la brujería, cuyos focos más notables se centran en la Montaña, manifestándose con especial intensidad en el siglo XVI hasta el famoso auto de fe de Logroño (1610), excepcionalidad sin duda, pues los juicios solían ventilarse ante los tribunales privativos del reino

Comentario Mapa -30- Los reyes de la Baja Navarra y sus dominios (1515-1589)

La obligada evacuación por Carlos V de las tierras de Ultrapuertos permitió a los descendientes de la casa de Foix-Albret llamarse y sentirse reyes de Navarra, la “Baja Navarra”, al tiempo que participaban intensamente en la política interior francesa y ampliaban sus señoríos familiares.

Desde que Enrique el Bearnés ascendió al trono de Francia (1589), los soberanos franceses siguieron jurando los fueros navarros, mantuvieron en Pau un tribunal de apelación o Parlamento de Navarra y lucieron siempre el título de reyes de Francia y de Navarra hasta la revolución de 1789.

Comentario Mapa -29- Incorporación de Navarra a la Corona de Castilla

Comprometida por sus señoríos franceses, la nueva dinastía de Foix-Albret no pudo evitar que Navarra –desgarrada todavía por los partidismos nobiliarios- fuera víctima del gran duelo entablado a comienzos del siglo XVI por la hegemonía de Europa.

Los ejércitos de Fernando el Católico ocuparon el país (1512) que, incorporado a la Corona de Castilla (Cortes de Burgos, año 1515), logró sin embargo salvaguardar su personalidad como reino, sus instituciones y una completa autonomía interna, resultando infructuosos los conatos de restauración (1516, 1521) apoyados por Francia.

Comentario Mapa -28- Agramonteses y Beaumonteses. Guerras civiles (1450- 1461)

El reinado de Juan II convirtió nuevamente a Navarra en simple pieza de un juego donde se ventilaban los intereses de las grandes potencias circundantes.

La tenaz negación de los derechos del heredero Carlos, príncipe de Viana, condujo al estallido violento de las rivalidades nobiliarias (de los Gramont y los Luxa, de los Navarra-Peralta y los Beaumont) en una enconada lucha de facciones que conmovió a todo el país, provocó ingerencias extrañas, comportó la pérdida para siempre de las tierras de Laguardia, y dejó para varias generaciones una triste herencia de odios y resentimientos.

Comentario Mapa -27- Las Merindades y Las Buenas Villas

La administración territorial, basada hasta entonces en la primitiva “tenencia”, evoluciona a finales del siglo XII con aparición de “alcaldes de mercado” con sede en ciertas cabeceras de comarca; desde mediados de la siguiente centuria y en relación con las novedades aportadas por la dinastía de Champaña, se perfila la institución del “merino”como agente del monarca en los nuevos distritos o “merindades”, cuyos límites y número adquieren fijeza a partir de 1407.

Para los oficiales locales perduró en Navarra una variada y antigua terminología: “almirantes” en la Montaña, “prebostes” en la Zona Media, “justicias” en la Ribera.

Los núcleos de población “franca” asumieron desde un principio la representación del “estado” o brazo popular; el número de estas “buenas villas” o “universidades” que podían enviar procuradores a las sesiones de las Cortes, fue aumentando hasta 38 por concesión de monarcas.

Comentario Mapa -26-Economia Medieval

Supuesta la primacía absoluta de una economía rural suficiente para el abastecimiento de los mínimos núcleos urbanos, que dispensan a su vez los productos artesanos necesarios, basta subrayar el mayor alcance del comercio con Castilla (Burgos), de base principalmente textil, la introducción regular de aceite e especias desde Aragón, el tráfico heterogéneo y a corta distancia con Ultrapuertos y Bearne, y las expediciones de hierro y cáñamo a la costa cantábrica, de donde llega pescado fresco y seco, reexportado en parte a tierras aragonesas, capítulo aparte, la provisión de objetos de lujo para la corte.

Comentario Mapa -25- Judios y Moros en Navarra Siglo XIV

Es posible que antes de acabar el siglo XIV se iniciase la corriente migratoria de gentes de Ultrapuertos hacia la mitad septentrional del reino.

Los moros se concentran en la fértil Ribera tudelana, pero propenden a desplazarse Ebro abajo, buscando tal vez mejores condiciones de vida.

La población judía se distribuye sobre todo en los núcleos urbanos; no obstante a pesar de la matanza de Estella (1328), la convivencia no parece ofrecer especiales dificultades e invita quizá a la inmigración, pero el flujo incesante de las conversiones aboca a largo plazo a la extinción de esta minoría.

Comentario Mapa-24- La población de Navarra en la Edad Media (siglo XIV).

Navarra atraviesa en la época contemplada una larga fase de regresión demográfica, incoada quizá a finales del siglo XIII y acelerada por la peste de 1348 y sus secuelas.

El aumento de lugares desolados, que continúa hasta el siglo XV, sugiere una recuperación muy lenta, afectada por las discordias internas de esa centuria.

Sobre unos 12.000 Km2 viven algo más de 18.000 familias, distribuidas entre casi un millar de entidades, en las cuales se acusa un notable declive de muchas antiguas “villas” de las cuencas prepirenaicas.

Los núcleos urbanos que se reducen a Pamplona, Tudela, Estella, Laguardia, Sangüesa y Olite sufren una crisis especialmente aguda.

La población ciudadana supone un 25%, porcentaje que resultaría mucho menor atendiendo estrictamente a las actividades económicas; y emerge sobre ella un selecto patriciado enriquecido por la banca y el comercio.

Hay un predominio absoluto de la vida rural, pues al 45% que suma la gente de condición “villana” (los “mezquinos” del siglo XI, los “collazos” y “solariegos” del XII y XIII, denominados finalmente “labradores”), debe añadirse buena parte del 15% correspondiente a la masa de “hidalgos”, asimilables económicamente a los “villanos”, con quienes tienden a difuminarse también las barreras sociales.

Aun sin contar los efectivos de conventos y monasterios, los clérigos sobrepasan la cifra de 1.800.

Comentario Mapa-23- La Iglesia Navarra Bajomedieval. Órdenes mendicantes

Desde la primera mitad del siglo XIII fueron los frailes mendicantes instalando sus conventos y difundiendo su espiritualidad en los contados núcleos urbanos del país.

Las demarcaciones diocesanas muestran interesantes reminiscencias históricas, como la adscripción del Baztán a la sede de Bayona, Valdonsella a Pamplona y Tudela a Tarazona.

Sólo en los siglos modernos se adecuará paulatinamente la geografía eclesiástica a la político administrativa

Comentario Mapa-22- El Gótico en Navarra

Constituye un periodo de extraordinario esplendor. Las dinastías francesas reinantes acentúan desde 1234 las relaciones de Navarra con el país vecino. La corte, donde imperan los gustos y modas franceses, impulsa la difusión del nuevo estilo, francés por excelencia. En el protogótico se alzan los tres grandes monasterios cistercienses de Fitero (1141-1158), La Oliva (1164- 1198) e Iranzu (1174), y bajo la influencia del Císter se concluyen dos importantes templos iniciados con cabecera románica: la colegiata de Tudela y el monasterio de Irache.

Otros monumentos clave del Románico reconstruyen o amplían sus fábricas en estilo gótico: Así ocurre (siglos XIII-XIV) con San Pedro de la Rúa y San Miguel de Estella, Santa María de Sangüesa, San Pedro de Olite, Leire y Ujué (ampliaciones estas dos del siglo XIV), y probablemente San Nicolás de Pamplona.

El grupo de templos totalmente góticos se abre brillantemente con la colegiata de Roncesvalles consagrada en 1219, “la iglesia más puramente francesa de la península” (Torres Balbás), seguida tempranamente por otras como Santiago de Sangüesa, el Santo Sepulcro de Estella, Santa Maria la Real de Olite, el Cerco de Artajona o San Cernin de Pamplona, que nos llevan al límite del 1300.

No obstante, el grueso del Gótico navarro corresponde al siglo XIV, con obras ontológicas del Gótico peninsular y aun europeo, como el claustro catedralicio de Pamplona y el conjunto monumental de Olite, sin olvidar San Pedro y Santa Maria de Viana (comenzada en el siglo anterior) y las hermosas iglesias de Laguardia.

Durante la misma centuria se construyeron en estilo gótico muchas iglesias rurales, en mayor número que las del siglo XV, en el cual se sitúa la catedral de Pamplona.

Resultando imposible cartografiar la abundante imaginería gótica (Crucificados, Vírgenes, Santos) ni los retablos pintados que conserva Navarra, se refleja en cambio la escultura monumental (portadas, claustros, sepulcros) y los puntos de origen de la pintura mural gótica (hoy en el Museo de Navarra). Las iglesias gótico-renacentistas del siglo XVI se incluyen en el Renacimiento.

Comentario Mapa-21- Navarra y Francia (1234-1404)

Las vicisitudes familiares de la dinastía entregaron el trono navarro a los condes de Champaña y luego a los reyes de Francia.

Mas, ante los monarcas extranjeros el “reino” cerró filas en una especie de unión sagrada que condujo a un reforzamiento de la conciencia solidaria de los destinos del país, junto con la cristalización de un derecho público y unas instituciones privativas.

De este modo se hizo posible la reintegración de una dinastía (Evreux) que tras diversas alternativas acabó centrando su interés en Navarra y haciéndose navarra.

Comentario Mapa-20-La Navarreria y los Burgos de Pamplona

La planta medieval de Pamplona revela claramente el desarrollo de la vida urbana desde finales del siglo XI, como se pone de manifiesto también en Estella, Sangüesa, Tudela y otros centros menores.

Extramuros de la diminuta ciudad episcopal, presidida por la catedral, poblada por campesinos (“navarros”) y protegida por las antiguas murallas, fueron surgiendo nuevos núcleos de inmigrantes “francos”; al filo del año 1100 el Burgo de San Cernin y, muy pronto, la población de San Nicolás, la cual conserva su típica estructura de “bastida” medieval.

Antes de acabar el siglo se había potenciado también –desde los puntos de vista demográfico y jurídico- la primitiva Pamplona o Iruña, llamada entonces Navarrería, que con su pequeño anejo del Burgo de San Miguel, sería arrasada totalmente por el ejército francés en 1276, como consecuencia de la crisis planteada en el reino por la minoridad de Juana I.

Tras la dejación definitiva por el obispo de su dominio temporal sobre todo el conjunto urbano (1319) y la inmediata reconstrucción y restauración de la Navarrería, siguieron todavía durante un siglo las rivalidades entre los tres municipios yuxtapuestos, convertidos finalmente en uno solo por el famoso privilegio de Carlos III el Noble (1423).

Comentario Mapa-19-Sancho el Fuerte (1194-1234)

Integradas Álava y Guipúzcoa en la Corona de Castilla (1200) Sancho el Fuerte continuó la política tributaria de su antecesor con vistas sin duda a incrementar sus recursos pecuniarios ordinarios y asegurar mejor con ellos sus vulnerables fronteras.

Estimulado probablemente por su positiva participación en Las Navas de Tolosa (1212), soñó establecer un frente de contacto directo con el Islam, del que Navarra había quedado tan alejada. Aprovechando la minoridad del monarca aragonés Jaime el Conquistador y gracias a oportunas inversiones monetarias, fue adquiriendo un línea de fortalezas que enlazaban su reino con el Maestrazgo y con las montañas de Albarracín, donde los Azagra, magnates de pura estirpe navarra, se habían forjado un señorío autónomo.

De esta suerte pudo organizar una expedición o “cruzada” propia hacia el sector levantino próximo (1219-1220), que debió reportarle beneficios.

Con todo, ni su salud ni la revigorización interna de la Corona de Aragón le permitieron desarrollar más su magno proyecto, con el que además cabe asociar su pacto de prohijamiento mutuo con Jaime I (1231), cuya efectividad hubiese conducido nuevamente a la reunión de ambas monarquías. Vinculaciones de orden vasallático facilitaron en este tiempo cierto ensanchamiento de los intereses navarros en Ultrapuertos.

Comentario Mapa-18-La restauración del Reino (1134-1194)

Fallecido Alfonso el Batallador, el reino de Pamplona se separa de Aragón y eleva como monarca propio a García Ramírez, señor de Tudela, segregada así del “reino de Zaragoza”. La habilidad política del nuevo soberano y de su hijo Sancho el Sabio (quien hacia 1160 mudó su título oficial de “rey de Pamplona” por el de “rey de los Navarros” o de Navarra) salvo a la monarquía bloqueada entre vecinos más poderosos dispuestos a desplazarla.

Si se perdió definitivamente el “reino de Nájera”, pudo retenerse de momento el área vascongada; comenzó, por otra parte, la penetración Navarra en Ultrapuertos.

Comentario Mapa-17-Repoblaciones y Fueros Navarros. Despertar de la vida urbana

Los avances de la reconquista determinaron un largo proceso colonizador que para el reino de Pamplona tiene precedentes en los componentes humanos de filiación vascónica del “reino de Nájera” ganado por Sancho Garcés I.

El flujo migratorio interior desde los reductos del Pirineo occidental –saturados demográficamente- no debió interrumpirse ya hasta las intensas repoblaciones de las riberas del Ebro en el siglo XII.

Por otra parte, en la gran época de expansión de la sociedad europeo occidental, las ideas de cruzada y peregrinación y sus secuelas materiales encauzaron hacia Navarra grupos oriundos sobre todo del Mediodía francés.

En el tránsito del siglo XII al siglo XIII van surgiendo así sobre las rutas de Compostela diferentes núcleos (“burgos”) de población “francígena”, francos amparados inmediatamente por el monarca, que les concede libertades y un estatuto (“fuero”) apto para el desarrollo de sus actividades mercantiles y artesanas (Estella, Sangüesa, Puente la Reina, Pamplona); el modelo jurídico aplicado a estos casos fue el concedido poco antes a Jaca (1076).

Para la reorganización de las tierras ganadas en la Ribera se partió del fuero de Tudela, con gérmenes también del derecho pirenaico difundido hasta el Ebro central por tierras aragonesas. Más adelante Sancho el Sabio trató de afirmar su soberanía en las áreas de posible conflicto con Castilla brindando incentivos para la implantación de la vida urbana en determinados puntos (Laguardia, Vitoria, San Sebastián), y un procedimiento semejante aplicó Sancho el Fuerte en su encogida frontera occidental (Viana).

Los proyectos de potenciación de núcleos ciudadanos se frustraron sin duda en bastantes lugares como consecuencia en parte de la debilitación del flujo migratorio, pero es claro que con ciertas concesiones de fueros (La Novenera, por ejemplo) solamente se pretendía la reordenación fiscal de comunidades rurales inscritas en los dominios de la Corona.

Comentario Mapa-16-Instituciones eclesiásticas altomedievales (siglos IX-XII)

A partir de los centros de vida regular que menciona San Eulogio a mediados del siglo IX (Leire, Igal, Urdaspal) cuyo florecimiento responde probablemente a un estímulo franco-carolingio, proliferan luego en las cuencas medias los pequeños monasterios bastantes quizá de fundación y propiedad de la dinastía regía y los magnates a este proceso pudo contribuir la irradiación del “reino de Nájera” con una tradición monástica de cuño hispánico, mozárabe.

Desde Sancho el Mayor y durante todo el siglo XI los soberanos protegen y favorecen de modo especial a San Salvador de Leire y Santa María de Irache que llegan así a absorber buena parte de los primitivos cenobios del país y desarrollan señoríos relativamente considerables.

Esta política incluye a la sede episcopal de Pamplona cuya catedral extiende también su dominio temporal sobre todo desde la reorganización eclesiástica general que en el último tercio de aquella centuria afecta intensamente a Navarra.

Desde mediados del siguiente siglo se alzan en la mitad meridional del reino importantes abadías cistercienses de La Oliva, Iranzu y Fitero. introducidas ya bajo Alfonso el Batallador las Órdenes Militares (Templarios y Hospitalarios) son favorecidas también por los posteriores monarcas navarros y sus súbditos que extienden ampliamente sus posesiones y encomiendas.

Comentario Mapa-15-El camino de Santiago y el Románico en Navarra

La intensificación espectacular de las corrientes de peregrinación a Santiago está estrechamente asociada en Navarra con una Etapa de trascendentes mutaciones en todos los órdenes de la vida.

Por cuanto se refiere a las formas de expresión artística los orígenes y génesis del Románico se inscriben en el siglo XI con las cabeceras de Leire y Ujué y la ampliación de San Miguel de Excelsis.

En el tránsito de dicho siglo al siguiente funciona con el maestro Esteban una importante escuela arquitectónica-escultórica centrada en la desaparecida catedral de Pamplona sería continuada por el anónimo autor del claustro (concluido antes del 1140).

En su fase de desarrollo el Románico se vertebra sobre las dos rutas del Camino francés que se unen en Puente la Reina, por el número y la calidad de las obras, constituye Estella un núcleo de especial relieve,habiendo por otra parte un florecimiento constructivo paralelo en ciertas áreas rurales manifestándose la mayor densidad de monumentos en la zona media de Navarra.

En apretada síntesis de carácter estructural cabe registrar un grupo de iglesias con cripta (Leire, San Pedro de Gallipienzo, San Martín de Unx y Orisoan), iglesias con pórtico lateral (Eusa, Larraya, Gazólaz, Larumbe), iglesias de tres naves (San Pedro de Aibar, Musquilda en Ochagavía, San Miguel en Izaga, Santa María de Sangüesa,), iglesias de dos plantas octogonales (Eunate, Torres del Río), siendo el palacio de los reyes en Estella una muestra notable de arquitectura civil.

Los ejemplos más interesantes de la escultura no siempre corresponden a monumentos señeros, debiendo mencionarse por la difusión de su obra  el taller implantado en el templo y el claustro catedralicios de Pamplona y los grupos vinculados a la vía compostelana, por cuanto supone de influencia de distintos maestros ofrece interés excepcional el programa escultórico de Santa María de Sangüesa

Comentario Mapa-14-La unión con Aragón y la reconquista del valle del Ebro (1076-1134)

Durante dos cruciales generaciones navarros y aragoneses participan codo con codo e indistintamente en la magna empresa de reconquista y colonización de las tierras del Ebro central que casi triplicaron los dominios de la monarquía Sancho Ramírez y Pedro I preparando el avance mediante hábiles maniobras fronterizas con Alfonso el Batallador se derrumbó el frente de los musulmanes quienes sin embargo aún llegaron a reaccionar en el sector oriental (batalla de Fraga, año 1134).

El fallecimiento de Alfonso el Batallador malogró la fecunda unión monárquica y su hegemonía en las tierras castellanas más próximas.

En este periodo se documenta el corónimo “Navarra” para designar la zona por la que el de Pamplona-Aragón había prestado homenaje al de Castilla-León (1087).

Comentario Mapa-13-Tendencias y Castillos Medievales

La “tenencia” navarra alto-medieval reúne el doble carácter de embrionario y pequeño distrito administrativo presidido por una fortaleza y de “honor” o beneficio que el monarca encomienda pasajeramente a los “barones” o “seniores” sus colaboradores en la defensa y el gobierno del país.

La mayor densidad de “tenencias” se sitúa en los accesos de la cuenca de Pamplona en los sucesivos frentes contra el Islam luego (siglo XII) en los límites con los reinos vecinos.

Bastantes “tenencias” siguieron desempeñando su función de puntos fortificados regidos por miembros de la aristocracia militar de linaje o bien por oficiales del soberano durante los siglos XI al XIII; en ese tiempo proliferaron además otros castillos alzados por razones defensivas junto a las fronteras con Aragón y Castilla, especialmente en la Ribera Tudelana el saliente de Laguardia y la conflictiva raya guipuzcoana.

Comentario Mapa -12- La sucesión de Sancho el Mayor (1035-1076)

El conglomerado político ensamblado por Sancho el Mayor experimentó en la generación siguiente reajustes de gran trascendencia para los destinos de la Hispania cristiana García el de Nájera primogénito legítimo y sucesor de su padre en el reino de Pamplona-Nájera no llegó a hacer efectivos sus hipotéticos derechos de soberanía sobre los territorios encomendados al gobierno de sus hermanos Ramiro (Aragón Sobrarbe y Ribagorza) y Fernando (Castilla); este último ocupó además el trono de León por su matrimonio con la heredera Sancha pasando así a regir la formación política más considerable de la Península.

Si bien García el de Nájera arrebató Calahorra a los musulmanes y Sancho el de Peñalen obligó a prestar “parias” al rey taifa de Zaragoza, ni uno ni otro monarca pudieron evitar el retroceso de sus dominios en los confines de Castilla

Comentario Mapa -11-Expansión del Reino de Pamplona hasta Sancho el Mayor (905-1035)

En los inicios del siglo X coagula de modo definitivo y se desarrolla espectacularmente el reino de Pamplona gracias a las dotes personales en el dinamismo de un retoño de la estirpe Jimena que por un excepcional conjunción de factores, releva a los Iñigo en la jefatura de los vascones del Pirineo occidental, Sancho Garcés I (905-925) señoreo las tierras de Pamplona y de Degio extendió su hegemonía al condado de Aragón esquivó los zarpazos del futuro califa Abd al-Rahman III condujo a sus guerreros a través del Ebro hasta la Alta Rioja el “reino de Najera”, receptáculo de gentes y tradiciones que contribuyeron sin duda a comunicar a la monarquía pamplonesa unos ideales y unos alientos netamente cristianos.

Quizá no puede comprenderse este fabuloso despliegue si no se piensa en una cierta plenitud demográfica de los reductos pirenaicos y en la madurez de una sociedad que reaccionando positivamente a unos estímulos reiterados siglo tras siglo, había desarrollado unas bases espirituales una contextura interna y unos mecanismos aptos para el gobierno de ámbitos cada vez más amplios.

La reacción cordobesa apenas rozó en la segunda mitad del siglo X las nuevas fronteras de los reyes de Pamplona y éstos mantuvieron y refrescaron sus conexiones con los núcleos cristianos vecinos en un política matrimonial que ayuda a explicar el brillo y el sorprendente ensanchamiento de la monarquía en el primer tercio del siglo XI. Sancho el Mayor (1004-1035) que no desatendió sus fronteras con el Islam y supo imponer respeto al régulo musulmán de Zaragoza fue respondiendo eficazmente a los compromisos que su dinastía que él mismo habían contraído.

La tutela de los derechos que podían corresponder a su mujer doña Mayor, le condujo al condado de Ribagorza para restaurar el orden e implantar su soberanía moviendole luego a ocupar el vacío de autoridad que en Castilla había dejado el asesinato del joven conde García.

Razones de índole familiar abonaron igualmente sus frustradas pretensiones a la sucesión del ducado de Gascuña y le animaron al parecer, a coadyuvar la pacificación del reino leones en la minoridad de Bermudo III y esta trayectoria política tan consecuente, reportó mayor prestigio y sustanciosas ganancias territoriales a la boyante monarquía pirenaica que consolidó su protectorado en la enigmática Vasconia de Álava, Guipúzcoa y Vizcaya, anudó por otra parte amistosas relaciones con el condado barcelonés y fue preparando la plena integración de la Hispania cristiana en el concierto europeo occidental.

Comenatrio Mapa -10-Campañas musulmanas (851-1002)

Los ejércitos del Islam siguieron asaltando durante siglo y medio las tierras de Pamplona, centro neurálgico de la naciente monarquía, contra la cual habían acabado volviéndose con gran rigor los Banu Qasi de las últimas décadas del IX.

A la incursión normanda (859) y la captura y el consiguiente rescate del caudillo García Íñiguez debe atribuirse un carácter meramente episódico.

El dinamismo y la capacidad de maniobra de Sancho Garcés I y sus baskunis frustraron los principales objetivos de las grandes campañas de Abd al-Rahman III; la primera sorprendió a un contingente cristiano en Muez-Valdejuquera (920), pero quedó agostada con esta pírrica victoria; la segunda recorrió a marchas forzadas los dominios pamploneses hasta la recóndita “Sajrat Qays”, más no logró atraer a la lucha en campo abierto al escurridizo monarca pirenaico, quien, amparado por la geografía, pudo vigilar y amenazar día a día a los invasores en todo su largo itinerario.

Ni la aparente debilidad que dieron muestras con fino sentido político García Sancho Garcés I y Sancho Garcés II que abarca la etapa de mayor esplendor califal, ni finalmente, las correrías de Almanzor por el país, llegaron a quebrantar de forma grave la integridad del reino que, con la descomposición del califato cordobés y la cesación definitiva de los ataques sarracenos, iba a hallar grandes oportunidades de desarrollo

D. Iñigo Iñiquez

Como al empuñar el cetro este monarca hijo y sucesor de D. Jimeno, todavía eran muy vivas las disensiones de los francos pudo descuidar la guarda del Pirineo y auxiliado de D. Ramiro de Asturias emprender una activa campaña contra los árabes en la que ganó á Nágera y otras plazas. Señalóse en ella el alférez D. Íñigo de Lane quien por Real merced obtuvo que el Rey le fabricara casa y torre fuerte así como también la posesión de varias tierras y el uso de pendón y caldera privilegio que indicaba la potestad de levantar gente de guerra á sus espensas mantenida.

Pertenecen al reinado de D. Íñigo el II varias memorias religiosas siendo las más notables la peregrinación del mártir San Eulogio quien en carta dirigida desde los calabozos de Córdoba á Wilesindo Obispo de Pamplona, recuerda la buena acogida que obtuvo en los conventos de Leire y Urdaspal  menciona un importante monasterio de la abvocación de San Zacarías, inmediato á Zubiri donde existían cien monges presididos por el abad Odoario; el enriquecimiento de San Salvador de Leire con los sagrados restos de las Vírgenes y mártires Nunilona y Alodia restos traídos de Huesca por el religiosísino Auriato y la llegada de las reliquias de los Santos Acisclo y Zoilo que debe su nombre el pueblo de San-Sol.

Pero no sólo fueron estos los sucesos importantes acaecidos en Navarra durante la monarquía de D. Íñigo: otros de índole muy diversa estuvieron á punto de agitarla, turbando el reposo que por largos años reinaba en la frontera del Pirineo.

El soberano de Francia Carlos II el Calvo en  lucha con Pipino usurpador de la Aquitania desconfiando de la parcialidad de los navarros se dispuso á declararles la guerra; acontecimiento funesto para quienes habían menester de sus fuerzas contra el inmenso poderío de los musulmanes. Estimólo así el Rey navarro logrando por medio de un enviado disipar los recelos del monarca francés desvaneciéronse al fin aquellas nubes tormentosas que ya se cernían en el horizonte de la patria.

Murió el buen rey D. Íñigo en Lumbier después de haber vivido en perpetua lucha con los árabes. No abundan sus campañas en sucesos renombrados pero tampoco están exentas de gloria, que no es pequeña la de sostener tan dilatada campaña sin pérdida de una población ni de un solo palmo de terreno. Dejó D. Íñigo á su fallecimiento una hija llamada D.ª Íñiga que fué mujer de califa Abdala y un hijo, D. García Íñiguez el cual le sucedió en la corona tras largos años de cautiverio.

Comentario Mapa-9-Orígenes del Reino de Pamplona (Siglo IX)

 

Los textos árabes alusivos a la expedición de Abd al-Rahman I por el Pirineo occidental (781) documentan la presencia en esta zona de dos caudillos indígenas tributarios entonces del Islam: un tal Jimeno un Ibn Balascot, señor de los Sirtaniyyun. En aquel cabe contemplar al antepasado común de las estirpes Íñiga y Jimena.

La primera aparece instalada sólidamente en la periferia de Pamplona desde los inicios del siglo IX y, salvo el paréntesis (812-816) de la fugaz dominación franca encarnada por Velasco al-Galsqi –otro magnate local rival suyo- los Iñigo van a regir durante un centuria a los Pampilonenses con su tenaz oposición a la soberanía musulmana.

Con el tiempo presidirán o coordinarán a los núcleos autónomos vecinos, asumirán probablemente un título eminente (el de rex) y establecerán relaciones políticas y acaso familiares con los monarcas asturianos.

Coetáneamente los Jimenos se mueven, al parecer, entre las comarcas de Lumbier, Aíbar y Sangüesa, portillo expuesto a los ataques musulmanes procedentes de Huesca y Tudela; su condición de jefes de la frontera, siempre en tensión y alerta continua, pudo contribuir a incrementar poco a poco el prestigio de esta modesta dinastía local hasta el encumbramiento de uno de sus vástagos, Sancho Garcés, alzado rey de Pamplona (905).

 

Al Ibn Belascort de las fuentes árabes se le pueden identificar con el Galindo Belascotenes de las cristianas, padre de García Galíndez el Malo; de este último sabemos que, unido en un principio al hija de Aznar Galindo –el francófilo primer conde de Aragón-, la repudió luego y usurpó el condado de su suegro, a quien Ludovico Pío entregó el de Urgel-Cerdaña en premio de su fertilidad habría rechazado así el señuelo franco, en declive desde el

García el Malo habría rechazado así el señuelo franco, en declive desde el año 816, inclinándose oportunamente a favor de la política representada por los Iñigos, reacios a toda soberanía extraña; sus dominios patrimoniales pueden situarse a mitad de camino entre Pamplona y el primitivo Aragón, y sus gentes serían los Sirtniyyun, tal vez una reliquia occidental del amplio conglomerado de tribus pirenaicas que en la antigüedad prerromana debieron de ser los Cerretani, de lengua afín a la protovascónica, como muestran al parecer determinados rastros toponímicos.

A García el Malo al-Sirtani pudieron suceder sus hijos: Galindo Garcés en el condado de Aragón, y Velasco Garcés al frente de los Sirtaniyyun, a quines efectivamente conduce en las luchas contra los musulmanes.

La claudicación final de este Velasco Garcés ante Abd al Rahman II (843- 844) determinaría el desprestigio de su estirpe de señores de la guerra, la pérdida del condado de Aragón (recobrado por Galindo Aznar, hijo del primer titular) y la difuminación del rudimentario núcleo atómico de los Sirtaniyyun (pastores guerreros de los valles nororientales de Navarra?) en provecho de los Jimenos o, de momento, los Iñigos.

Durante la primera mitad del siglo IX la resistencia vascónica a los francos y los sarracenos se vio favorecida por lo vínculos políticos y de parentesco que los Iñigos establecieron con la estirpe –probablemente de origen vascón- de magnates descendientes del godo Casius, convertido a la fe de Mahoma en los primeros tiempos de la conquista árabe; estos Banu Qasi, sometidos teóricamente a las autoridades cordobesas, pero abocados siempre a la insumisión señorearon hasta comienzos del siglo X las riberas del Ebro e incluso los bordes de la Navarra Media, constituyendo así un especie de pantalla que aislaba y, por tanto, defendía a los pamploneses frente a los mandatarios del Islam en la llamada frontera superior.

D. Jimeno Iñiquez

 

Diez años gobernó el Reino D. Jimeno Íñiguez, durante los cuales disfrutó Navarra del más profundo sosiego merced á las luchas civiles de los francos y á la guerra sostenida por estos con los árabes.

Estas guerras absorviendo enteramente el espíritu belicoso de ambas naciones, contribuyeron al bienestar y paz de los navarros y su ventura se consolidó con las virtudes del nobilísimo D. Jimeno, varón de rara prudencia, liberal con los menesterosos, amigo de sus servidores y todavía más amigo de la justicia.

Dejó al morir dos hijos que le sucedieron en la corona y su cuerpo fué sepultado en el monasterio de Leire.

D. Sancho I (Parte -2º-)

 

Para realizarlo levantó numeroso ejército que puso á la orden de los caudillos Eblo y Aznar, de los cuales el último era originario de los bascones que pasaron á Aquitania.

Invadieron ambos jefes con sus esforzadas tropas el descuidado Reino se apoderaron de Pamplona; más la posesión de esta fuerte plaza no oscureció á su vista perspicaz las dificultades de la conquista del territorio basco; y juzgándola quizá imposible por sólo la fuerza de las armas, abandonaron la ciudad no sin llevar á efecto cierto oscurísimo trabajo encaminado, sin duda, á precipitar la ruina de Navarra.

Decididos pues á tornar á Francia para volver en ocasión y tiempo más propios, emprendieron la retirada pero el rey D. Sancho cuyas iras no podían sosegarse hasta vengar los agravios inferidos al Reino, al verlos internados en la fragosidad de las montañas acometiólos con tan vigoroso ímpetu que desde el primer instante hizo suya la victoria.

Armas, pertrechos, banderas, todo quedó en manos de los bascones,pocos enemigos sobrevivieron, y de los condes Eblo y Aznar éste sólo pudo alcanzar la libertad obligándose á no guerrear contra Navarra, y aquel fué enviado como cautivo al rey moro de Córdoba.

Murió D. Sancho Fortúñez hacia el año de 826 dejando grato recuerdo de sus virtudes, su energía y rara fortuna con que supo defender el patrio territorio

D. Sancho I (Parte -1º-)

 

Sucedió á D. Fortuño su hijo D. Sancho primero de los de su nombre sin que se sepa en qué año acaeció el fallecimiento de D. Fortuño ni el advenimiento al trono del nuevo monarca teniéndose por cierto únicamente que lo ocupaba ya en el de 804.

No perdonaba Carlo-Magno á los bascones su derrota de Roncesvalles; pero el rey D. Sancho Fortúñez, merced á su prudencia logró vivir con él en buena armonía, no obstante Ludovico Pío rey de Aquitania, que comandaba el territorio limítrofe con las fronteras españolas sin anuencia del Emperador su padre, penetró súbito en Navarra llegando hasta Pamplona, á la que sorprendió descuidada pero como la proximidad del nevoso invierno amenazase aislarle de Francia, decidió tornar á sus estados temeroso de una derrota de tan funestos resultados como aquella de Roncesvalles, debió resolverse á pactar con los navarros, dejáronle estos franco el paso de las montañas y aun le dieron rehenes mediante sin duda, el abandono de Pamplona.

Sólo este tratado puede, en nuestro sentir, explicar el temor de Ludovico Pío, consignado por su propio cronista las seguridades alcanzadas; sólo así puede comprenderse que los navarros siguieran el alcance de la hueste franca hasta los límites del Reino sin inquietarla en lo más mínimo al internarse en las escabrosidades del Pirineo.

Llegado el año de 821 tuvo lugar la derrota del invasor Abderramán, gobernador de Zaragoza ocurrida en los campos de Ocharen á la entrada de las Bardenas, siendo notable aquella acción de guerra por el valor que en ella desplegaron los esforzados roncaleses, quienes luchando en la vanguardia por haber vertido á raudales su sangre generosa, todavía disfrutan en aquellos campos grandes inmunidades.

Con esta derrota se quebrantó en gran manera la furia musulmana, disminuyó la probabilidad de nuevas invasiones, y el Reino pudo respirar libre de enemigos más no duró mucho aquel sosiego, porque habiendo ocupado el trono de Francia Ludovico Pío a la muerte de Carlo-Magno, su anhelo de sojuzgar la Basconia tomó nuevo incremento.

D.Fortuño García

 

Al rey D. Íñigo sucedió por elección su hermano D. Fortuño García, en cuyo reinado ocurrió aquella hazaña memorable que tanto ilustró el valle del Roncal.

Corría el año 785 cuando el rey moro de Córdoba irritado contra Carlo-Magno, determinó emprender la conquista de su renombrado imperio. Avanzó en efecto hasta la ciudad de Tolosa fiado en la ausencia del Emperador que por entonces se hallaba en Roma; pero derrotado por los francos decidió tornar á Córdoba atravesando el Pirineo por el valle del Roncal, donde se entregó con sus soldados al más desenfrenado pillaje. Indignados los bascones juntáronse á las órdenes de su Rey poniendo a los roncaleses en la vanguardia por ser los más ofendidos

El valor de los bascones bastaba apenas para contener los ímpetus de los aguerridos soldados de Abderrahmá donde el éxito de la batalla mostrábase tal vez inseguro y el valle de Olast testigo de aquel encuentro terrible, iba á serlo también de la humillación de los navarros; pero las roncalesas que presenciaban aquel feroz combate, las roncalesas en cuyos pechos hervía el santo amor de la patria, penetran de improviso entre las huestes sarracenas; su rudo é imprevisto ataque difunde el terror en la ya fatigada morisma, busca espantada su salvación en la fuga, y el fiero Abderrahmán que soñó en sojuzgar el imperio franco cae en poder de los bascones, muriendo á manos de una roncalesa,furiosa de ver aún vivo al que había destrozado sus templos y sus hogares.

De este hecho tiene origen el escudo de armas de Roncal, así mismo la ceremonia usada en dicho valle entre las recién casadas, de ceñirse una corona de plata los primeros días siguientes al matrimonio, en memoria de la matadora de Abderrahmán, en el de aquellas que en Olast pelearon con valor supremo.

Éste fué el suceso más notable del reinado de D. Fortuño, en cuyo tiempo brilló tanto en el mundo de las letras y de la religión, aquel monge y abad del

monasterio de San Zacarías,que luego sería Obispo de Calahorra, el famoso Teodomiro uno de los escritores más celebrados de su orden

D.Iñigo García (Parte -2º-)

 

Eguinartho cronista del Emperador, refiere que ni un solo hombre de la retaguardia escapó á la muerte.,allí pereció Roldán, General de la costa de Bretaña héroe legendario por quien tanto sonó la lira de los trovadores y centelleó el genio del Ariosto junto a él sucumbieron Anselmo, mayordomo mayor de Carlo-Magno, su maestre-sala Egarto, la flor de los caballeros franceses. Inmenso fué también el botín escogido, pues Carlo-Magno había acumulado ricos despojos en su triunfal carrera; y si por grandes son de notar las consecuencias del triunfo más alta brilla aun la gloria de los bascones. Inferiores eran en número y en armas; mientras los francos iban defendidos por templadas vestes de duro acero, los bascones sin casco ni armadura, y quizá sin otros medios de combate que los que les prestara la abrupta naturaleza destrozaron aquel aguerrido ejército cuya bravura no había encontrado dique y cuyo heroísmo ha pasado á la posteridad enaltecido por la tradición y la leyenda.

También importa consignar,contra lo dicho por algunos autores que á la batalla no concurrieron fuerzas de León, Asturias ni Castilla; por más que los poetas castellanos encomien el valor de su pueblo en este hecho de armas, y conviertan á Bernardo del Carpio en un personaje casi fabuloso, á la manera de los trovadores franceses que han elevado el nombre de sus vencidos guerreros al pináculo del heroísmo es lo cierto que sólo á los bascones es imputable tan grande hazaña.

Enaltecen su valor como vencedores de Carlo-Magno diversas poesías: entre ellas merece especial mención un canto heroico escrito en euskara, lleno de color, y enérgico y original cuanto sencillo y majestuoso, titulado «Aztobizkarko Kantua»; y recuerda la tremenda rota el nombre de Val-Carlos dado al pueblo y valle apellidados en el idioma nacional, Luzaide.

Tras las noticias militares del reinado de D. Íñigo se debe relatar el descubrimiento de Nuestra Señora de Ujué ó de Usoa, voz euskara que significa paloma advocación dada á la santa imagen, porque siguiendo á una paloma cierto pastor y viéndola entrar en una cueva donde continuó su persecución halló dicha veneranda efigie que acaso estaría oculta desde la invasión africana. Con motivo del precioso hallazgo el pueblo situado entonces á la falda de la sierra, alzó de nuevo sus viviendas en el lugar del descubrimiento y recibió el nombre de Usoa, vocablo hoy modificado por el uso.

D.Iñigo García (Parte -1º-)

 

Sucedió á D. García Jiménez su hijo D. Íñigo García casado con D.ª Jimena de la que tuvo por hijos Jimeno y García

Recibió el nuevo Rey por su fortaleza el sobrenombre de Aritza(Roble) voz euskalduna, alterada por la tradición ó por los historiadores, convertida en el vocablo castellano Arista palabra que no existe en lengua bascona.

Acreditan su actividad varias poblaciones edificadas en terreno inaccesible al enemigo; la fortificación de diversos lugares fronterizos con los árabes de Huesca y Zaragoza con tierras de Álava y Bureba, y el apoyo prestado á los habitantes de estas comarcas sometidos al yugo de los astures, empuñaron las armas tratando de rescatar su independencia.

Llegó la primavera del año 778 continuando la campaña contra los musulmanes hallábase D.Íñigo cuando el emperador Carlo-Magno, llamado por Ibinalarabi (Suleiman ben Alarabi) y otros magnates sarracenos enemigos de Abderrahmán de Córdoba contrarios al califato, penetró en España con objeto de favorecer á los desavenidos quebrantando las fuerzas del Imperio árabe, hacen su vecindad menos peligrosa. Digno de alabanza hubiera sido el Emperador por tal empresa si su ambición no la hubiese rebasado pero habiendo penetrado en España con dos ejércitos, uno que entró por Cataluña, el otro á sus órdenes inmediatas por Navarra con rumbo á Zaragoza en vez de dirigir sus armas contra los árabes apoderóse de la cristiana Pamplona.

Dejándola bien guarnecida continuó su marcha causando daños iguales á los cristianos y sarracenos; mientras los primeros sacudiendo su estupor se disponían á combatirle, Abderrahmán juzgó prudente quedar á la expectativa en el territorio cordobés, en tanto que pasaba aquella borrasca al ver colocados al rebelde Ibinalarabi y sus adeptos en los gobiernos de Zaragoza y Huesca al amparo de los vencedores de la Lombardía.

A este tiempo rebeláronse contra Francia los sajones, Carlo-Magno decidió tornar á ella por Roncesvalles se puso á la cabeza de sus dos ejércitos emprendió la jornada no sin derribar antes los muros de Pamplona; indignados los bascones buscaron en la naturaleza ayuda contra tan poderoso ejército, y cuando el Emperador con la vanguardia de su lúcida hueste atravesaba el desfiladero de Roncesvalles y la retaguardia subía al collado de Ibañeta, en la vecina montaña de Aztobiskar retumbó un estruendo formidable.

D.García Jiménez

 

Dictadas entre otras menos importantes las leyes susodichas, los navarros ó bascones eligieron por Rey á D. García Jiménez, señor de Abárzuza y Améscoa, cuyo acto memorable tuvo lugar hacia el año de 716 y quizá en el valle de la Borunda.

Quedan pocas noticias referentes á la existencia del primer Rey euskaro;pero aunque exiguas bastantes á probar que en él se daban las manos la prudencia y la energía. Capitán experto, fortificó el país levantando varios castillos en el Roncal y tierras colindantes y robusteciendo así las defensas puestas por la naturaleza en región tan escabrosa y accidentada, alzó un muro infranqueable a los mahometanos y abrió un puerto de refugio á los bascones en las borrascas de la guerra.

Soldado valeroso, rechazó la invasión del caudillo árabe Abdelmelic y éste que al frente de numeroso ejército acudía vengar la derrota y muerte de Abderrahmán de Córdoba, creyendo en su orgullo triunfar de aquellos bascones que habían reducido á polvo las huestes de Abderrahmán cuando huyendo del bravo Carlos Martel, duque de Austrasia y de Eudón, duque de Aquitania atravesaban el Pirineo tuvo que tornar á Córdoba maltrecho y fugitivo, perdiendo el honor de sus armas y conservando á duras penas la vida. D. García victorioso,realizó varias correrías por la Bureba y murió en el año de 758 ignorándose el lugar en donde fué sepultado.

Origen del Fuero y de la Monarquía

 

Llegó el año de 714 y con él la invasión de los árabes, en donde la España goda tan licenciosa y débil como la España romana, vió hacerse girones el manto de sus reyes bajo el casco de los corceles enemigos; y hundidos en las turbias ondas del Guadalete hombres, instituciones, leyes, usos y costumbres, todo cambió bajo el poder de los sarracenos.

Basconia, aunque no dominada, sintió tambiénla influencia de aquel cambio y sustituyó su antiguo nombre por el de Navarra,formado al decir de algunos escritores, de dos voces euskaras, NAVA, que significa llanura rodeada de montes, y ERRI pueblo, vocablos que unidos equivalen á «pueblo de la llanura rodeada de montes», como en efecto es Navarra.

La invasión africana produjo una nueva lucha, los árabes avanzaban sin que nada ni nadie detuviera su fiero impulso; ante la unidad robusta del invasor el gobierno federativo de los bascones resultaba impotente, y ya fuera por esta ineficacia ya porque el reparto de los despojos, alcanzados en los continuos hechos de armas, originara escisiones profundas y acaloradas controversias, determinaron elegir un Jefe, es decir, un Rey que juntando en estrecho haz las diseminadas fuerzas del pueblo bascón, las dirigiera á su defensa propia y al mejor servicio de sus olvidados intereses.

Celebró-se al efecto una junta solemne, á la que debieron concurrir cuantos por sus hechos y por sus servicios eran columnas firmísimas de la patria, y las principales cláusulas establecidas en aquella junta en que había de cambiarse el sistema de gobierno secular en Basconia, fueron, que el Rey no podría empeorar sino mejorar los fueros, que no podía tampoco distribuir bienes y honores más que entre los naturales del Reino, exceptuados cinco empleos dejados á la libre provisión del Soberano y que á éste no le sería permitido declarar la guerra, admitir treguas, ó establecer paces con Príncipe alguno, ni tampoco decretar leyes, reunir cortes, ejercer la potestad judicial, ó realizar otro hecho importante, sin intervención de doce de los ricos hombres, ó de igual número de los más ancianos sabios de la tierra euskara.

Debería además el Rey tener sello para sus decretos y Alférez que en la guerra llevara el estandarte real y por último poseería la facultad de acuñar moneda, debiendo ser toda ella de la misma aleación.

He aquí los principales artículos establecidos antes de la elección de Soberano, quien tras haber prestado juramento de guardarlos sin quebranto alguno, se ceñiría la espada en signo de jerarquía suprema, y puesto en pie sobre un escudo del que trabarían los ricos-hombres, sería elevado por ellos, clamando Real, Real, Real.

El Rey entonces, arrojaría su moneda al pueblo y tras esta pública aclamación los ricos hombres le besarían la mano.

Reinado de Fernando VII Desde 1.814 Hasta 1.833

Fecha: 16-06-1.814

José de Expeleta Galdean, Conde de Espeleta

Fecha: 28-04-1.823

Carlos de España y Conserana de Cominges, Conde de España

Fecha: 25-11-1.823

Luis Rebolledo de Palafito, Marqués de Lazán

Fecha: 02-12-1.824

Juan José Ruiz de Apodaca y Eliza, Conde de Venadito

Fecha: 28-02-1.826

Prudencio de Guadalfajara y Aguilera, Duque de Castroterreño

Fecha: 06-12-1.830

Manuel Llauder y Comín, Marqués del Valle de Rivas

Fecha: 00-12-1.832 y 10-01-1.834

Antonio Sola de Figueras, Virrey Interino

Nota : Entre 1.820 y 1.823 no hubo Virreyes

Reinado de Carlos IV: Desde 1.788 Hasta 1.808

Fecha: 29-01-1.788

Martín Alvarez de Sotomayor y Santo Floro, Conde de Colomera

Fecha: 15-04-1.795

Pablo de Sangro y Herode, Principe de Castelfranco

Fecha: 16-01-1.796

Joaquin de Fondesbielo y Undiano, ———————-

Fecha: 02-02-1.798

Jerónimo Morejón Girón, Marques de Las Amarillas

Fecha: 29.07-1.807

Jose Miguel Carvajal y Vargas, Duque de San Carlos

Fecha: 30-11-1.807

Leopoldo de Gregorio y Paterno, Marques de Vallesantoro

Reinado de Carlos III: Desde 1.759 Hasta 1.788

Fecha: Virrey Electo 00-00-1.760

Juan Francisco Güemes y Horcasitos, Conde de Revilla-Gigedo

Fecha: 23-12-1.761

Luis Carlos Gónzalez de Albelda y Cayro, Marques del Cairo

Fecha: Electo 00-00-1.765

Honorato Ignacio de Glymes de Brabante, Conde de Glymes

Fecha: 15-10-1.765

Ambrosio Funes de Villalpando y Abarca de Bolea, Conde de Ricia

Fecha: 19-04-1.768

Alonso Vicente de Solis y Folch de Cardona, Duque de Montillano

Fecha: 23-02-1.773

Francisco Bucarelli y Ursúa, ———————-

Fecha: 11-04-1.780

Manuel Azlor y Urries, ———————-

Reinado de Felipe V: Desde 1.700 Hasta 1.746

Fecha:   27-02-1.702

Luis Francisco Benavides y Aragón,Marqués de Solera

Fecha:   15-10-1.706

Alberto T’Serciaes  de Telly y Montmorency, Príncipe de  T’Serciaes

Fecha:   19-10-1.709

Fernando Moncada Aragón y de la Cerda,Duque de San Juan

Fecha:   00-00-1.712 y 00-00-1.713

Pedro Colón de Portugal y Ayala, Duque de Veragua

Fecha:   21-11-1.713

Tomás de Aquino, Príncipe de Castiglione

Fecha:   00-00-1.722

Gonzalo Chacón y Orellana, ———————-

Fecha:   24-01-1.723

Cristóbal de Mocoso y Montemayor, Conde de las Torres

Fecha:   16-10-1.739

Antonio Pedro Nolasco de Lenzos y Taboada, Conde de Maceda

Reinado de Carlos II: Desde 1.665 Hasta 1.700

Fecha:   15-11-1.667

Diego Caballero de Illescas y Cabezo de Vacas, ———————-

Fecha:   15-04-1.671

Alejandro Farnesio, Príncipe de Parma

Fecha:   17-11-1.676

Antonio de Velasco y Ayala, Conde de Fuensalida

Fecha:    24-02-1,681

Iñigo de Velandia Arce y Arellano, ———————-

Fecha: Cita en  10-04-1.684

Diego Gelipez de Gúzman, Marques de Legales

Fecha:    10-07-1.684

Enrique Benavides de la Cueva y Bazán, Marqués de Bayona

Fecha:    20-04-1.685

Ernesto Alejandro Domingo de Ligne y de Croy, Príncipe de Chimay

Fecha:    05-02-1.686

Alejandro Bournonville, Duque de Bournonville

Fecha:   00-00-1.691

Juan Manuel Fernández Pacheco Acuña, Duque de Escalona

Fecha:    15-11-1.692

Balastar de Zuñiga y Gúzman Marques de Valero

Fecha:    30-04-1.697

Juan Carlos de Batebile, Marques de Confiana

Fecha:    08-04-1.698

Pedto Alvarez de Vega,Conde de Grajal

Fecha:   12-01-1.699

Domingo Pignatelli y Vagher, Marques de San Vicente

Reinado de Felipe IV: Desde 1.621 Hasta 1.665

Fecha: 26-07-1.623

Bernardino González de Avellaneda y Delgadillo, Conde de Castrillo

Fecha: Electo 1.629

Fernando Girón, Duque de Meneses

Fecha: 04-07-1.629

Juan Claros de Guzmán y Silva , Marqués de Fuentes

Fecha: 25-08-1.631

Luis Bravo de Acuña, ———————-

Fecha: 01-05-1.634

Francisco González de Andía Irrazabal, Marqués de Valparaiso

Fecha:   14-02-1.637

Fernando de Andrada y Sotomayor, Arzobispado de Burgos

Fecha: Cita en 29-05-1.638

Pedro Fajardo de Zuñiga y Requesena, Marques de los Velez

Fecha: Cita en 19-06-1.640

Francisco María Carrafa y Carrafa, Duque de Nochera

Fecha: Cita en  14-06-1.641

Enrique Enriquez Pimentel, Marqués de Tabara

Fecha: Cita en   14-12-1.641

Sebastian Suarez de Mendoza y Bazán, Conde de La Coruña

Fecha: Cita en   23-12-1.643

Duarte Fernández Alvarez de Toledo,Portugal,Monroy, Conde de Oropesa

Fecha:   A  Titulo Póstumo 17-04-1.646

Andrea Cantelmo, Duque de Populi

Fecha:   06-05-1.646

Luis de Guzmán y Ponce de León, ———————-

Fecha:    19-06-1.649

Diego Roque López-Pácheco y Portugal, Marqués de Villena

Fecha:    03-08-1.653

Diego de Benávides de la Cueva y Bazán, Conde de Santisteban

Fecha:    03-09-1.661

Antonio Alvarez de Toledo y Enriquez de Ribera, Marques de Villanueva del Río

Fecha:    08-05-1.662

Antonio Pedro Gómez Dávila, Marqués de San Román

Fecha:    21-04-1.664

Francisco Tutavilla y del Rufo, Duque de San Germán

Reinado de Felipe II: Desde 1.556 Hasta 1.598

Fecha: 14-01-1.560

Gabriel de la Cueva, Duque de Alburquerque

Fecha: 05-09-1.564

Alonso de Córdova y Velasco, Conde de Alcaudete

Fecha: 21-03-1.565

José de Guevara y Tovar, Señor de Escalante

Fecha: 17-04-1.567

Juan de la Cerda y Silva, Duque de Medinaceli

Fecha: 21-03-1.572

Vespasiano Gonzaga y Colonna, Duque de Trayeto

Fecha: 18-05-1.575

Sancho Martínez de Leiva, Señor de Leiva

Fecha: 06-02-1.579

Francisco Hurtado de Mendoza y Fajardo, Marqués de Almazán

Fecha: 16-01-1.589

José Martín de Córdova y Velasco, Marqués de Cortes

Fecha: 09-08-1.595

Juan Cardona y Requesena, ————————

Reinado de Carlos I ( IV DE NAVARRA): Desde 1.516 Hasta 1.556

Fecha: 00-05-1.515

Antonio Manrique de Lara, Duque de Nájera

Fecha: 00-08-1.521

Francisco López de Zuñiga y Avellaneda, Conde de Miranda

Fecha: 00-05-1.524

Diego de Avellaneda, Obispo de Tuy

Fecha: 00-01-1.527

Martín Alfonso Fernández de Córdova y Velasco , Conde de Alcaudete

Fecha: 04-06-1.534

Diego Hurtado de Mendoza y Silva, Marqués de Cañete

Fecha: 22-05-1.542

Juan de Vega, Señor de Grajal

Fecha: 01-05-1.543

Luis Hurtado de Mendoza y Pacheco, Marqués de Mondejar

Fecha: 24-04-1.546

Alvar Gómez Manrique de Mendoza, Conde de Castrogerlz

Fecha: 20-05-1.547

Luis Velasco, Señor de Salinas

Fecha: 07-01-1.549

Bernardino de Cárdenas y Pacheco, Duque de Maqueda

Fecha: 11-06-1.552

Beltrán de la Cueva y Toledo, Duque de Alburquerque

Obispos de Tudela Desde 1.858 Hasta 1.955

Desde 1.858 fueron Administradores Apostólicos de la Diocesis de Tudela, los siguientes Obispos de Tarazona

Fecha: 1.858-1.888……………… Cosme Marrodán y Rubio

Fecha: 1.889-1.902……………… Juan Soldevila Romero

Fecha: 1.902-1.907……………… José María Salvador y Barrera

Fecha: 1.907-1.916……………… Santiago Ozcoidi y Udava

Fecha: 1.917-1.918……………… Juan Soldevila Romero

Fecha: 1.918-1.926……………… Isidro Badía y Sarradel

Fecha: 1.926-1.935……………… Isidro Gomá y Tomás

Fecha: 1.935-1.946……………… Nicanor Mutilos e Irurita

Fecha: 1.947-1.955……………… Manuel Hurtado y García

 

Por Decreto Consistorial “ Zaragoza y otros” de fecha 02-09-1.955, la Diocesis de Tudela, sin mengua de su rango, quedó incorporada a la Diocesis de Pamplona, cuyos Arzobispos son sus Administradores Apostólicos.

Obispos de Tudela Desde 1.784 Hasta 1.858

Fecha: 1.784-1.796………….. Francisco Ramón de Larumbe y Mondragón

Fecha: 1.797-1.816…………. Simón Pedro de Casaviella y Lopez Del Castillo

Fecha: 1.817-1.818…………… Juan Ramón Santos De Larumbe y Larrayoz

Fecha: 1.819-1.844…………… Ramón María Azpeitia Saenz De Santa María

Fecha: 1.844-1.858…………..  Cosme Marrodán

(Vicario Capitular, Sede Vacante)

Obispos de Pamplona Desde 1.889 Hasta 1.971

Fecha: 1.889-1.923……………… José Lopez-Mendoza y García

Fecha: 1.923-1.928……………… Mateo Múgica y UrrustarazuJ

Fecha: 1.928-1.935……………… Tomás Muñiz y Pablos

Fecha: 1.935-1.946……………… Marcelino Otaechea Zoizaga

Fecha: 1.946-1.968……………… Enrique Delgado Gómez

(Arzobispo Desde 1.956)

Fecha: 1.968-1.971……………… Arturo Tabera Araoz (Arzobispo)

Fecha: 1.971-0.000……………… José Méndez Asensio (Arzobispo)

Obispos de Pamplona Desde 1.804 Hasta 1.889

Fecha: 1.804-1.814……………… Veremondo Arias y TexeiroL

Fecha: 1.815-1.829……………… Joaquín Javier De Uroz y Cazaga

Fecha: 1.830-1.861……………… Severo Leonardo Andriani y Escofet

Fecha: 1.861-1.870……………… Pedro Cirilo De Uriz y Lobairu

Fecha: 1.875-1.886……………… José Oliver y Hurtado

Fecha: 1.886-1.889……………… Antonio Ruiz-Cabal y Rodriguez

Obispos de Pamplona Desde 1.700 Hasta 1.803

Fecha: 1.700-1.710……………… Juan Íñiguez

Fecha: 1.713-1.716……………… Pedro Aguado

Fecha: 1.716-1.725……………… Juan De Camargo y Angulo

Fecha: 1.725-1.728……………… Andrés José Murillo Velarde

Fecha: 1.729-1.734……………… Melchor Angel Gutiérrez Vallejo

Fecha: 1.736-1.742……………… Francisco Ignacio De Años y Bustos

Fecha: 1.742-1.767 …………….. Gaspar De Miranda y Argaiz

Fecha: 1.768-1.778 …………….. Juan Lorenzo De Irigoyen y Dutari

Fecha: 1.779-1.783……………… Agustín De Lazo y Palomeque

Fecha: 1.785-1.795……………… Esteban Antonio Aguado y Rojas

Fecha: 1.795-1.803……………… Lorenzo Igual De Soria

Obispos de Pamplona Desde 1.600 Hasta 1.698

 

Fecha: 1.600-1.606……………… Mateo De Burgos y Moraleja

Fecha: 1.606-1.610……………… Antonio Venegas De Figueras

Fecha: 1.612-1.620……………… Prudencio De Sandoval

Fecha: 1.621-1.623……………… Francisco De Mendoza y Ribera

Fecha: 1.623-1.625……………… Cristóbal De Lobera y Torres

Fecha: 1.625-1.627……………… José Gonzalez De Villalobos y Diaz

Fecha: 1.627-1.637……………… Pedro Fernández Zorrilla

Fecha: 1.639-1.647……………… Juan Queipo De Llano

Fecha: 1.647-0.000……………… Juan Piñeiro De Osorio

Fecha: 1,647-1.657……………… Francisco De Alarcón y Covarrubias

Fecha: 1.658-1.663……………… Diego De Tejada y Laguardia

Fecha: 1.664-1.670……………… Andrés Girón

Fecha: 1.670-1.683……………… Pedro Roche

Fecha: 1.683-1.692……………… Juan Grande Santos De San Pedro

Fecha: 1.693-1.698……………… Toribio Mier

Obispos de Pamplona Desde 1.507 Hasta 1.600

Fecha: 1.507-1.510……………… Faccio Santori (En Administración)

Fecha: 1.510-1.512……………… Amanevo De Labut (En Administración)

Fecha: 1.512-1.517……………… Juan Rufo (En Administración)

Fecha: 1.517-1.520……………… Amanevo De Labut (En Administración)

Fecha: 1.520-1.538……………… Alejandro Casarini (En Administración)

Fecha: 1.538-1.539……………… Juan Rena

Fecha: 1.539-1.545……………..  Pedro Pacheco.

Fecha: 1.545-1.550……………… Antonio De Fonseca

Fecha: 1.550-1.561……………… Alvaro De Moscoso

Fecha: 1.561-1.573……………… Diego Ramírez Sedeño De Fuenteal

Fecha: 1.575-1.577……………… Antonio Manrique De Valencia

Fecha: 1.578-1.587……………… Pedro De La Fuente

Fecha: 1.588-1.596……………… Bernardo De Rojas y Sandoval

Fecha: 1.596-1.600……………… Antonio Zapata y Mendoza

Obispos de Pamplona Desde 1.403 Hasta 1.507

 

Fecha: 1.404-1.406……………… Miguel De Zalba

Fecha: 1.406-1.407……………… Martín De Eusa

(Vicario General, Sede Vacante)

Fecha: 1.407-1.408……………… Nicolás López De Roncesvalles

(Gobernador Eclesiástico)

Fecha: 1.408-0.000……………… García De Aibar

(Vicario General, Sede Vacante)

Fecha: 1408-0.000………………  Martín De Eusa

(Vicario General, Sede Vacante)

Fecha: 1.408-1.420……………… Lancelot De Navarra

(Vicario General, Sede Vacante)

Fecha: 1.420-1.425……………… Sancho Sanchiz De Oteiza

Fecha: 1.426-1.456……………… Martín De Peralta I

Fecha: 1.456-1.458……………… Martín De Peralta II

Fecha: 1.458-1.462……………… Juan Bessarión

Fecha: 1.462-1.469……………… Nicolas De Echavarri

Fecha: 1.469-1.473……………..  Domingo de Roncesvalles

(Vicario General, Sede Vacante)

Fecha: 1.473-1.491……………… Alfonso Carrillo

Fecha: 1.491-1.492……………… Cesar Borja

Fecha: 1.492-1.507……………..  Antoniotto Pallavicini (En Administración)

Obispos de Pamplona Desde 1.205 Hasta 1.403

 

Fecha: 1.205-1.211……………… Juan de Tarazona

Fecha: 1.212-1.215……………… Esparago De La Barca

Fecha: 1.215-1.219……………… Guillermo De Santonge

Fecha: 1.220-1.229……………… Remigio De Navarra

Fecha: 1.230-1.238……………… Pedro Ramírez De Prechola

Fecha: 1.241-1.266……………… Pedro Jimenez De Gazólaz

Fecha: 1.268-1.277……………… Armingot

Fecha: 1.277-1-286……………… Miguel Sánchez De Uncastillo

Fecha: 1.288-1.304……………… Miguel Perez De Legaría

Fecha: 1.304-1.307……………… Iñigo López De Lumbier

(Vicario General, Sede Vacante)

Fecha: 1.307-1.308……………… Martín De Yeta

(Vicario General, Sede Vacante)

Fecha: 1.308-1.310……………… Garcia de Egües

(Vicario General, Sede Vacante)

Fecha: 1.310-1.316……………… Arnait De Puyana

Fecha: 1.316-1.317……………… Guillermo Machins

Fecha: 1.317-0.000……………… Raol Rossellet

Fecha: 1.317-0.000……………… Miguel De Maucondiut

Fecha: 1.318-1.355……………… Arnait De Barbazán

Fecha: 1.355-1.356……………… Pedro De Monteruc

Fecha: 1.356-1.364……………… Miguel Sánchez De Asiain

Fecha: 1.364-1.377……………… Bernat De Foicant

Fecha: 1.377-1.403……………… Martín De Zalba

Obispos de Pamplona Desde 1.005 Hasta 1.205

 

Fecha: 1.005-1,924……………… Jimeno II

Fecha: 1.024-1.052……………… Sancho

Fecha: 1.054-1.068……………… Juan

Fecha: 1.068-1.078……………… Blasco

Fecha: 1.078-1.083……………… García Ramírez

Fecha: 1.083-1.115……………… Pechode Rodaz o De Anduque

Fecha: 1.122-0.000……………… Guillermo

Fecha: 1.122-1.142……………… Sancho de Larrosa

Fecha: 1.143-1-159……………… Lope De Artajona

Fecha: 1.160-1.164……………… Sancho

Fecha: 1.162-1.164……………… Pedro Compostelano

Fecha: 1.163-0,000……………… Raimundo

Fecha: 1.165-1.166……………… Bibiano

Fecha: 1.167-1.193……………… Pedro de París

Fecha: 1.193-1.194……………… Martín

Fecha: 1.194-1.205……………… García Fernández

Obispos de Pamplona Desde 918 Hasta 1.000

Fecha: 918-921 ……………….. Basilio

Fecha: 922-938 ……………….. Galindo

Fecha: C 945 ………………….. Fetiza

Fecha: 947-958 ……………….. Valentin

Fecha: 970-972 ……………….. Belasco

Fecha: 978 ……………………… Bivas

Fecha: 983-987 ……………… . Julian

Fecha: 988-1.000……………… Sisebuto

Reinado de Isabel II Desde 1.833 Hasta 1.841

Se sucedieron como Virreyes en cargos o Interinos

Fecha: 00-01-1.834, 16-09-1.835, 12-08-1.836

Pedro Sarsfield y Waters, Conde de Sarsfield

Fecha: 22-01-1.834, 18-04-1.835 , 00-07-1.835

Jerónimo Valdés y Noriega, ———————-

Fecha: 03-07-1.834

Vicente Jenaro de Quesada y Arango, Marqués del  Moncayo

Fecha: 22-01-1.834 , 02-10-1.834

Santiago Ricardo Wail y Manrique de Lara, Conde de Almirez de Toledo

Fecha: 00-10-1.834

Manuel Lorenzo, ———————-

Fecha: 22-04-1.835

Manuel de Benedicto, ———————-

Fecha: 03-07-1.835, 02-03-1.836

Ramón de Meer, Barón de Meer

Fecha: 00-00-1.836

Joaquin de Ezpeleta y Enrile, ———————-

Fecha: 00-08-1.836, 00-09-1.837

Francisco Cabrera, ———————-

Fecha: 00-00-1.837

Manuel Latre, ———————-

Fecha: 00-07-1.837

Martín José Iriarte, ———————-

Fecha: 00-09-1.837

Luis Angel de Carandolet y Castaños, Barón de Carandolet y Duque de Bailen

Fecha: 00-09-1.837, 00-03-1.838

Isidro Alaix y Fabregues, Conde de Vergara

Fecha: 00-10-1.838, 00-05-1.839, 00-09-1.839

Diego de León y Navarrete, Conde de Belascoain

Fecha: 25-09-1.839, 14-07-1.840

Felipe Ribero y Lernoque, ———————-

Fecha: 14-01-1.841

Felipe Ribero y Lernoque, Le Hicieron Capitán General

Comentario Mapa-8- Ocupación Musulmana y Expediciones Francas (años 711-851)

Sin solución de continuidad con la época anterior, prosigue en los siglos VIII y IX el acoso exterior de los reductos vascónicos. Los musulmanes asumen en este aspecto la herencia hispano-goda y los monarcas franco-carolingios rememoran de algún modo las acciones de sus antecesores merovingios.

En su rápida cabalgada por las riberas del Ebro (714), Muza desvió posiblemente algunos destacamentos hasta los bordes del área vascónica para instar a la sumisión. En todo caso, la guarnición hispano-goda de Pamplona fue relevada muy pronto por contingentes árabes que facilitarían el tránsito de la expedición del valí Abd al-Rahman al-Gafiqi contra Aquitania (732). Y, en definitiva, harían reconocer la soberanía del Islam a los montañeses de la periferia dejando a salvo su organización interna.

La actitud, sin duda reticente, de los vascones ante el ejército franco que marchaba hacia Zaragoza (778), se volvió abiertamente hostil cuando, frustrados sus proyectos, tuvo Carlomagno que atravesar nuevamente Pamplona y el “Summo Pirineo”, donde una coalición indígena sorprendió su retaguardia en la emboscada que, asociada al nombre de Roncesvalles, iba a alcanzar resonancias incomparables en la tradición literaria de Europa occidental.

Como en ocasiones anteriores algunos grupos aprovecharon el aparente derrumbamiento de la soberanía musulmana en el país para alzarse contra ésta, y el propio amir de Córdoba acudió a pasar revista y someter de nuevo a los rebeldes (781). Sin embargo, uno o dos años antes de acabar el siglo VIII era exterminada la guarnición árabe de Pamplona y cristalizaba así un núcleo independiente que no lograrían sofocar ya las sucesivas campañas musulmanas como las lanzadas por el gobernador Amrús (803) y el amir Abd al-Rahman II hasta la recóndita guarida de los “pamploneses en la “Peña de Qays” (Sajrat Qays).

Tampoco aceptarían estos vascones la soberanía franca y, aunque Pamplona (oppidum Navarrorum) llegó a ser ocupada militarmente por Ludovico Pío (812), poco después fracasaba el último intento de captación del Pirineo occidental por el régimen carolingio (“Segunda batalla de Roncesvalles”, año 824).