Leonardo da Vinci quería despegar en vuelo vertical y regresar a tierra de la misma forma. En suma lo que intentaba era inventar el helicóptero, idea utópica hace cinco siglos, pero de la que estaba firmemente convencido. Para ello, se basó en la estructura anatómica y la dinámica de las alas de los pájaros.

Naturalmente que estos estudios tenían relación con el problema del vuelo. En los últimos veinte años del quattrocento Leonardo inventó diversos aparatos más o menos ornitológicos para facilitar el vuelo humano, convencido de que la simple fuerza muscular y la habilidad eran suficientes para imitar a los pájaros.

Para realizar su sueño, hizo un dibujo sobre su idea de un rotor helicoidal, mostrando sus diseños su perfecta comprensión del principio del helicóptero. Construyó un aparato para hacer girar el espetón que se servía de aire caliente que ascendía de un hogar para impulsarlo con ayuda de un asta dorada de palas. Si en lugar de mantener las palas movidas por el aire, las hubiera puesto en rotación, de forma que ellas fueran quienes desplazaran el aire, hubiera inventado el rotor.

Diseños sobre el helicóptero y el rotor helicoidal

Diseño de helicóptero