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Matrimonios

Primer matrimonio: Maria Manuela de Portugal

    En el año 1543 en medio de una situación política difícil para el Emperador Carlos V, que se ve obligado a partir de la Península Ibérica hacia el norte de Europa por los problemas que tiene con los príncipes protestantes alemanes de la liga Schmalkalden, con el duque de Clèves y su eterno rival Francisco I de Francia, deja de regente de España a su hijo Felipe, después Segundo de España, junto al equipo de ministros, elegidos por el Emperador que le ayudarán en las tareas de gobierno. El joven príncipe se ve obligado a hacer frente al peligro de una ofensiva turca…pero también a su propia boda.

      El Emperador cree que ha llegado el momento de que el joven príncipe asuma responsabilidades propias de quien le va a suceder en el gobierno de España y del Imperio. Por eso al dejarlo de regente -papel que antes desempeñaba la Emperatriz Isabel, y que a la muerte de ésta en 1539 desempeñó el Cardenal Tavera en las ausencias por los constantes viajes de Carlos V-, decide que es hora también de casarlo. Pero surge el problema, ¿con quién casarlo? En un primer momento, allá por el año 1539, el Emperador se plantea un acercamiento con Francia y comenzar así una época de paz hispano-francesa, casándolo quizá con la princesa Margarita; otra posibilidad era establecer vínculos matrimoniales con la dinastía navarra de los Albret, casa real filial de la francesa. Pero en el año 1543 esta opción queda descartada pues dado el rumbo político y la hostilidad francesa es imposible efectuar un acercamiento a través de la unión marital.

Carlos V se decide entonces por la princesa María Manuela de Portugal, hija de Juan III, Rey de Portugal y hermano de le Emperatriz Isabel, madre del príncipe Felipe, y de Catalina, su hermana. Una de las razones que le llevó a esta elección fue la de reforzar la alianza con Portugal, alianza que se llevaba haciendo desde tres generaciones, y así tener un aliado seguro y dedicar todo los esfuerzos en las guerras con el norte de Europa. Otra razón es la necesidad de obtener dinero.

El Emperador había visto crecer los gastos debido a la guerra con Francia, y esta boda suponía una dote que le venía muy bien a la hora de cubrir gastos, pues el Rey Juan III había prometido dotar a su hija Mª Manuela con 300.000 ducados de los cuales 150.000 los pagaría en las ferias de Medina en 1543. Además de estas razones políticas estaban las preferencias personales del príncipe Felipe que prefiere la boda con la princesa María Manuela de Portugal, que es portuguesa como su madre y esto lo anima, a la princesa Margarita de Valois, hija de Francisco I, Rey de Francia.

En 1541 el Emperador y su hermana, Catalina, reina de Portugal, se cruzan una serie de cartas para tantear el matrimonio. Y ya en el año 1542 comienzan las negociaciones de la boda, así el 1 de diciembre de 1542 se firmó en Lisboa el contrato matrimonial de don Felipe y doña María por el embajador español don Luis Sarmiento de Mendoza, así como el de la prometida boda entre el heredero del trono portugués, don Juan, con la hija menor del Emperador, doña Juana, aplazada ésta por la minoría de edad de la prometida.

 

     Una vez obtenida la dispensa papal, necesaria por ser primos dobles, se celebró la ceremonia por poderes el domingo 12 de mayo de 1543, en el palacio del embajador español don Luis Sarmiento de Mendoza, en Almeirim y figura éste como apoderado del novio; ofició el cardenal-infante don Enrique, tío de la novia.

  Esta boda no se consuma hasta el mes de noviembre del mismo año en la ciudad de Salamanca.

Pero, ¿cómo se vivieron los preparativos de la ceremonia?, ¿quiénes fueron a recibir a la princesa y acompañaron al novio en estos días tan importantes?, ¿cómo vistieron?, ¿quiénes corrían con los gastos?… Todas estas preguntas podemos contestarlas si nos asomamos al manuscrito que reproducimos, que es la crónica que hace una mano anónima al Emperador Carlos V, que al no poder asistir personalmente a la boda, le pide a éste que se la relate.

     El Emperador a pesar de tener grandes preocupaciones y responsabilidades políticas se preocupó personalmente, como cualquier padre, de hablar con su hijo, Felipe, y aconsejarle en materia amorosa, queda constancia de esto en la correspondencia que mantenían padre e hijo. Y además lo dejó bajo la tutela de Juan de Zúñiga para que no se excediese en los contactos sexuales con María Manuela, una vez casados. Y a la joven esposa la deja bajo la vigilancia de los duques de Gandía, los cuales debían colaborar con Zúñiga para que los jóvenes esposos no frecuentasen las relaciones íntimas.

Ante tanto lujo y colorido y tal número de gentes que venían en la comitiva, cada pueblo y ciudad los acogía lo mejor que podían y les hacían un gran recibimiento al entrar en su ciudad. Cuando esto ocurría, salía a recibir la comitiva el regimiento: el corregidor y el cabildo, y la acompañaban al interior de la ciudad; el obispo solía ofrecer un banquete para todo su séquito y los principales señores de la ciudad; el cronista hace hincapié en la magnificencia de los banquetes que ofrece el obispo y la gran cantidad de comensales que se sientan a la mesa, de este modo, hace propaganda de la riqueza del obispo y de su magnanimidad.

El 15 de octubre de 1543 llegó la princesa María Manuela a Elvas y comenzaron los preparativos para efectuar su entrega a los representantes del Emperador Carlos V y del príncipe Felipe. Los portugueses enviaron un correo al duque de Medina Sidonia y al obispo de Cartagena avisándoles que ellos ya estaban preparados para efectuar la entrega de la princesa y por tanto pedían si se podía adelantar al sábado y no esperar hasta el lunes. Pero el duque de Medina Sidonia y el obispo de Cartagena, tras consultarlo entre ellos y meditarlo, decidieron esperar hasta el lunes para ir a recogerla temiendo estropear la entrega por la precipitación y cambio de día, y además de este modo, le daban a la ciudad tiempo para terminar el recibimiento. Pero a la hora de efectuarse la entrega surgieron problemas protocolarios entre el duque de Medina Sidonia y el arzobispo de Lisboa y Luis Sarmiento, embajador del Emperador, y Gaspar Caravallo, embajador del Rey de Portugal en Castilla. Cada uno alegaba tener más derecho a ocupar el primer puesto ante la princesa, que otro. Tras mucho discutir, el duque de Medina Sidonia y el obispo de Cartagena decidieron ceder sus preeminencias y privilegios a favor de Luis Sarmiento y Gaspar Caravallo, para poder así concluir con el encargo del príncipe Felipe. Una vez solucionado este problema se efectúa la entrega de la princesa al duque de Braganza, la rienda de la mula de la princesa al duque de Medina Sidonia y éste la toma y se sitúa a la mano izquierda del duque de Braganza, y el obispo a la mano derecha. Tras esto, se firmaron, al duque de Braganza, los testimonios para refrendar que había cumplido las ordenes del Rey, Juan III de Portugal, y había efectuado bien la entrega, habiéndola recibido bien el duque de Medina Sidonia y el obispo de Cartagena. Tras esto, se efectuó el besamanos a la princesa por aquellos portugueses que se separaban ya de ella.

Aquí comienza el viaje de la princesa por tierras españolas, en cada pueblo y ciudad le hacen un recibimiento que recoge el cronista con todo lujo de detalles. En la carta que el príncipe Felipe dirige al duque de Medina Sidonia y al obispo de Cartagena, se aprecian las pautas protocolarias para recibir a la princesa y tratar con el arzobispo de Lisboa y el duque de Braganza, y cómo han de entrar en las ciudades por las que pasen. En lo tocante al resto del camino, que hay entre Badajoz y Salamanca, lo deja en manos del duque de Medina Sidonia y del obispo de Cartagena ateniéndose a su buen juicio a la hora de honrar a la princesa.

Hasta llegar a Salamanca, por cada pueblo que pasaban le hacían un recibimiento y fiestas, como se puede ver en el manuscrito, pero ninguno tan espectacular y rico como el que se le hace en la ciudad universitaria, La recibieron a la puerta de la ciudad con música y danzas y hubo escaramuzas entre escuadrones de soldados. Salieron a acogerla miembros de la clerecía, de la Universidad y de las Escuelas Mayores.

El príncipe Felipe acompaña a la princesa María Manuela hasta Salamanca sin ser visto, y entra en la ciudad sin recibimiento por petición suya.   El joven novio, Felipe, siente curiosidad por saber cómo es su novia, y así pide que le envíen unos retratos. Pero no contento con esto y con las descripciones que le manda el embajador, don Luis Sarmiento por carta, don Felipe sale a escondidas con su cortejo a ver a la princesa. Según Manuel Fernández Álvarez, no sólo es curiosidad lo que mueve a nuestro príncipe a ir a ver a la princesa por el camino, sino que es también cuestión de protocolo, por eso se hace acompañar para tener testigos de qué tiene interés por su futura esposa.

En Aldeanueva, don Felipe se esconde en un mesón que estaba en la calle por donde iba a pasar la princesa, y al punto de hacerlo doña María Manuela, don Antonio de Rojas levantó las mantas, detrás de las que se ocultaba el príncipe, y quedó a la vista de todos para gran alegría de las damas portuguesas. Aquí es donde se ve que él iba a cortejar también a la novia y no sólo a observarla a escondidas.

El enlace se realizó por poderes en la localidad portuguesa de Almeirim el 12 de mayo de 1543, partiendo la princesa inmediatamente a Salamanca para encontrarse con su marido. La misa de velaciones se celebró en la ciudad castellana el 15 de noviembre del mismo año, recibiendo los novios la bendición del arzobispo de Toledo, Juan Pardo de Tavera. La joven pareja se trasladó pronto a Valladolid, donde Felipe dio muestras de su preocupación por la obesidad de su mujer, a pesar de que nos la describen como mujer atractiva, “en palacio, donde hay damas de buenos gestos, ninguna está mejor que ella”. El padre del joven esposo estaba muy preocupado por evitar excesos en las relaciones sexuales de la pareja, abusos que se creían habían causado la muerte al príncipe Juan, hijo mayor de los Reyes Católicos. Para evitar dichos excesos, Carlos dio las pertinentes recomendaciones a su hijo y al ayo de Felipe para evitar frecuentes visitas del príncipe a su esposa e incluso que durmiesen juntos. Por eso se cuenta que en la noche de bodas, sobre las tres de la madrugada, don Juan de Zúñiga entró en la alcoba nupcial y separó a los jóvenes. La recomendación de Zúñiga es que el príncipe no mantenga continuas relaciones con su esposa para que “cada vez que llegue a su mujer lo haría con tanto deseo que sería muchas veces novio al año”.
La madre de María aconseja a su hija sobre la obesidad que disgusta a Felipe y la advierte sobre los celos: “Pon todos los sentidos en el propósito de no dar jamás a tu marido una impresión de celos, porque ello significaría el final de vuestra paz y contento”.

Tras un año de matrimonio el deseado sucesor no llegaba por lo que se decidió aplicar a la joven frecuentes sangrías en las piernas, con el fin de quedar embarazada, lo que ocurrió en los primeros días de septiembre de 1544, seguramente que no debido a las sangrías. Aunque a modo de anécdota, comentar que en la medianoche del 8 de julio de 1545 nacía, tras un complicado parto, un niño que recibiría el nombre de Carlos. A los cuatro días del alumbramiento fallecía la princesa María Manuela, posiblemente debido a las temidas fiebres puerperales. En su momento se alegaron cuestiones peregrinas para justificar la muerte de la princesa como el haber comido un limón – otros cronistas apuntan a un melón – demasiado pronto tras dar a luz. A los 18 años Felipe quedaba viudo y con un hijo legítimo ya que se apunta a una posible relación por estas fechas con doña Isabel de Osorio, hermana del marqués de Astorga, con quien tendría dos hijos llamados Pedro y Bernardino.

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Los Matrimonios de Felipe II

Si buscamos la definición de Matrimonio en un diccionario o enciclopedia, nos econtraremos con la siguiente definición:

El Matrimonio es una unión entre dos personas que cuenta con un reconocimiento social, cultural o jurídico, y tiene por fin fundamental la fundación de un grupo familiar, aunque también para proporcionar un marco de protección mutua o de protección de la descendencia (protección tanto jurídica como económica y emocional). Puede ser motivado por intereses personales, económicos, sentimentales, de protección de la familia o como medio para obtener algunas ventajas sociales.

Vemos que la motivación de un matrimonio se mantiene a través de los siglos; pues en nuestro caso, en el de Felipe II, los intereses eren económicos y con ventajas sociales.

Por ello Carlos V, ya se molestó en buscar las esposas a su hijo.

 

Veamos pues cuales fueron estos matrimonios detenidamente y como se desarrollaron:

 

– Maria Manuela  de Portugal el 15 de Noviembre de 1543

– Maria I de Inglaterra el 25 de Julio de 1554

– Isabel de Valois el 22 de Junio de 1559

– Ana de Austria el 12 de Noviembre de 1570

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GRACIAS…GRACIAS…GRACIAS

Tanto Olga como yo os queremos dar las gracias, GRACIAS!

Desde el pasado 10 de Noviembre hasta hoy 10 de Diciembre, este blog ha tenido 443 visitas!!!

Se dice rápido 443 visitas, pero detrás de este Blog  hay muchas horas de trabajo, con lo que es una  recompensa para nosotras, por eso una vez más os queremos dar las gracias.

Por todo ello, os queremos hacer participes  de la información sobre las visitas que habéis ido efectuando.

Para empezar el  promedio de visitas diarias es de  14, y el promedio de tiempo de visita es de aproximadamente dos minutos y medio.

 

Las visitas están hechas desde 18 países  de todo el mundo, que aquí os adjuntamos  con su correspondiente ubicación:

España 359 visitas, Méjico 27 visitas, Argentina 13 visitas, Perú 10 visitas, Francia y Estados Unidos con 5 visitas, Colombia y República Dominicana con 4 visitas, Ecuador 3 visitas, Belgica, Venezuela y Chile con 2 visitas y con una visita: Puerto Rico, Alemania, Panama, Reino Unido, Brasil, El Salvador e Italia.

Destacando España podemos decir que la ciudad que tiene más visitas es Alicante con 131, en segundo lugar  tenemos Madrid con 82, con 20 visitas y en tercera posición esta Valladolid, Barcelona con 18 y Valencia en quinta posición con 10 visitas, el resto de población suman un total de 71 visitas.

 

Esperamos seguir con este buen ritmo de visitas, ya que será el resultado de un trabajo bien hecho.

 

 

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Varios

Reinado de Felipe II

Una vez llegado a este punto sobre la vida de nuestro protagonista, hemos decidido hacer una pausa para añadir dos videos sobre el reinado de Felipe II:

El primero de ellos nos resume las batallas de su reinado en imágenes, una vez su padre le pasó el reino.

 

 

 

 

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El segundo video, trata sobre la Armada Invencible.

La Armada Invencible, también conocida como La Grande y Felicísima Armada o Armada Española, fue el nombre que dio Felipe II a la gran flota que armó en 1588 para invadir Inglaterra durante la Guerra anglo-española de 1585-1604. El envío por parte de Felipe II de esta flota, con la intención de invadir y controlar la política exterior inglesa (principalmente en lo referente a la piratería y la guerra de Flandes), supuso el comienzo de las hostilidades de una guerra en la que finalmente España consiguió que Inglaterra solicitara la paz y firmara un tratado favorable a los intereses de la monarquía hispánica en Londres (1604). No obstante, esta campaña naval se considera una derrota española, ya por la pérdida de navíos en el temporal, como por la épica lucha entre los dos titanes y que impidió el desembarco de 30.000 hombres en las costas inglesas. Aun así, después del fuerte temporal frente a Escocia e Irlanda, más de la mitad de los navíos llegaron a las costas españolas. Sin embargo, la supremacía española en los mares permanecería indiscutida hasta la Batalla de las Dunas (1639). Además su posición como primera flota del mundo se afianzó aún más cuando los ingleses crearon su Armada Inglesa un año después de esta operación, y fracasaron igualmente frente a las costas de Galicia y Lisboa.

Debía mandarla el almirante de Castilla Álvaro de Bazán, marqués de Santa Cruz, pero murió poco antes de la partida de la flota, siendo sustituido a toda prisa por Alonso Pérez de Guzmán ( VII duque de Medina-Sidonia ), Grande de España. Estaba compuesta de unos 137 barcos.

 

 

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El gran viaje de Felipe II

El gran viaje de Felipe II (tercera y última parte)

Al fin, Felipe entra en los Países Bajos. Se acerca el día que podrá abrazar a su padre, después de tanto tiempo, aquellos seis años, desde que le vio partir en la primavera de 1543. Pero Carlos V está atenazado por la gota, postrado en su lecho, incluso sin poder salir de su cámara, ni aun para ir al encuentro del hijo, no ya a la ciudad cercana, sino ni siquiera a las puertas de su palacio de Bruselas. De forma que el Príncipe, penosamente impresionado, ha de apresurarse por las escaleras y pasillos de palacio para echarse conmovido a los pies del Emperador.

 

Un testigo de la escena nos lo cuenta, y la emoción del momento se transmite a su relato: “… el cual -el Príncipe- corrió a ver a S.M. y arrodillado, se echaron después en los brazos, con grandes transportes de gozo…

 

Terminaba el protagonismo de Felipe II. A partir de ese momento, acompañaría a su padre, el Emperador, en su visita a las principales ciudades de los Países Bajos. A partir de ese momento, se sucedieron los grandes festejos por las ciudades de los Países Bajos, los banquetes, los bailes y las cacerías; fiestas entre las que destacaron las organizadas por María de Hungría en sus regios sitios de Binche y Marimont en honor de su sobrino.

 

Para finalizar diremos que este GRAN VIAJE le aportó a nuestro príncipe Felipe la experiencia de un viaje peligroso por el Mediterráneo, con la mar alborotada; ha caminado por países desconocidos, con gentes de muy distintas costumbres; ha visto ciudades deslumbrantes (Génova, Milán, Innsbruck, Munich, Augsburgo, Bruselas), y ha estado en contacto directo con la gran política, al conocer a hombres de Estado ya famosos en su tiempo: Ferrante Gonzaga, el cardenal de Trento, el duque Mauricio…

 

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El gran viaje de Felipe II

El gran viaje de Felipe II (segunda parte)

Innsbruck, capital del Tirol
Innsbruck, capital del Tirol

Banquetes y bailes que no cesan, antes aumentan, cuando Felipe  II entra en el Tirol y tiene ocasión de verse con sus primas, las archiduquesas de Austria. En Innsbruck, en pleno invierno y con mucha nieve -primeros días de febrero de 1549- no sólo le organizan banquetes y saraos, sino también caza mayor, esa gran diversión de los reyes, a que tan aficionado era nuestro Príncipe. 

 Asi mismo caza -y también con nieves, por supuesto- en Baviera, más los consabidos banquetes durante los cinco días que el Príncipe es festejado en Munich por el Duque.

 

  

Augsburgo en 1572
Augsburgo en 1572

 

Entrada triunfal del Príncipe en Augsburgo el 21 de febrero de 1549, acompañado del cardenal de Trento y el duque Mauricio de Sajonia. Desde Augsburgo se dirige a Ulm, Spira y otros lugares de Alemania, informando a su cuñado Maximiliano y a su hermana María desde Namur, había sido ” … con mucha demostración de amor, conforme a la grande obediencia que a S.M. tienen…“.

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El gran viaje de Felipe II

El gran viaje de Felipe II (primera parte)

 

El gran viaje de Felipe II duró seis meses. En 1548, cuando Felipe tiene veintiún años, su padre decide que era la hora  de que el Príncipe conociese y se diese a conocer en Europa entera. El Príncipe salió de España con un brillante cortejo. ¡El país estaba al borde de la ruina pero el Príncipe tenía que ir como quien era “como el heredero de la monarquía más poderosa de su tiempo”!. La principesca comitiva estaba formada por más de tres mil viajeros entre el séquito del Príncipe, lo mejor de la nobleza de Castilla y cerca de 1500 miembros de la guardia que los protegía. 

 Según las crónicas del tiempo, el viaje fue largo y fatigoso desarrollado a lo largo de seis meses, entre el 2 de octubre, en que el Príncipe parte de Valladolid y el 1 de abril, en que se realizó el encuentro con su padre en el palacio de Bruselas.

Monasterio
Monasterio de Monserrat

El Príncipe avanza lentamente entre constantes fiestas  -banquetes, justas, saraos-, como en cada gran ciudad se preparan a su paso y en su honor. Y esto ya en la propia España, lo que se hace lento en demasía. En cinco días Felipe se pone en Zaragoza, pasando por Peñafiel, Aranda y Catalayud.

Antes de entrar en Barcelona, hace la obligada visita a la montaña santa, Montserrat, y en la Ciudad Condal, se aloja en casa de doña Estefanía de Requesens, la viuda de su ayo don Juan de Zúñiga, honrándola así y mostrando una de sus cualidades: el respeto hacia las figuras de la anterior generación que habían servido a su padre y a él mismo.

 

 

Desde Barcelona embarca en galeras rumbo a Génova, encontrándose con un mar muy revuelto, por lo cual tarda diez días en el trayecto. Una vez en Génova y después  de varios días de agasajo nuestro Príncipe parte hacia Milán, una de las etapas importantes de aquel viaje. En Milán fue huésped del gobernador, aquel notable personaje italiano, Fernando de Gonzaga, que durante años había servido al Emperador como virrey de Sicilia.

 

 

Catedral de Milán
Catedral de Milán

 

Nuestro Príncipe sale de Milán encaminándose por la llanura lombarda, para buscar los pasos alpinos que le llevarán a Trento, Innsbruck y Munich. Al entrar en el ducado de Mantua se asiste a una movilización de la nobleza del norte de Italia, lo mismo que a la llegada a Génova o a Milán.  Desde Mantua, Felipe II se dirige a Trento. Allí esperaban a Felipe II los grandes personajes alemanes: el cardenal de Augsburgo, Mauricio de Sajonia y el duque de Baviera.

En la región de Trento, y en su honor, el cardenal despliega tres mil infantes de guerra: “los cuales dispararon todos para hacer salva y dar contentamiento a S.A…”

Era como un sueño. Todos, grandes y chicos, compartían en honrar al Príncipe, en festejarle, en rendirle tributo y pleitesía.

 

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Segundo viaje

Reencuentro en Barcelona y posteriori

Cabe destacar de este reencuentro, que Carlos V también ansiaba ver a su familia, y por eso se dio prisa en llegar a Barcelona.

Se dice que  salió el 9 de Abril en barco desde Génova, llego el 21 de Abril a Rosas y cabalgo durante día y noche un total de 22 leguas para llegar el 22 de Abril a Barcelona.

¡Vamos! Que podríamos decir que eso si que son ganas de ver a la familia.

 

 

 

 

 

 

 

Al llegar y reencontrarse, la familia imperial residió en Barcelona durante mes y medio.

Posteriormente, Carlos V se va a mediados de Junio a Monzón, y Felipe II, su madre y su hermana se van a Zaragoza.

En Enero de 1534 la familia se traslada al Alcázar de Toledo, hasta que en  octubre de 1534 se van al Alcázar Madrileño;  Residirán allí durante un par de años sin hacer ningún viaje.

A todo esto, el padre Carlos V, irá haciendo viajes por la península, y sus visitas a Palacio serán intermitentes.

 

 

 

Pero en Diciembre de 1536 la familia se prepara para viajar  por Navidad, se reencontraran con su padre  en Tordesillas, donde juntos visitaran a Juana La Loca.

Con lo que podríamos hablar de un tercero y cuarto viaje de Felipe II, pero consideramos que son de menos importancia, y por ello no nos detendremos a observar sus ciudades.

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Segundo viaje

SEGUNDO VIAJE :Guadalajara- Medinaceli- Calatayud – La Almunia – Zaragoza – Igualada- BARCELONA

Guadalajara- Medinaceli- Calatayud – La Almunia – Zaragoza – Igualada- BARCELONA

Y ya por último su destino: Barcelona

Barcelona es una ciudad situada en el nordeste de España, capital de Cataluña, de la provincia homónima y de la comarca del Barcelonés. Se ubica a orillas del mar Mediterráneo, unos 120 km al sur de la cadena montañosa de los Pirineos y de la frontera con Francia, en una llanura limitada por el mar al este, la Sierra de Collserola al oeste, el río Llobregat al sur y el río Besós al norte.

Con una población de 1.595.110 habitantes (INE 2007), Barcelona es la segunda ciudad española más poblada y la décima de la Unión Europea. El Área Metropolitana de Barcelona, integrada por 36 municipios, tiene una población de 3.161.081 habitantes y una superficie de 633 km². El Área metropolitana de Barcelona es la delimitación como núcleo urbano definida oficialmente, sin embargo ésta estaría incluida en la Región urbana de Barcelona, que se extendería por todo el área de influencia de la ciudad, con 4.841.365 habitantes con una densidad de población de 1.496 hab/km².

Barcelona ha sido escenario de diversos eventos mundiales, que han contribuido a configurar la ciudad y darle proyección internacional. Las más relevantes han sido la Exposición Universal de 1888 y la de 1929, y los Juegos Olímpicos de verano de 1992. Es también la sede del secretariado de la Unión por el Mediterráneo.

 

Como hay mucho por visitar de esta maravillosa ciudad, hemos preferido adjuntaros la Web para que vosotros mismos hagáis una visita turística por la ciudad.

http://www.conocerbarcelona.com/

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Segundo viaje

SEGUNDO VIAJE:Guadalajara- Medinaceli- Calatayud – La Almunia – Zaragoza – IGUALADA- Barcelona

Guadalajara- Medinaceli- Calatayud – La Almunia – Zaragoza – IGUALADA- Barcelona

 

 

La sexta etapa de este viaje, fue en Igualada, que decir de esta ciudad que me vio nacer, podría contar maravillas y muchas anécdotas, pero me ceñiré al patrón que nos hemos establecido (muy a mi pesar). Igualada capital de la comarca del Anoia, en la provincia de Barcelona, Cataluña (España). El municipio está situado a 60 km de Barcelona, en el interior de Cataluña. Su principal actividad es la industria (textil, papel, piel). También se caracteriza por tener la única fábrica de globos aerostáticos que existe en España (Ultramagic). Así que Igualada se podría definir como “la ciudad del textil, la piel y los globos aerostáticos”.

 

 

Como hay tantas cosas por destacar de esta maravillosa ciudad, lo hemos resumido por bloques: Núcleo antiguo, la nueva Igualada y un futuro próximo.

Núcleo antiguo 

Iglesia de Santa María 

La iglesia de Santa María, conocida también como Iglesia Grande, es el conjunto histórico-artístico más importante de la capital del Anoia. El edificio actual data, básicamente, del siglo XVII. Los elementos que configuran la iglesia son el resultado de las diferentes etapas de construcción y, por tanto, responden a diversos estilos arquitectónicos. La planta de Santa María es de una sola nave y está flanqueada, en ambos lados, por doce capillas. El campanario fue construido en el siglo XVI.

 

 Asilo del Santo Cristo 

El asilo del Santo Cristo está situado en el Pla de San Agustín, una de las áreas de expansión urbana, situada al oeste del núcleo antiguo de Igualada. Ocupa una manzana entera, entre las calles de Milà i Fontanals, Prat de la Riba y Sor Rita Mercader.

 

 Museo comarcal 

El Centro de Estudios Comarcales de Igualada, fundado en el año 1947, impulsó la creación de una infraestructura museística para Igualada y su comarca. Fruto de esta actividad fue la inauguración del Museo de la Ciudad en el año 1949.

 La nueva Igualada 

 Paseo Verdaguer 

Con unos 1.5 kilómetros de largo puede presumir de ser el paseo recto más largo de España. Este paseo, formado por una calzada central para los peatones, es de estilo clásico, flanqueado por una línea de árboles (Plátanos) a cada lado, que forman un hermoso “túnel”. Ésta es la principal arteria de la ciudad, además de ser el lugar de paseo de la inmensa parte de la ciudadanía.

 

Cementerio Nuevo – “Parque del Cementerio Nuevo” 

Obra de Enric Miralles y Carme Pinós, el majestuoso parque-cementerio de Igualada es una obra de arte enclavada en la profundidad de la montaña. Así se lo reconocieron, mediante varios premios de arquitectura. El arquitecto murió antes de ver acabada su obra y, debido a su deseo, fue enterrado en su cementerio. Los nichos inclinados, los túneles de hormigón, las piedras y la hierba de la montaña, junto a bancos, escaleras y árboles forman un conjunto espectacular para un lugar en el que se respira paz y tranquilidad.

 Edificio del Hotel Ciutat Igualada 

Horrible, piensan algunos. Fabuloso, piensan otros. El edificio del nuevo Hotel Ciutat Igualada ha dado mucho que hablar. Su extraña fisonomía, mediante grandes fachadas de cristal y grandes fachadas cubiertas de “medianeras” de color verde claro, su forma rara, con partes sobresalientes del edificio, y sobre todo su modernidad, hacen de éste un curioso edificio que rompe con la tradición y deja entrever la nueva Igualada.

 

 El futuro próximo

En pocos años, la ciudad dará un gran paso adelante con la obra más importante a realizar nunca en la ciudad. La urbanización y conversión en arteria principal de la Avenida Cataluña de la ciudad supondrá un gran punto de inflexión en la ciudad. En este importante eje, con el ya inaugurado y flamante Hospital de Igualada, crecerán el Palacio Ferial, un gran parque, posiblemente un centro comercial Outlet, un hotel, y sobre todo, el World Trade Center de Igualada, formado por siete edificios de oficinas y varios servicios comerciales y de ocio

 

 

La Web del ayuntamiento:

http://www.igualada.cat/web/