Pintora y dibujante, nació en Monóvar el 2 de febrero de 1899. Fue la primera hija de una pareja acomodada. El padre murió al poco tiempo estando la madre embarazada de otra niña, Ana, que nació en 1900. La madre y las dos niñas se fueron a vivir con la familia materna, la cual tuvo gran importancia en la educación de las hermanas, sobre todo el tío, Álvaro Tormo, aficionado a las artes y la política.
Las dos hermanas fueron a la escuela de doña Remedios Monerris hasta que abrió un centro religioso, el colegio de monjas calasancias de la Divina Pastora. A la vez comenzaron los estudios de música, que seguirán después de acabar la escolaridad. Ana se dedicó al piano y Pura al arpa, participando en actos culturales y benéficos en Monóvar.
Pura dejó la música para asistir a las clases de Dibujo y Pintura en la Academia de Juan Mallebrera. Figura en el catálogo de una exposición de 1916 del alumnado de esta Academia.
En 1924 las hermanas se trasladaron a Madrid. Allí Pura estudió en la Escuela Especial de Pintura, Dibujo y Grabado, que se encontraba en el mismo edificio de la Escuela de Bellas Artes, donde también cursaron estudios Maruja Mallo y Remedios Varo. Su formación se prolongó hasta 1930. Fueron años intensos de trabajo, participación en exposiciones e integración en el mundo cultural de Madrid.
En 1929 Pura vendió un cuadro e invitó a su hermana a visitar la Exposición Internacional de Barcelona. Allí conoció al joven periodista y tipógrafo Eusebio Mejías, afiliado al PSOE. Al poco tiempo se casaron en Madrid y en octubre de 1931 nació su hija Raquel.
Pura Verdú continuó pintando. En febrero de 1931 participó en dos exposiciones colectivas: la de la Asociación de Alumnas del centro donde había estudiado con la obra “Mimos”, cuya fotografía apareció en la revista Blanco y Negro, y en el I Salón de Dibujantas, que se celebró en marzo en el Lyceum Club Femenino, donde presentó un retrato.
Su marido perdió su trabajo en 1932 y la familia se instaló en Barcelona, donde la pareja entró en contacto con el PCE. A su vuelta a Madrid, Pura hizo de enlace para el PCE. Además, colaboró en las tareas de atención a los hijos e hijas de las personas represaliadas en Asturias después de los sucesos de octubre de 1934, organizadas por Pro Infancia Obrera, e ingresó en la Agrupación de Mujeres Antifascistas (AMA). Fue miembro del consejo de redacción de la revista Mujeres, órgano de AMA en Madrid.
Después del estallido de la guerra, en el otoño de 1936, Pura y su hija se fueron a Valencia. Días después las bombas destruyeron su casa de Madrid y se perdió parte de su obra.
En Valencia Pura, a través de AMA, organizó cooperativas de abastos en los barrios más humildes, actuó de enlace para el PCE y confeccionó carteles en el taller de Josep Renau. En julio de 1937 se le ofreció una vacante de profesora de Dibujo, interina, para la Escuela Normal de Girona, pero no la aceptó. En otoño de 1937 la familia se trasladó en Barcelona.
Al final de la guerra, en febrero de 1939, pasaron la frontera por separado y más adelante se reunieron cerca de París. En 1947 Pura Verdú regresó a Madrid y siguió pintando. Murió en 1999.
Bibliografía:
Consol Payà, «Trayectoria vital y artística de una pintora monovera. Pura Verdú (1899-1999)», Revista de Festes de Monòver,6-10 de Setembre de 2018, pp. 110-124.
Autoría: Isabel Doménech Jiménez