Amalia García Miralles

Amalia García Miralles nació el 5 de enero de 1860 en Alcoi. Junto a sus hermanos gozó de una educación completa con la que pudieron aprender a leer y escribir, algo que por aquel entonces no estaba al alcance de toda la población. Con su madre se encargó de las tareas del hogar, al mismo tiempo que continuaba sus estudios, obteniendo la titulación de la carrera de Maestra Nacional. En 1881, continuó sus estudios de Magisterio como maestra de Primera enseñanza y en 1885 se graduó como Maestra de Primera Enseñanza superior.

Un año después de finalizar sus estudios contrajo matrimonio con José Vicente Carbonell Vilaplana en 1886, con quien formó una familia compuesta por sus ocho hijos, tres de los cuales fallecieron a edades tempranas. La educación musical y religiosa caló en sus hijos a la hora de elegir sus respectivas profesiones, dado que los hijos se volcaron a las artes y las hijas se dedicaron a la vida religiosa. Al principio los ingresos familiares procedían de ambos progenitores, pues García Miralles trabajaba como bordadora, en el hogar y educando a todos sus hijos, mientras que José Vicente trabajaba como oficial de escultor con su padre José Vicente.

Interesada en la formación académica y profesional de las jóvenes trabajadoras, decidió impartir clases por la noche a estas mujeres en las llamadas Escuelas Nocturnas de San José. También dirigió el Patronato Dominical de la Purísima y todos los años realizaba con sus alumnas una salida a la Font Roja, lugar en el que conoció al noble Joaquín Rovira, quien cedió la propiedad de la calle Embajador Irles, que sería la famosa Casa Doña Amalia, espacio que se convirtió en la residencia de García Miralles y el centro de enseñanza de las jóvenes. En 1907, creó el Patronato de las Obreras del Sagrado Corazón de Jesús y sus actividades se desarrollaron tanto en la escuela de la iglesia de San Agustín como en la Casa Doña Amalia. El Patronato integraba las organizaciones anteriores, el Patronato Dominical de la Purísima y las Escuelas Nocturnas de San José.

Su obra educativa y social se mantuvo gracias a la financiación de individuos relacionados con el Círculo Católico y las recaudaciones que ella conseguía a través de entidades como el Colegio de Primera Enseñanza y la Escuela Normalista para señoritas. En 1905, inauguró dicho colegio privado donde las niñas recibirían una educación básica con el objetivo de solucionar los problemas económicos derivados de la enfermedad de su marido, quien falleció en 1906 marcando la trayectoria de García Miralles, que sería la encargada de sacar adelante a toda la familia. Años más tarde, en 1908, creó la Escuela Normalista en la que se formaba a las futuras maestras.

En 1917, fundó la casa-cuna en la Casa Doña Amalia, que funcionó como una guardería en la que los hijos e hijas de las madres con escasos recursos podían comer y estudiar a cambio de un pequeño pago, y el Hospicio de San Jorge, donde se atendían las necesidades de los huérfanos y expósitos menores de 5 años. En este edificio también se estableció una residencia para ancianas sin alternativas ni recursos en la que podían residir a cambio de una pequeña contribución o limosnas.

Casa-cuna fundada por García Miralles

En su labor educativa destacó también por ser miembro de la Junta de Primera Enseñanza en 1918 y de la Junta Local de Protección a la Infancia desde 1928 hasta 1932. A ello se suman las colonias de verano organizadas por García Miralles entre 1925 y 1927, aunque ya se celebraban con continuidad desde un tiempo atrás. En ellas se realizaban actividades relacionadas con la religión y el ocio al aire libre.

Durante la II República la obra social de García Miralles fue un tema controvertido por el carácter religioso presente en algunas de las actividades. Además, el inicio de la Guerra Civil y la escasez de la época provocaron el cese de actividades de la casa-cuna, el orfanato y la residencia de ancianas. Tras la contienda, en 1939, pasó a formar parte del convento de las Agustinas Descalzas o del Santo Sepulcro de Alcoi junto a sus hijas María y Amalia, y en 1954 pudo tomar los hábitos gracias a una dispensa de la Santa Sede. García Miralles falleció el 4 de octubre de 1955 en el convento. En 1989, la calle Retor de Confrides de Alcoi fue renombrada como “Doña Amalia” en su honor.

Autor: Simón Fernández Cinnante

Bibliografía:

  • Abad Segura, R. (2002). Dª Amalia García Miralles. En: Personajes Alcoyanos (pp. 169-
    170). Cocentaina.
  • Beneyto Gómez, E. (2021). Amalia García Miralles: educación y asistencia social en el Alcoi de la Edad de Plata. En: Establier Pérez, Helena, & Moreno Seco, Mónica. Modernas, luchadoras y pioneras: mujeres alicantinas de la Edad de Plata (pp. 193-221). Universidad de Alicante y Fundación Mediterráneo.

Luisa Gómez de Tortosa Navarro

Luisa Gómez de Tortosa Navarro nació el 7 de enero de 1892 en Novelda, en el seno de una de las familias más adineradas e influyentes de la ciudad.  Su padre, Antonio Gómez de Tortosa ocupó la plaza de juez en la localidad desde 1895, aunque no de manera definitiva. De hecho, desempeñó la judicatura en diferentes municipios y, en 1915, la familia estableció su residencia permanente en Madrid. No obstante, esto no impedía que los Gómez de Tortosa pasaran largas temporadas en Novelda.

En la casa familiar junto a familiares y sirvientes (Archivo Municipal de Novelda)

Precisamente, en esta ciudad es donde Antonio Gómez de Tortosa desarrolla una activa vida política en el partido liberal y, también es aquí donde la propia Luisa lleva a cabo destacadas acciones sociales favoreciendo el asociacionismo a través de la creación, en 1918, de un sindicato católico de mujeres.

En el bautizo celebrado durante los actos del Segundo Centenario de Jorge Juan, 1913 (Archivo de la Fundación Jorge Juan)

Este asociacionismo católico fue la vía a través de la cual, Luisa Gómez de Tortosa pudo impulsar la creación de este sindicato y ofrecer instrucción, asistencia y socorro mutualista a las mujeres obreras. Aunque, la formación y la educación que este tipo de sindicato podía ofrecer a las mujeres era la función más defendida por Luisa y lo que caracterizará sus acciones futuras dentro del movimiento asociativo de Acción Católica fundado en 1919.

De hecho, durante la década de 1920, fundó una residencia femenina para mujeres que no podían sufragarse sus estudios, según fuentes familiares. Más tarde donó a la Iglesia los terrenos del actual edificio del obispado, en el barrio de Altozano de Alicante, con el fin  de crear un Instituto Femenino de Cultura Religiosa.

Por otra parte, Acción Católica favoreció el activismo político y social de muchas mujeres, entre ellas, de la propia Luisa Gómez de Tortosa quien, en 1936 fue nombrada presidenta de la Confederación de Mujeres Católicas de España, cargo que ocuparía durante 17 años. Desde aquí continuó impulsando el desarrollo de actividades formativas, incluso en 1938, durante la Guerra Civil, Luisa estaba inmersa en la organización de un Curso de Formación Familiar y Especial para mujeres, según la comunicación que mantiene con el Cardenal Primado de España, en ese momento, Isidro Gomá y Tomás.

La implicación de esta mujer en el desarrollo de conferencias, seminarios y cursos formativos fue una constante en su trayectoria como presidenta de Acción Católica y así se refleja en diferentes actas, boletines y misivas.

En el Congreso Eucarístico Diocesano celebrado en Novelda en 1949 (Archivo Municipal de Novelda)

En suma, Luisa Gómez de Tortosa centró su activismo en la defensa de los derechos de las mujeres obreras y en el fomento de la educación femenina desde principios de los años 20 y hasta bien entrada la dictadura en su posición de máxima dirigente de Mujeres de Acción Católica.

Autora: Lourdes Pastor Verdú

Bibliografía:

Andrés-Gallego, José y Pazos Rodríguez, Antón M. (2007), Antonio Gomá. Documentos de la Guerra Civil, vol. 11 (julio – septiembre 1938), Ed. Consejo Superior de Investigaciones Científicas.

Blasco Herranz, Inmaculada (2003), Paradojas de la Ortodoxia. Política de masas y militancia católica femenina en España (1919 – 1939), Zaragoza, Prensas de la Universidad de Zaragoza.

Moreno Seco, Mónica (1999), La Diócesis de Orihuela – Alicante en el franquismo: 1939 – 1975, Alicante, Publicaciones de la Universidad de Alicante.

Pastor Verdú, Lourdes (2021), «Luisa Gómez de Tortosa. La acción católica y el compromiso social», en ESTABLIER PÉREZ, Helena y MORENO SECO, Mónica (eds.), Modernas, luchadoras y pioneras. Mujeres alicantinas en la Edad de Plata, Alicante, Universidad de Alicante, pp. 223-252.

Pellín Payá, José Luís (2007), «Un edifico, una historia», en PAYÁ ABAD, Carmen, PELLÍN PAYÁ, José Luís y MONTES VEGA, Belén Irene (Coord.), Modernismo en Novelda. El Centro Cultural Gómez-Tortosa, Novelda, Ed. Ayuntamiento de Novelda.

Archivo de la Fundación Jorge Juan. Archivo Familiar Gómez-Tortosa. Libro: Novelda en el 2º Centenario del natalicio de su preclaro hijo JORGE JUAN Y SANTACILIA, 1713 – ENERO – 1913.

Archivo de la Universidad Pontificia de Salamanca. Acción Católica Española-Mujeres de Acción Católica (AUPSA, ACE-MAC), 24/1, fols. 57-88.

María Bautista Pérez de Torres

María Bautista Pérez de Torres nació en Orihuela el 18 de febrero de 1892. Perteneciente a una familia católica y tradicionalista, destacó por su labor humanitaria, religiosa y política en la capital de la Vega Baja.

       María Bautista Pérez de Torres. Fuente: Archivo Municipal de Orihuela (A.M.O) 

 Perteneció a la Congregación de Hijas de María de Orihuela. A finales de marzo de 1936 la Junta de “Damas Margaritas” le confirió el cargo de delegada local de una asociación tradicionalista de mujeres, conocida como Socorro Blanco (en contraposición al Socorro Rojo comunista). Entre sus funciones destacan la comunicación, reparto de víveres y ropas a los presos que se encontraban en la cárcel de San Miguel (actual Seminario de Orihuela) y en el campo de trabajo de Albatera, además de consolarles de su infortunio e infundirles la esperanza del “triunfo nacional”.

                                              Cárcel de San Miguel. Archivo Cánovas Seiquer

El Canónigo Lectoral de la Catedral de Orihuela, D. Elías Abad Navarro, le dedicó una obra titulada “Una heroína orcelitana bajo la Dominación roja”. En dicha obra recoge toda la labor que desempeñó María Bautista, ofreciendo documentos que acreditan el trabajo del Socorro Blanco, con nombres y apellidos de más de una treintena de personas a las que escondió en su casa, de diferentes localidades de la provincia de Alicante como Callosa, Crevillent, Aspe o Elx, y de oficios varios (frailes, sacerdotes o médicos); así como donantes y cantidades que entregaron a la asociación o testimonios de presos agradeciendo su labor “humanitaria”.

“Una heroína orcelitana bajo la dominación roja” de Elías Abad Navarro. (A.M.O)

Testimonio de Ángel García Rogel. Orihuela, 19 diciembre 1939 (A.M.O)

Su casa fue refugio de contrarios al gobierno republicano, además de centro de conspiraciones nacionalistas. María Bautista llevaba las Sagradas Formas a casas de particulares con su sobrina María del Pilar Gil Torres de un año en brazos,  con una cajita disimulando, ya que nadie podía figurarse que la niña pudiera llevarlas.

 

Autoras: Judit García y Ángela Pérez

Fuentes: 

  • ABAD NAVARRO, E. Una heroína orcelitana bajo la dominación roja. Domenech S.A., Valencia
  • Campo de Concentración de Albatera. En: Ayuntamiento de San Isidro (online). Consulta 24 de febrero de 2022. Disponible en:  https://sanisidro.es/turismo/para-visitar/campo-de-concentracion-de-albatera/
  • CASTAÑO, Agustín; CASTAÑO, Ricardo (2011). Orihuela y la Guerra Civil. En: La Orihuela de Miguel Hernández (1910-1942), p. 47
  • Mazón, Antonio J (2021). Campo de Trabajo de San Miguel. En: Oriola vista desde el puente de Rusia (online). Consulta 24 de febrero de 2022. Disponible en: https://oriola-vdpr.es/?p=9772

Aurelia Ramos Mollà

Aurelia Ramos, natural de Alicante.  Nacida el 25 de septiembre de 1892. 

Fue escritora y poetisa, colaboró en revistas como Gente Menuda, donde publicó más de 176 cuentos infantiles, y en otras como La Correspondencia de Alicante, El Día, El Tiempo y Destellos (en las que ocasiones firmó con el pseudónimo de “Carmela”). También colaboró en la prensa nacional escribiendo para Blanco y Negro, ABC, Lecturas y La Esfera

Desde 1925 ejerció como poetisa, publicando en 1932 una obra titulada “Del corazón a la pluma”, realizando el prólogo el escritor y periodista Wenceslao Fernández Flórez. En 1939 publicó “Impresiones de guerra”, donde reflexiona sobre la huella de la Guerra Civil y la pérdida de su hermano Enrique en agosto de 1936, pese a pertenecer al bando vencedor. En 1946 publicó “Cuentos y prosas poéticas” y en 1964 “Cuentos para niños (apto para mayores)”.  Murió en 1971.

“La mujer que no nació para ser dichosa ni para ser desgraciada” Aurelia Ramos en “Destellos”, 30 de abril de 1931 

 

 

Fuentes: 

  • Destellos, nº12, 30-04-1931 
  • Moreno Lago, E. (ed.) (2019) “Pioneras, escritoras y creadoras del siglo XX” Ediciones Universidad de Salamanca, pp.59 

Autora: Ángela Pérez García

María Piniés Roca de Togores

      María Piniés Roca de Togores perteneció a una familia tradicionalista de aristócratas oriolanos de la Baronía de la Linde, adheridos a Falange y relacionados con José Antonio Primo de Rivera. 

     Debido a la Ley de Defensa de la II República, la cual prohibía la ostentación pública de símbolos religiosos, a finales de enero de 1932 un grupo de oriolanas católicas, encabezado por Piedad Roca de Togores (marquesa de Rubalcava), Mercedes Echavarría Wandosell (marquesa de Arneva), Rosa Roca de Togores, Teresa Pescetto y Dolores Javaloy, entres otras, se reunieron en la Plaza de Caturla, donde se ubicaba el Círculo Tradicionalista de Orihuela, y se dirigieron hacia el Ayuntamiento en busca del alcalde, Lucas Parra, en protesta por la retirada de crucifijos de las escuelas, pero no lo encontraron. 

       Esta espontánea manifestación no autorizada fue subiendo de tono y no tardaron en llegar los enfrentamientos con concejales y jornaleros de izquierdas. El Centro de Fomento, la Casa Social Católica y el Centro Tradicionalista fueron clausurados y hombres y mujeres tradicionalistas fueron multados. María Piniés Roca de Togores fue condenada a pagar una multa de 500 pesetas por llevar un crucifijo con lazos de la bandera bicolor. Como se negó a pagar la multa, fue encarcelada durante 15 días en la cárcel de mujeres de Valencia. 

      La implicación de las mujeres católicas en Orihuela fue todo un éxito, y el hecho de ir a prisión por defender la cruz se convirtió en un honor para las mujeres católicas. El Día de Alicante recoge que el alcalde de Orihuela se había enfrentado a punta de pistola contra unas católicas. 

       Desde la prensa católica no cesaban los llamamientos y elogios a las mujeres católicas por defender los símbolos católicos.  La Lectura Popular recoge las palabras de Lerroux, fundador del Partido Republicano Radical: “¿Es posible admitir la idiotez de los que creen que se extingue un sentimiento religioso persiguiendo al crucifijo? ¡Que se lo pregunten a las buenas mujeres del pueblo oriolano, que se lo pregunten a esas amazonas de Cristo!”

Palacio de la Linde. Colección Sánchez Portas

Fuentes

  • El Día, 30-I-1932 
  • Lectura Popular, 15-IV-1932
  • Mazón Albarracín, A. (2010) La II República y la Guerra Civil en Orihuela vistas desde el Puente de Rusia, pp. 100-101

Autora: Ángela Pérez García 

Josefa Pons Nadal

    Josefa Pons perteneció a la UGT y presidió su sección femenina en Pego antes de la Guerra Civil. Durante la Guerra fue vocal de la UGT y colaboró en el Hospital de Sangre, que atendía a heridos en la contienda. 

    En el Consejo de guerra que la condenó a 6 años por auxilio a la rebelión dice que se apropió de ropajes y objetos de particulares para el Hospital y para ella misma. Tras pasar algo más de 2 años encarcelada, obtuvo la libertad definitiva en 1945. 

Fuente:

Autora: Ángela Pérez García

Unión de Muchachas

La Unión de Muchachas fue una organización nacida durante la Conferencia Nacional de Muchachas celebrada en el Ateneo de Madrid durante el 8 y el 9 de mayo de 1937, extendiéndose al resto del territorio español durante los siguientes meses de la guerra y agrupando a todas las muchachas de izquierdas de entre 16 y 25 años.

Sus principales objetivos eran coordinar a toda la actividad que la juventud femenina pudiera aportar para la guerra, trabajar a favor de la unión de todas las organizaciones juveniles antifascistas, ya que sus raíces se encontraban en las Juventudes Socialistas Unificadas, así como preparar a nivel técnico y profesional a las muchachas para que estas pudieran incorporarse al trabajo cuanto antes.

Junto con otras organizaciones como Mujeres Antifascistas o Mujeres Libres lucharon por la igualdad de las mujeres en el mundo laboral, siguiendo la premisa de que la igualdad en dicho ámbito proporcionaría la victoria del bando republicano en la guerra al combinar su esfuerzo junto con el de los hombres en el frente.

Nuestra Bandera, Alicante, 7-X-1937

Nuestra Bandera, Alicante, 21-VIII-1937

Autora: Sandra Lledó Mas

Bibliografía:

  • FERNÁNDEZ SORIA, Juan Manuel (1992). “Unión de Muchachas”, pp. 221-240, en Juventud, ideología y educación, Universitat de València.
  • Ramírez Pacheco, Silvia (1992). Las organizaciones de mujeres durante la guerra civil en Alicante (1936-1939). Instituto de Cultura Juan Gil-Albert: Ayudas a la investigación, 1986-1987, vol. V, Alicante, pp. 111-123.

Ángela Candela Zoya

       En febrero de 1925 la Dirección General adjudicó a Ángela Candela Zoya como maestra del primer escalafón en La Aparecida (pedanía de Orihuela), siendo trasladada desde Benimantell (Alicante). Fue maestra propietaria de párvulos del distrito Centro en Orihuela desde 1936 en el edificio del Ayuntamiento (en la calle de Barrio Nuevo). 

      Estuvo afiliada al PCE y a la Federación de Trabajadores de la Enseñanza (FETE), y fue condenada a traslado dentro de la provincia de Alicante durante 5 años por mala labor docente, indiferencia religiosa y ser portavoz de ataques contra otros maestros de derechas de Orihuela, aunque negó todos los cargos. 

 

Fuentes

  • Domenech, I. (2016) Las maestras de la Guerra Civil y el primer franquismo en la provincia de Alicante (tesis doctoral, Universidad de Alicante) Repositorio de la Universidad de Alicante (RUA) [en línea] Consulta: 20 abril 2022. Disponible en: http://rua.ua.es/dspace/handle/10045/54766
  • Gaceta de Madrid, 23-II-1925 

 

Autora: Ángela Pérez García 

Carmen Piqueras Campoy

     Carmen Piqueras Campoy nació en Valencia el 27 de abril de 1901. Fue maestra nacional de primera enseñanza y Bachiller. Trabajó como maestra propietaria en una escuela graduada de Orihuela, siendo su directora provisional desde 1934. 

     Estuvo afiliada al Partido Comunista y a Socorro Rojo Internacional (SRI) desde antes de que empezara la Guerra Civil. Fue acusada de presidir la Asociación de Mujeres Antifascistas (AMA), así como de mala labor docente, ser propagandista de la causa roja y antirreligiosa. Fue delatada por Josefa Ortega Tapia. 

      Fue condenada a traslado forzoso fuera de la provincia de Alicante por un periodo de 3 años en Castilla y León cuando tenía 58 años y tras llevar más de 18 alejada de la enseñanza de forma oficial (aunque estuvo como maestra interina en “Hogar del Castillo de Olite” en Murcia en 1950). 

 

Fuentes

  • Doménech Jiménez, I. (2016) Las maestras de la Guerra Civil y el primer Franquismo en la provincia de Alicante [Tesis doctoral, Universidad de Alicante] Repositorio de la Universidad de Alicante (RUA) [en línea] Consulta: 21 abril 2022. Disponible en: http://rua.ua.es/dspace/handle/10045/54766
  • Escalafones del Magisterio, 1933. Primer escalafón de maestras de escuelas nacionales existentes en 31 diciembre de 1933

Autora: Ángela Pérez García

Socorro Rojo Internacional

Creado en 1924, el Socorro Rojo Internacional (SRI) desempeñó tareas de solidaridad y asistencia marcadas por la política impulsada por la Comintern. Llevó a cabo una labor muy destacada durante la Guerra Civil española, en atención sanitaria, colonias infantiles, ayuda a refugiados, talleres de ropa, etc., tareas desarrolladas en buena cuenta por mujeres.

En la provincia de Alicante, numersas activistas de diferente signo político fueron integrantes de SRI, como Asunción Larios de Medrano (Alicante), Elvira Rodríguez Guardiola (Petrer) o Carmen Piqueras Campoy (Orihuela), entre muchas otras.

Autoras: Mónica Moreno Seco e Isabel Domenech Jiménez

Fuentes:

  • Ramírez Pacheco, Silvia (1992). Las organizaciones de mujeres durante la guerra civil en Alicante (1936-1939). Instituto de Cultura Juan Gil-Albert: Ayudas a la investigación, 1986-1987, vol. V, Alicante, pp. 111-123.