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Juventudes Libertarias

La Federación Ibérica de Juventudes Libertarias (FIJL), también conocida como Juventudes Libertarias (JJLL), fue una organización juvenil del movimiento anarquista español. Fundada en 1932, contaba con una militancia mixta compuesta en menor medida por mujeres. Las juventudes, que operaban en gran parte del territorio nacional, contaron con secciones en distintas localidades de la provincia de Alicante como Alcoy, Alicante, Aspe, Cocentaina, Elche, Elda y Petrer.

Juventudes Libertarias en el Monte de Piedad de Alcoi
Fuente: BIVIA (Portal del patrimonio documental de Alcoi)

Desde los postulados ácratas, las JJLL defendían la revolución social y, al mismo tiempo, la igualdad entre ambos sexos para alcanzar la emancipación de la humanidad. Sin embargo, dicha igualdad tropezó en algunas ocasiones con la realidad de la época, lo que supuso la marginación de las reivindicaciones de las mujeres en el seno de la organización juvenil. Las mujeres anarquistas no sólo estuvieron presentes en las juventudes del movimiento, sino que también participaron en actividades sindicales de la CNT o en eventos culturales organizados en los ateneos.

Durante la Guerra Civil la movilización femenina aumentó considerablemente. Las labores de las mujeres en la retaguardia estaban ligadas a la contienda y, ante la movilización de los hombres a los frentes de batalla, tuvieron que cubrir los puestos de trabajo de los combatientes. A ello se sumó también el desempeño de otras tareas ligadas a los esfuerzos de guerra como el cuidado de la infancia en hogares infantiles y de los soldados en hospitales, el apoyo moral que brindaban a los combatientes, la formación política de las compañeras y la difusión del ideario revolucionario para atraer a más jóvenes a sus filas. Además, se instaba a las madres a convertirse en instructoras políticas de sus hijos e hijas para promover las ideas anarquistas desde la infancia.

Juventides Libertarias de Alcoi confeccionando ropa
Fuente: BIVIA (Portal del patrimonio documental de Alcoi)

Todo ello abría una brecha entre los planteamientos teóricos y la puesta en práctica de los ideales anarcosindicalistas. A raíz de esta situación subsidiaria dentro de la organización y del movimiento, algunas mujeres decidieron emprender un camino con un enfoque feminista que pudiera encauzar los anhelos de un sector de la militancia que se mostraba disconforme con el trato de algunos de sus compañeros y el desinterés de algunas de sus compañeras hacia la cultura y la formación política. La creación de Secretarías Femeninas de las JJLL en algunas regiones de España permitió abordar cuestiones como la explotación de la mujer y su desempeño en la revolución social, e iniciar nuevas formas de asociacionismo en las que las mujeres del movimiento pudieran involucrarse. Cabe destacar que a mediados de 1938 se celebró un Congreso Provincial en Alicante al que asistieron numerosas delegaciones integradas por mujeres. Por otra parte, la movilización también se vio reflejada en el Comité Provincial de Alicante, conformado por nueve miembros de los cuales un tercio eran mujeres (Ramírez, 1992).

Las Juventudes Libertarias participaron activamente en la creación de Mujeres Libres, organización de orientación anarquista y feminista, y mantuvieron su relación hasta el final de la guerra intentando superar las dificultades de la contienda y el recelo de algunos sectores ácratas. Desde las JJLL se hacían llamados para alentar a las jóvenes a ingresar en las filas de la nueva agrupación con el propósito de fomentar su conciencia social y sus capacidades como militantes, centrándose en la relevancia del papel de la mujer dentro del movimiento; aunque el auge de Mujeres Libres generó algunas disputas ante la preocupación de un posible descenso en el número de militantes de las juventudes.

Fuentes y bibliografía

  • Aguado, Ana & Sanfeliu, Luz (2021). “El camino de la liberación. Asociacionismo femenino y culturas obreras en la Segunda República (1931-1936)”, en Pasado y Memoria. Revista de Historia Contemporánea, 22, pp. 237-263.
  • Fernández Soria, Juan Manuel (1996). Cultura y libertad. La educación en las Juventudes Libertarias (1936-1939), Universidad de Valencia, Valencia.
  • Ramírez Pacheco, Silvia (1992). “Las organizaciones de mujeres durante la Guerra Civil en Alicante (1936-1939)”, en Instituto de Cultura Juan Gil-Albert: Ayudas a la investigación, 1986-1987, vol. V, Alicante, pp. 111-123.
  • Vega, Eulàlia (2011). “Mujeres y militancia en el anarquismo español (1931-1936)”, en Spagna contemporanea, 40, pp. 67-88.

Autoría: Simón Fernández Cinnante

Lupe Cantó Sanjuan

Obrera textil, nació en 1902. Fue una destacada militante del Partido Comunista de España en la provincia.

Durante la Guerra Civil, el PCE mostró un especial interés en la incorporación de las mujeres a la defensa de la República, tanto por medio de actividades políticas como a través de tareas sanitarias o de atención a personas que huían del frente y del trabajo productivo. Junto a organizaciones como la Agrupación de Mujeres Antifascistas o la Unión de Muchachas, con una fuerte presencia de comunistas, cabe tener en cuenta la participación de numerosas mujeres en las estructuras del partido, como representantes de sus localidades en comités provinciales, comarcales y locales. En esos años, Lupe Cantó formó parte del Comité Provincial del PCE, como responsable de la Secretaría Femenina y de Propaganda, y de la Secretaría de Organización. Otras dirigentes comunistas del momento fueron Marina Olcina, Carmen Juan o Felisa Melendo.

Nuestra Bandera, 6 de marzo de 1939

En una reunión de activistas del Comité Comarcal de Elche, de marzo de 1938, presidida por Lupe Cantó, “una compañera expuso que a pesar de haber dedicado a las mujeres a la lucha y a la producción no se les presta la ayuda que ellas necesitan para la capacitación y el desarrollo en el trabajo” (de acuerdo con la documentación del CDMH). También Cantó mostró interés por la participación de las mujeres en la producción y remover los obstáculos que la dificultaban, como afirmó en febrero de 1939, con motivo de la IV Conferencia Provincial del PCE (Nuestra Bandera, 26-II-1939).

Nuestra Bandera, 2 de marzo de 1939

Huyó al exilio del Norte de África a bordo del Stanbrook (figura como Lupe Cantón San Juan, pasajera nº 2553). Después se trasladó a la Unión Soviética. Se desconoce cuándo y dónde falleció.

Fuentes y bibliografía:

  • CDMH, Sección Político-Social, Alicante, leg. 110/4, nº 60
  • Fundación Pablo Iglesias, lista de pasajeros del Stanbrook: https://fpabloiglesias.es/wp-content/uploads/2020/01/stanbrook_lista_alfabetica.pdf
  • Moreno Sáez, Francisco (2011). El Partido Comunista en la provincia de Alicante, Alicante, Librería Compás, 2011.

Autoría: Mónica Moreno Seco

Aurora Fernández García

Nacida en Alicante, militó en la UGT y el PSOE, siendo dirigente de la Agrupación Socialista Femenina de Alicante en 1938. Se integró en la Agrupación de Mujeres Antifascistas y trabajó en hospitales de sangre durante la guerra. También participó con un donativo en la campaña de la Agrupación Socialista de Alicante para conseguir 100.000 pesetas en quince días (Avance, 12-XIII-1937).

En diciembre de 1936 sustituyó a Celia Valls en el Consejo Municipal de Alicante, en representación de la UGT.

Bandera Roja, 8-XII-1936

El alcalde Rafael Millá, comunista, la animó a trabajar en Beneficencia y Sanidad y en Instrucción Pública, asuntos “en que la mujer puede realizar una labor beneficiosa para los niños” (acta del Consejo Municipal de Alicante de 7-XII-36). Aurora Fernández desempeñó su cargo como consejera hasta abril de 1937.

El 12 de marzo de 1939 salió de Alicante hacia el exilio en el barco Ronwyn, que se dirigió a Orán, donde no pudo atracar, siendo desviado a Tenès. En Argelia, Aurora Fernández continuó con su militancia socialista, en el PSOE y la UGT de Orán, ciudad en la que falleció en septiembre de 1958.

Fuentes y bibliografía:

  • Archivo Municipal de Alicante, Actas del Consejo Municipal de Alicante, 1936-1937.
  • Avance, 12-XIII-1937
  • Bandera Roja, 8-XII-1936
  • Fundación Pablo Iglesias (https://fpabloiglesias.es/entrada-db/fernandez-garcia-aurora/)

Autoría: Mónica Moreno Seco

Asociación Católica de Sirvientas Hijas de Santa Zita

El sindicalismo católico femenino estuvo muy extendido en el primer tercio de siglo en España. Los sindicatos y organizaciones surgieron con el objetivo de difundir los principios del catolicismo, garantizar la moral pública y defender ciertos derechos de las trabajadoras. Algunas organizaciones agruparon a mujeres que trabajaban en el servicio doméstico. Por ejemplo, en julio de 1920, la Federación Regional de los Sindicatos Femeninos, con presencia en las tres provincias valencianas, celebró su I Asamblea Regional. Demandó una regulación del descanso, un salario mínimo, condiciones dignas de vivienda y una separación de las habitaciones de criados y criadas.

En la ciudad de Alicante a principios del siglo XX existía la Asociación Católica de Sirvientas Hijas de Santa Zita, que estaba establecida en la iglesia de Nuestra Señora del Carmen, hoy desaparecida. Según La Voz de Alicante, organizaba actos religiosos, como ejercicios espirituales y fiestas en el día de su patrona.

Fuentes y bibliografía:

  • Palacio Lis, Irene: Mujer, trabajo y educación /Valencia 1874-1931), Valencia, Universidad de Valencia, 1992.
  • La Voz de Alicante, 23-2-1906, 4-1-1908, 6-2-1909 y 22-4-1909.

Autoría: Isabel Domenech Jiménez

Josefina Ferrándiz Casares

Josefina Ferrándiz

Fuente: Revista Alborada

Josefina Ferrándiz Casares nació en Alicante el 17 de octubre de 1909 y falleció en la misma ciudad a la edad de 90 años. A los cuatro años empezó su educación primaria en la Escuela Aneja de Alicante y a los catorce continuó sus estudios en la Escuela del Magisterio, localizada también en su ciudad natal. Tras finalizar su carrera y haber realizado algunos cursillos formativos, de los cuales destaca “Iniciación de Puericultura”, empezó a trabajar como maestra interna en la Escuela Mixta de Daimez en Elche. A lo largo de su vida también ejerció como maestra en otras escuelas, como pueden ser la Escuela Graduada en Jijona (donde trabajó en la sección de parvulario), la Escuela Unitaria de la Partida “La Ermita de San Antonio” en Villajoyosa o en la Escuela Graduada de Elda.

En lo referente a esta última, Josefina Ferrándiz fue destinada al Grupo Escolar Emilio Escolar y ejerció de maestra desde el año 1932 al 1934, coincidiendo con las dos primeras promociones de la escuela. Es precisamente en ese momento y desde ese lugar que impulsó la colonia escolar eldense en Santa Pola (ya había sido maestra en otras colonias escolares, como es el caso de Alcoleja, Benejama, Castalla o Biar), además de la creación del periódico Pensamiento Escolar, un periódico escolar que es todavía hoy día un tesoro documental de la pedagogía escolar en la ciudad de Elda.

 

Periódico “Pensamiento Escolar”

Fuente: Real Asociación Española de Cronistas Oficiales

 

Sobre las colonias escolares, cabe destacar que fueron instituciones de enseñanza que se crearon con una doble finalidad: pedagógica y social. Se originaron en Suiza en 1876 y desde allí se fueron extendiendo por todo el continente europeo. En España, la primera colonia escolar se organizó en 1887 en San Vicente de la Barquera (Cantabria). Solo seis años después, se formó la primera en la Comunidad Valenciana, concretamente en Cabañal, y la primera de la provincia de Alicante se organizó en 1914. Como podemos observar, la puesta en marcha de este tipo de iniciativas en España fue bastante temprana.

Sin embargo, el momento en el que gozaron de mayor popularidad fue durante la Segunda República. En Alicante, diversas instituciones públicas y privadas mostraron un gran interés en ellas, y recibían no solo recibían subvenciones estatales y municipales, sino también donaciones particulares.

Existían colonias públicas, donde acudían alumnos y alumnas provenientes de escuelas públicas, privadas, de sindicatos o centros de enseñanza profesional, y colonias privadas, donde solo acudían alumnos y alumnas que estudiaban en escuelas católicas.

Las colonias ofrecían una educación distinta a la tradicional, basada en los nuevos métodos de enseñanza activa, el contacto con la naturaleza y el fomento de habilidades artísticas. Eran lugares de aprendizaje y crecimiento personal, pero sin la rigidez disciplinaria de la escuela tradicional. Aquí los niños y las niñas no tenían demasiadas actividades estrictamente académicas, sino que estaban en un lugar que les permitía salir de la rutina de las aulas y experimentar nuevas situaciones y retos mediante juegos, actividades artísticas, educación física, talleres y excursiones (las colonias estaban orientadas tanto en entornos de montaña como de mar para que los niños y niñas pudieran conocer compañeros de otros lugares, lo que enriquecía su visión del mundo y les permitía formar nuevas amistades). Es por ello que muchos niños y niñas deseaban acudir a las colonias y por este motivo organizarlas no era una tarea sencilla, debido a esa gran demanda.

Durante la Guerra Civil también se establecieron numerosas colonias en la provincia de Alicante, cuyo propósito era brindar atención a los niños y niñas provenientes de las zonas próximas al frente de batalla y proporcionarles enseñanza, alimentación y alojamiento en un entorno seguro y protegido.

Las colonias escolares desempeñaron un papel fundamental en el ámbito educativo durante los años de la guerra, pues con ésta llegó también la revolución, y en la parte de los revolucionarios, volvió a tomar vigencia el proyecto republicano y se hizo un gran esfuerzo contra el analfabetismo, y mediante los nuevos métodos de enseñanza que fueron implantados que nos permiten hablar de una verdadera renovación en el ámbito pedagógico.

 

Fuente: Fondo documental Josefina Ferrándiz Casares. Universidad de Alicante. Blogs.ua

 

Volviendo a Josefina Ferrándiz, y para finalizar, cabe destacar que en 1964 le fue concedido el premio “Álvarez” por su libro Rocío: Formación y Caridad.

Actualmente es una de las mujeres ilustres que darán nombre a algunas calles de Elda que hasta el momento tenían nombres relacionados con personajes franquistas. Concretamente, Josefina Ferrándiz sustituirá a la calle Brunete.

 

Fuente: Archivo de la Universidad de Alicante. Fondo documental Josefina Ferrándiz Casares [20 de diciembre de 2012]. Disponible en: JF 10 BIS, Estudios y vida profesional.

 

Fuentes y bibliografía:

  • Archivo de la Universidad de Alicante. Fondo documental Josefina Ferrándiz Casares [20 de diciembre de 2012]. Disponible en: JF10BIS, Escritos personales.
  • Crego Navarro, Rosalía (1989). Las colonias escolares durante la Guerra Civil (1936-1939). Espacio, Tiempo y Forma (UNED) (pp. 299-328)
  • MORENO SECO, Mónica. (1995). Conflicto educativo y secularización en Alicante durante la II República (1931-1936). Institut de Cultura Juan Gil-Albert. Diputació Provincial d’Alacant.
  • SEGURA HERRERO, Gabriel. Josefina Ferrándiz, otra deuda pendiente de Elda. Real Asociación Española de Cronistas Oficiales. Disponible en: https://www.cronistasoficiales.com/?p=117112

Autoría: Noemí Ríos Hidalgo

Celia Valls Pastor

El 12 de abril de 1931 tuvieron lugar las elecciones municipales que dieron paso a la Segunda República española (1931-1936). En este nuevo período se llevaron a cabo transformaciones en diversos ámbitos (político, social, administrativo, legislativo…). En lo referente a la política, en este momento las mujeres consiguieron una presencia y participación que antes no se les permitía tener, entre otros motivos, gracias a que consiguieron el derecho a voto en 1931. Ya desde la dictadura de Primo de Rivera hubo mujeres en los gobiernos locales, y con el estallido de la Guerra Civil (1936-1939), las mujeres siguieron participando activamente y ostentando cargos públicos a nivel local. Una de estas mujeres fue Celia Valls.

Celia Valls Pastor nació en la localidad alicantina de Alcoy en el año 1901 y murió en la ciudad de Alicante a la edad de 87 años. En los primeros momentos de la guerra, en el bando republicano los ayuntamientos pasaron a ser sustituidos por Consejos Municipales, que quedaron en manos de partidos y sindicatos de izquierda. Un ejemplo lo encontramos en Alicante, donde el 29 de septiembre de 1936 el Ayuntamiento transfirió sus competencias al Gobernador Civil y se creó uno de los citados Consejos Municipales. Celia Valls, sindicalista y afiliada al PSOE, fue la primera mujer que obtuvo un puesto dentro de dicho consejo, puesto que le fue asignado directamente por el Gobernador Civil. Concretamente, asumió el cargo en las concejalías de Instrucción Pública, Beneficencia y Sanidad y también actuó como representante de la UGT.

Noticia del periódico El Día del 29 de septiembre de 1936 en el que se menciona la entrada de Celia Valls en el Consejo.

Fuente: Asociación Cultural Alicante Vivo

 

No podemos negar que Celia Valls y los cargos que desempeñó en el contexto de la Guerra Civil en España son un claro reflejo de cómo las mujeres tenían un fuerte protagonismo en los espacios públicos, si bien es cierto que, a pesar de que, tras su dimisión el 7 de diciembre de 1936, posteriormente los concejales que se fueron sucediendo siempre fueron hombres, con la excepción de Aurora Fernández García, otra mujer, la que la sustituyó en el cargo de concejala de Instrucción Pública, Beneficencia y Sanidad.

En cualquier caso, no podemos olvidar que, como hemos mencionado anteriormente, Celia Valls desempeñó sus cargos políticos durante la guerra, y actualmente no nos han llegado datos ni documentos oficiales sobre muchas mujeres que, como ella, participaron activamente en la vida pública durante esos años.

En 2018, por la aplicación de la Ley de Memoria Histórica, algunas calles del barrio del Pla del Bon Repós en la ciudad de Alicante cuyos nombres tenían relación con la época franquista española, cambiaron su nombre y fueron sustituidos por personajes a quienes se quería homenajear, dando especial importancia a personajes femeninos. La calle Valero Bermejo, por ejemplo, fue sustituida por Calle Celia Valls.

Placa de la calle que lleva el nombre de Celia Valls en el barrio del Pla del Bon Repós en Alicante

Fuente: Wikipedia

 

Fuentes y bibliografía:

  • Diccionari Biogràfic de Dones. (2010, Octubre). Celia Valls. https://dbd.vives.org/fitxa_biografies.php?id=1012
  • Nielfa Cristóbal, Gloria (ed.) (2015). Mujeres en los gobiernos locales: alcaldesas y concejalas en la España Contemporánea. Biblioteca Nueva, Madrid.

 

Autoría: Noemí Ríos Hidalgo

La Unión Tabaquera

La primera organización obrera de la Fábrica de Tabacos en Alicante fue la que se constituyó en el año 1910 por parte de las cigarreras que crearon una sociedad obrera bajo el nombre de “La Feminista”. Desde 1911 sus integrantes participaron en las manifestaciones del Primero de Mayo, llegando a tener bajo sus filas a mujeres trabajadoras que desempeñaban otros oficios.

La organización de las cigarreras en Alicante despertó un movimiento asociativo por toda España que acabaría derivando en la formación de un movimiento de cigarreras. El periódico El Luchador recogió en sus páginas que el 18 de octubre de 1918 se produciría una reunión en Madrid de las cigarreras de toda España, donde las alicantinas participaron, habiendo sido las precursoras de ese movimiento asociativo por toda España.

Tras varios encuentros, en 1919 en una asamblea que se produjo en la Casa del Pueblo de Alicante y que contaba con la participación de cigarreras de toda España, se reunieron unas 3000 personas para explicar las bases presentadas a la Compañía de las doce fábricas de tabacos de toda España. Se acordó entre otras cosas un aumento del jornal del 35%, un socorro en caso de enfermedad y la obtención por parte de los familiares de las trabajadoras de un trabajo en caso de que hubiera vacantes en la fábrica.

Tras este encuentro se logró crear en Alicante la “Unión Tabaquera” que contaba con 400 adscritos entre hombres y mujeres y estaba relacionada con el resto de las asociaciones de tabaqueras de toda España. Tanto es así, que las cigarreras alicantinas a finales del mes de agosto de 1919 se solidarizaron con las compañeras de Cádiz haciendo un paro de 5 horas por las trabas que encontraron las gaditanas para crear su propia asociación.

En la Fábrica de Tabacos se dio un enfrentamiento entre las maestras( que eran las que mandaban en la fábrica) y las no asociadas contra las asociadas a la organización sindical, esto tensó el ambiente ya que las maestras, recibían gratificaciones por parte de las trabajadoras y es algo que el movimiento sindical prohibió, debido a esto se realizó una distinción dentro de la propia fábrica de entre “rojas” (mujeres asociadas a la Unión Tabaquera) y “amarillas” (mujeres no asociadas y al servicio de las maestras).

La labor asociativa seguía siendo importante en el año 1920 para la unión de cigarreras, en Alicante contaban con el apoyo de los socialistas y estos acudían a Madrid a numerosos mítines en defensa de la Unión Tabaquera. La actividad sindical en la Fábrica de Tabacos de Alicante iba creciendo con el paso del tiempo, se volvió a pedir un aumento de sueldo al Ministerio de Hacienda, firmado por el socialista Ángel Martínez y se defendió la situación que vivían sus compañeras de Logroño, Cádiz… Pero el sindicato alicantino tenía un problema, el diario El Dia denunciaba en sus hojas las presiones a las que estaban sometidas las trabajadoras no asociadas al sindicato, para ello, se convocó una asamblea en la Casa del Pueblo, que supuso la creación de una cooperativa de Consumo de la Unión Tabacalera en la calle Valencia de Alicante en el año 1922, que tendría el objetivo de entablar relaciones con las compañeras no asociadas.

En abril de 1922 se celebró una reunión en la Casa del Pueblo de Alicante, donde se juntaron una cantidad ingente de trabajadoras de la fábrica, de esta manera, se informó a las asistentes  sobre la deplorable situación en la que se encontraban las cigarreras del resto de España, poniéndose de manifiesto las siguientes conclusiones:

  1. “Protestar enérgicamente de los atropellos cometidos por la Compañía Tabacalera y sus jefes de las Fábricas de Madrid, Logroño, Cádiz, Santander y Sevilla.
  2. Exigir una urgente revisión de los expedientes de las fábricas de Cádiz y Sevilla, que sean resueltos favorablemente los de Logroño, y levantados los castigos a las operarias de Madrid y Santander.
  3. La Sección Unión Tabaquera de Alicante declara hallarse dispuesta a cumplimentar cuantos acuerdos emanen de la Federación encaminados a que sean prontamente reparadas todas las injusticias de la Tabacalera.
  4. Insiste una vez más la Sociedad de Alicante en que por la Compañía y el estado sean concedidas las mejoras reclamadas por la Federación en sus dos aspectos, morales y materiales.
  5. Invitar a todas las cigarreras y tabaqueros de la Fábrica a que se incorporen a la organización para que todos unidos poner coto a los abusos de la Tabacalera, y que los derechos de todas las cigarreras españolas sean cumplidamente atendidos y respetados” (El Luchador, 5-IV-1922, citado por Francisco Moreno en https://alacantobrera.com/2014/10/01/5_la-organizacion-sindical/ )

En muchas ocasiones las mujeres que trabajaban aquí eran las abanderadas de esos movimientos nacionales que se llevan a cabo en favor de las cigarreras de toda España.  El apoyo de los socialistas y muchos de los beneficios que tenían las trabajadoras con aumentos de sueldo, mejora en maquinaria, etc., hacen de la Fábrica de Tabacos un referente a nivel nacional.

Tras la llegada de la Segunda República, la Unión Tabaquera procedió a la construcción de un edificio social, con las aportaciones de las trabajadoras y trabajadores de la Fábrica de Tabacos. Se inauguró en 1934 y contaba con escuela, salón de actos y biblioteca. Con el final de la Guerra Civil en Alicante fue incautado por Falange en 1939.

Grupo de operarias en el patio de la fábrica de tabacos. Fuente: https://alacantobrer.files.wordpress.com/2014/10/antiguo-grupo-de-operarias-en-el-patio-de-la-fc3a1brica-de-tabacos_alicante-vivo.jpg

Trabajadoras en la década de los años 20. Fuente: Libro “Las cigarreras de Alicante”

 

Bibliografía:

  • Garis Puerto, Natalia, “Carmen Martínez y Asunción Lledó: dos experiencias de compromiso y solidaridad en la Fábrica de Tabacos de Alicante”, en Helena Establier Pérez y Mónica Moreno Seco (eds.), Modernas, luchadoras y pioneras. Mujeres alicantinas de la Edad de Plata, Universidad de Alicante, Alicante, 2021, pp. 253-283.
  • Lanceta Aragonés, Teresa (2013). Mujeres e industria tabaquera en Alicante. Alicante. Ediciones del Bullent
  • Morate, Benito, Lucía (Coordinadora) (2022). Las cigarreras de Alicante. Alicante. Disponible en pdf en: https://www.alicante.es/sites/default/files/documentos/202206/cigarreras-alicante.pdf
  • Moreno Sáez, Francisco “Los orígenes de la organización obrera en la Fábrica de Tabacos de Alicante”, en AA.VV., Hechos y dichos de una tradición. Alicante, 1994, págs.101-103.
  • Moreno Sáez, Francisco (2014). Alacant obrera. Disponible en: https://alacantobrera.com/2014/10/01/5_la-organizacion-sindical/
  • El Luchador, 2 de junio de 1921, 11 de julio de 1921 y 4 de abril de 1922.

Autor: Manuel Gallego Giménez

Felisa Melendo Alonso

Militante comunista,  dirigente de la Juventud Socialista Unificada (JSU) y de la Unión de Muchachas de Alicante durante la Guerra Civil.

Nació en Buendía (Cuenca), se trasladó a vivir a Alicante. Era hermana de Ataulfo Melendo, joven responsable del PCE alicantino. En una asamblea de Unión de Muchachas en 1938 llamó a las mujeres a colaborar con el esfuerzo bélico, criticó que los sindicatos no ofrecieran una ayuda eficaz a las mujeres que se querían incorporar al trabajo, reclamó igual salario a igual trabajo y pidió ayuda al gobierno. Escribió numerosos artículos en la prensa, en especial en los periódicos comunistas Nuestra Bandera y Juventud, animando a las jóvenes a colaborar con las autoridades, a capacitarse y a incorporarse al trabajo: alabó el llamamiento del gobierno a la incorporación de las mujeres al trabajo, porque demostraba no se consideraba a las mujeres como seres inferiores a los hombres (Nuestra Bandera, 5-X-37); en otro reclamó el derecho de las mujeres a trabajar y a desempeñar cualquier profesión desde donde luchar contra el fascismo y construir una futura España (Nuestra Bandera, 11-XI-37).

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Revista Juventud

Desde la Unión de Muchachas, se interesó además por la formación intelectual, física y profesional de las jóvenes, y por la creación de casas-cuna para los hijos e hijas de las trabajadoras. En octubre de 1937 fue nombrada responsable del Secretariado Femenino de la Federación Provincial de las JSU (Juventudes Socialistas Unificadas), y fue integrante también de la Alianza Juvenil Antifascista. Intervino en mítines de la Agrupación de Mujeres Antifascistas en la provincia, animando a la lucha antifascista. Se integró en el Comité Provincial del PCE En julio de 1938, se incorporó a la ejecutiva nacional de las JSU, trasladándose a Madrid.

Tras el fin de la guerra, partió al exilio desde el puerto de Alicante en el Stanbrook y vivió en la URSS, donde estudió en la escuela Plániernaya, junto con otros cuadros políticos del PCE. Murió en 1999 en Madrid.

Fuentes y bibliografía:

  • Base de datos de represaliados, Archivo de la Democracia, Universidad de Alicante
  • Silvia Ramírez Pacheco Pacheco: “Las organizaciones de mujeres durante la guerra civil en Alicante (1936-1939)”, en Instituto de Cultura Juan Gil-Albert: Ayudas a la investigación, 1986-1987, vol. V, Alicante, 1992, pp. 111-123.
  • Luis Galán, Después de todo. Recuerdos de un periodista de La Pirenaica, Anthropos, Barcelona, 1988.

Autoría: Mónica Moreno Seco

Teófila Madroñal Iglesias

Nació en Madrid en 1905, en una familia humilde. Se casó con un comunista en 1930. Tras el estallido de la Guerra Civil, fue miliciana del Batallón Leningrado de las Milicias Populares y después de la 1ª Brigada Móvil de Choque de la 46 División, luchó en el frente de Madrid y en la batalla de Guadalajara. Alcanzó el grado de sargento: “las milicianas fueron valientes y el tiempo que permanecieron en el frente cumplieron como los hombres, en ocasiones tuvieron más arrojo que ellos. Las mujeres saltábamos las trincheras como demonios” (entrevista con Antonina Rodrigo). Herida en 1937, fue trasladada a Játiva y después a Alicante. Allí estudió en la Escuela de Enfermeras de Alicante y trabajó como enfermera hasta el final de la guerra. En 1937 en la prensa aparece su nombre en una lista de donantes para la concesión de la Cruz Laureada al General Miaja (Liberación, 11-VI-1937). Su marido murió en el frente. En marzo de 1939 salió de Alicante en el navío Stanbrook hacia el exilio. Estuvo en Orán primero en un centro de internamiento y después sobrevivió gracias a trabajos de costura. Exiliada en diversos países (Francia, Chile, Bolivia), a mediados de los cincuenta se instaló en Uruguay, donde regentó hoteles. En 1976 fue detenida y acusada de colaborar con el movimiento Tupamaro. Murió sin regresar del exilio en 1990.

Bibliografía:

  • Base de datos de represaliados, Archivo de la Democracia, Universidad de Alicante
  • Ramírez Pacheco, Silvia (1992). “Las organizaciones de mujeres durante la guerra civil en Alicante (1936-1939)”, en Instituto de Cultura Juan Gil-Albert: Ayudas a la investigación, 1986-1987, vol. V, Alicante, 1992, pp. 111-123.
  • Rodrigo, Antonina (1999). Mujer y exilio, 1939, Compañía Literaria, Madrid, pp. 61-74.

Autoría: Mónica Moreno Seco

FETE (Federación Española de Trabajadores de la Enseñanza)

La Federación Española de Trabajadores de la Enseñanza (FETE) fue la agrupación de la Unión General de Trabajadores (UGT) de docentes.

El asociacionismo de docentes en España fue creciendo en importancia a lo largo de los primeros treinta años del siglo XX, cuando la escuela pasó a depender del Estado y el personal del magisterio se convirtió en funcionario. Estas asociaciones buscaban un reformismo cultural y social, así como planteaban reivindicaciones económicas y laborales del magisterio. Las primeras agrupaciones integraban generalmente sólo a docentes de una localidad o partido judicial a causa de las pésimas condiciones laborales y económicas que soportaban maestras y maestros. A partir de 1912, se formaron la Asociación General de Maestros (vinculada a la UGT en 1919), la Unión General de Maestros y la Liga de Maestros Rurales.

En abril de 1931 se creó la FETE, a partir de la Asociación General de Maestros. En ella se afiliaron no sólo maestros y maestras socialistas sino también republicanos y republicanas de distintas corrientes. Durante la II República los sindicatos de docentes tuvieron unos objetivos administrativos y económicos comunes: la equiparación salarial con otros funcionarios, organizar actividades para los docentes…

Desde el comienzo de la Guerra Civil, todo el profesorado tuvo que afiliarse a un sindicato para pasar la depuración republicana y cobrar las nóminas. Tanto FETE como CNT colaboraron con el Ministerio de Instrucción Púbica para elaborar el Plan de Estudios para la Escuela Primaria de 1937 y presionaron para conseguir una subida de salario a los docentes dada la carestía de los productos básicos. También ambos sindicatos organizaron campañas educativas en el frente y colonias escolares en la retaguardia.

Por otra parte, a pesar de la guerra, continuaron algunas actividades de formación permanente. Organizado por la FETE se celebró en Novelda, a primeros de junio de 1937, una Semana Pedagógica y otra en Alcoy al mes siguiente.

Las maestras de la provincia de Alicante no fueron muy proclives a la afiliación sindical. Solo tenemos noticia de la integración de 21 maestras en FETE, 14 en UGT, 4 en CNT y 2 estudiantes en la FUE. El número de maestros afiliados era mayor, pero tampoco muy elevado: 79 en total, en su mayoría también a FETE.

Las maestras con alguna responsabilidad en un sindicato eran escasas. Tuvieron cargos en FETE: María Martínez Más, que fue vicepresidenta de FETE en Callosa D’Ensarriá y María Sellés Berenguer, que fue fundadora del sindicato en Alicante. Por lo dicho anteriormente se deduce que ni siquiera dentro del magisterio las mujeres alcanzaron las mismas cotas de representación ni de autoridad sindical durante la II República.

 

Autoría: Isabel Doménech Jiménez