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Unión de Muchachas

La Unión de Muchachas fue una organización nacida durante la Conferencia Nacional de Muchachas celebrada en el Ateneo de Madrid durante el 8 y el 9 de mayo de 1937, extendiéndose al resto del territorio español durante los siguientes meses de la guerra y agrupando a todas las muchachas de izquierdas de entre 16 y 25 años.

Sus principales objetivos eran coordinar a toda la actividad que la juventud femenina pudiera aportar para la guerra, trabajar a favor de la unión de todas las organizaciones juveniles antifascistas, ya que sus raíces se encontraban en las Juventudes Socialistas Unificadas, así como preparar a nivel técnico y profesional a las muchachas para que estas pudieran incorporarse al trabajo cuanto antes.

Junto con otras organizaciones como Mujeres Antifascistas o Mujeres Libres lucharon por la igualdad de las mujeres en el mundo laboral, siguiendo la premisa de que la igualdad en dicho ámbito proporcionaría la victoria del bando republicano en la guerra al combinar su esfuerzo junto con el de los hombres en el frente.

Nuestra Bandera, Alicante, 7-X-1937

Nuestra Bandera, Alicante, 21-VIII-1937

Autora: Sandra Lledó Mas

Bibliografía:

  • FERNÁNDEZ SORIA, Juan Manuel (1992). “Unión de Muchachas”, pp. 221-240, en Juventud, ideología y educación, Universitat de València.
  • Ramírez Pacheco, Silvia (1992). Las organizaciones de mujeres durante la guerra civil en Alicante (1936-1939). Instituto de Cultura Juan Gil-Albert: Ayudas a la investigación, 1986-1987, vol. V, Alicante, pp. 111-123.

María Espinosa Santamaría

 

María Espinosa Santamaría, nacida en el municipio de Crevillent en 1906, perteneció a la Asociación de Mujeres Antifascistas de Crevillent y formó parte del Socorro Rojo Internacional durante la guerra civil, durante la cual quedó viuda. Fue acusada por el delito de rebelión, juzgada por su “actuación durante la dominación roja” en el Juzgado Militar de Elche y encarcelada desde el diez de noviembre de 1939, con el número de causa 5315, en la cárcel de mujeres a la edad de treinta y cuatro años. Desde mayo de 1939 se mudó a Madrid donde estuvo vendiendo frutos secos y helados en un puesto deambulante en la Barriada de Cuatro Caminos para poder mantener a sus tres hijas, habiendo nacido la mayor en 1931, terminó consiguiendo un puesto fijo en el Mercado de Tetúan de las Victoria.

Posteriormente se le acusó también de incautar máquinas de coser a personas de derechas, perseguir y maltratar a las personas de derechas que encontrara, ser una activista y propagandista de sus ideales, quitar la comida a los familiares que se la llevaban a los detenidos en la cárcel además de amenazarles con palabras injuriosas.

Sin embargo, María declaró que no había estado afiliada a ningún partido político ni sindical antes de la guerra, se afilió al Partido Socialista en 1938 con el objetivo de poder trabajar en el Socorro Rojo en el cual actuó como secretaria, no participó en ningún mitin ni en actos parecidos a pesar de que se le acusara de oradora y que unos meses antes de que se acabara la guerra se vio obligada a acompañar a otras mujeres al camino de la Estación de Crevillent que se dirigían allí con el objetivo de esperar a los familiares que acudían a ver a los reclusos para quitarles la comida, pero ella declaró no participar en aquellos actos, además de que no había requisado ningún mueble del piso en el que había residido.

 

Amparo Manchón Mas

 

 

Amparo Manchón Mas, también conocida con el apodo de “La Borrucha”, nació en la localidad de Crevillent y desempeñó la labor de zapatera. Posteriormente se afilió tanto a la Unión General de Trabajadores y de las Juventudes Socialistas Unificadas, también perteneció a la Asociación de Mujeres Antifascistas de Crevillent, organización local dirigida a nivel nacional y que en el caso de la localidad de Crevillent celebraba sus reuniones habitualmente en la zona conocida como “El Calvario”, una de las zonas más conocidas y concurridas del municipio, especialmente en esta época.

Una vez finalizada la guerra civil fue denunciada por un vecino que la acusó de incendiaria, propagandista y agitadora, motivo por el cual terminó siendo detenida por las autoridades. Durante el proceso Amparo confiesa que desordenaron todos los elementos de su casa, le destrozaron la dote de bodas y fue obligada a beber aceite de ricino, una tortura característica utilizada durante la represión franquista a modo de castigo por haber estado implicado o implicada en la política del bando enemigo durante y antes de la guerra.

Estuvo presa en Crevillent, Alicante, Orihuela y finalmente en Málaga, donde obtuvo la libertad condicional en 1943. Precisamente en esta última prisión conoció por carta a quien sería su segundo marido, un crevillentino represaliado y desterrado en Granada, con quien pudo reencontrarse a su salida de la cárcel. En los años cincuenta del siglo pasado pudieron volver a Crevillent y estuvieron viviendo en la calle Salud 43.

 

 

 

 

 

 

 

Autores: Jordi Blázquez Poveda, Sandra Lledó Mas.

Bibliografía:

-Testimonio de Amparo Sánchez Manchón, comunicación personal, entrevista realizada el 4 de diciembre de 2021.
-AGHD – Fondo Alicante, sumario 8788, caja 15952/13

Felisa Melendo Alonso

(¿1916-Madrid, 1999?): comunista, era secretaria de organización de la Unión de Muchachas de Alicante durante la Guerra Civil. Probablemente, hermana de Ataulfo Melendo, joven responsable del PCE alicantino. En una asamblea de Unión de Muchachas en 1938 llamó a las mujeres a colaborar con el esfuerzo bélico, criticó que los sindicatos no ofrecieran una ayuda eficaz a las mujeres que se querían incorporar al trabajo, reclamó igual salario a igual trabajo y pidió ayuda al gobierno. Escribió numerosos artículos en la prensa, en especial en los periódicos comunistas Nuestra Bandera y Juventud, animando a las jóvenes a colaborar con las autoridades, a capacitarse y a incorporarse al trabajo: alabó el llamamiento del gobierno a la incorporación de las mujeres al trabajo, porque demostraba no se consideraba a las mujeres como seres inferiores a los hombres. En otro reclamó el derecho de las mujeres a trabajar y a desempeñar cualquier profesión desde donde luchar contra el fascismo y construir una futura España.

Nuestra bandera, Alicante, 21-VIII-1937

Nuestra bandera, Alicante, 5-X-1937

                                                           

Nuestra bandera, Alicante, 22-X-1937

Desde la Unión de Muchachas, se interesó además por la formación intelectual, física y profesional de las jóvenes, y por la creación de casas-cuna para los hijos e hijas de las trabajadoras. En octubre de 1937 fue nombrada responsable del Secretariado Femenino de la Federación Provincial de las JSU (Juventudes Socialistas Unificadas), y fue integrante también de la Alianza Juvenil Antifascista. Intervino en mítines de la Agrupación de Mujeres Antifascistas en la provincia, animando a la lucha antifascista. En julio de 1938, se incorporó a la ejecutiva nacional de las JSU, trasladándose a Madrid. Tras el fin de la guerra, partió al exilio y vivió en la URSS, donde estudió en la escuela Plániernaya, junto con otros cuadros políticos del PCE. Murió probablemente en 1999 en Madrid. 

Nuestra bandera, Alicante, 19-XII-1937

 

Autoras: Mónica Moreno Seco, Sandra Lledó Mas.

Bibliografía: Silvia Ramírez Pacheco Pacheco: “Las organizaciones de mujeres durante la guerra civil en Alicante (1936-1939)”, en Instituto de Cultura Juan Gil-Albert: Ayudas a la investigación, 1986-1987, vol. V, Alicante, 1992, pp. 111-123. Luis Galán, Después de todo. Recuerdos de un periodista de La Pirenaica, Anthropos, Barcelona, 1988.

Concepción Illán Belén

Concepción Illán Belén, más conocida como “Contxeta”, nació en 1913 en el municipio de Crevillent. A lo largo del desarrollo de la Segunda República empezó a implicarse en política, y ya durante la guerra civil, coincidiendo con los últimos compases de la contienda, fue designada como concejala en representación de la UGT.

Al finalizar la guerra miembros del bando franquista acudieron a su domicilio de Crevillent con el objetivo de detenerla al haber participado en política tanto en el periodo de la República como durante la guerra, pero al no encontrarla decidieron encarcelar a su madre durante días, con el fin de que les dijera el paradero de su hija. La realidad es que Concepción se encontraba en Madrid en casa de una tía suya, donde fue detenida como consecuencia de la denuncia de una vecina, en la cual se incluía la dirección de su residencia, y fue trasladada a la cárcel de Ventas de Madrid. Posteriormente pasó por la cárcel de mujeres de Girona y finalmente fue llevada a la cárcel de mujeres de Salesianos en Santander.

Posteriormente, en 1943, y gracias a que solicitó un permiso carcelario, cruzó la frontera con Francia ayudada por miembros del partido comunista puesto que permanecer en España suponía vivir bajo unas pésimas condiciones o incluso la pena de muerte. Una vez en Francia partió hacia Marrakech donde se encontraba su marido, miembro destacado del Partido Comunista de Crevillent, junto a quien aparece en la última fotografía. Tras el fin de la dictadura franquista y la llegada de la democracia regresó a Crevillent y se instaló en una cueva ubicada al inicio de la Calle Virgen de la Salud.

Autor: Jordi Blázquez Poveda

Bibliografía: AGHD – Sumario 44797, Legajo 4433. Testimonio de Vicente Illán Belén, comunicación personal, entrevista realizada el 7 de noviembre de 2016 y el 24 de enero de 2017.

Esperanza Masía Enebra

Nacida en Alicante el 12 de diciembre de 1900, era hija de un maestro y estudió magisterio, francés y piano. Casada con el comunista José Samper, tuvo un hijo y una hija.

Durante la Guerra Civil era militante del PCE y fue elegida secretaria política del Comité femenino del partido en Alicante. Esperanza Masía presidió una reunión de las mujeres comunistas de la provincia de Alicante, en representación el Comité Provincial, en cuyas conclusiones se decidió intensificar la labor de hospitales, preparar profesionalmente a las mujeres, participar en la lucha contra el fascismo, incrementar las casas-cuna y colaborar en el apoyo a los soldados del frente (Nuestra Bandera, 23-VIII-1937). Al parecer, en el Pleno del Comité Central celebrado en Valencia en marzo de 1937 fue elegida como suplente de dicho organismo.

Al terminar la guerra, dejó a sus hijos a cargo de los abuelos y se exilió con su marido, primero en Orán y más adelante en la URSS, donde trabajó con los niños exiliados. Durante la Segunda Guerra Mundial los acompañó en la evacuación al Cáucaso y después siguió atendiéndolos en Moscú. Según Estruch, en 1956 Esperanza Masías (sic) figuraba en la documentación interna del partido como expulsada, por efecto de las purgas estalinistas.

Regresó a Alicante en diciembre de 1956, poco después de quedar viuda. Durante la transición, celebró la legalización del partido comunista en abril de 1977. Murió a los cien años el 10 de enero de 2001 en Alicante.

Bibliografía: Joan Estruch Tobella, El PCE en la clandestinidad (1939-1956), Siglo XXI, Madrid, 1982, p. 207. Entrevista a Esperanza Samper Masía, Alicante, 30-XI-2009.

Autora: Mónica Moreno Seco

Carmen Caamaño Díaz

Nació en Madrid, el 11 de abril de 1909, en el seno de una familia de clase media acomodada. Su padre, funcionario del Ministerio de Agricultura, era un hombre de ideas políticas liberales y de mentalidad progresista. Perdió a su madre en 1929. De los cuatro hermanos, Carmen era la única mujer pero sus padres le dieron las mismas oportunidades educativas, algo de lo que siempre se mostró profundamente agradecida. Estudió Filosofía y Letras en la Universidad de Madrid (ingreso curso 1926-27), se especializó en Historia, se afilió la FUE y como delegada española acudió, junto a otros cuatro compañeros varones a Costa Rica, para participar (única mujer), en 1932, en el Congreso de la Federación de Estudiantes Iberoamericanos. Desde muy joven, asistió a las actividades culturales del Lyceum, el Ateneo y la Residencia de Estudiantes. En la FUE conoció a Ricardo Fuente, que era entonces estudiante de medicina, con el que más adelante se casaría. En plena efervescencia del movimiento estudiantil contra la dictadura de Primo de Rivera, Carmen recuerda con detalle uno de los actos de protesta que tuvo lugar en el Paraninfo de la Universidad de San Bernardo: «consistió en tirar al suelo un busto del Rey y arrojar la cabeza a un canalillo de los Altos del Hipódromo». Como consecuencia de ello la policía detuvo a varias universitarias que habían presenciado los hechos, entre ellas Carmen, encarceladas en la prisión de Quiñones de Madrid: «aquello constituyó una auténtica conmoción en la sociedad. Durante los días que estuvimos en la cárcel se acercaron cientos de personas a llevarnos flores y bombones. Al director de la cárcel le sobrepasó la situación. Para nuestra defensa se ofrecieron voluntariamente las abogadas Victoria Kent y Clara Campoamor». Cuando se proclama la República participó con entusiasmo en las Misiones Pedagógicas, coincidiendo con el final de su carrera universitaria.

Por esas fechas comienza a trabajar, en el Centro de Estudios Históricos, fundado el 8 de marzo de 1910 del que era director Ramón Menéndez Pidal. Estaba organizado por secciones, cada una de las cuales tenía a su vez su director o responsable de la organización de los trabajos y de los cursos que en ella se impartían. Claudio Sánchez-Albornoz dirigía la sección de Instituciones Medievales, donde Carmen continuará su formación como historiadora hasta el comienzo de la guerra. Tras aprobar en 1931 las primeras oposiciones de auxiliar al Cuerpo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos convocadas por la República, fue destinada a la Biblioteca Nacional como funcionaria, compaginando este trabajo por las mañanas, con su labor investigadora en el Centro de Estudios Históricos citado. Políticamente, al inicio de la de la República, Carmen estaba identificada con los planteamientos políticos de Azaña, pero con fuertes inquietudes sociales o socialistas. Participó muy activamente en la campaña del voto para la mujer y partir de los sucesos de Octubre de 1934, empieza a trabajar esporádicamente para el Socorro Rojo. Al comenzar la guerra trabajó en la Junta del Tesoro Artístico, órgano creado por el Gobierno republicano para proteger las obras de arte pertenecientes a museos, instituciones, iglesias y particulares. Su sede se estableció en el Convento de las Descalzas Reales. Tras la evacuación de Madrid, a principios de noviembre, se trasladó a Valencia para trabajar con Wenceslao Roces en la Subsecretaría del Ministerio de Instrucción Pública. En Valencia se casó con Ricardo Fuente, en abril de 1937, y a éste lo trasladan el mismo mes a Alicante como catedrático de dibujo del Instituto de Enseñanza Media. Fue en Alicante, cuando ambos empiezan a trabajar en el PCE tras una carta de presentación de W. Roces y una entrevista con Jacinto Alemán. Ricardo Fuente en el diario comunista alicantino Nuestra Bandera y Carmen Caamaño ocupó la Secretaría de la Mujer del Partido, entrando en una etapa de actividad política febril. Fue secretaria general de la Agrupación de Mujeres Antifascistas de Alicante, desde donde impulsó la capacitación y la incorporación de la mujer al trabajo fuera del hogar. Cuando Jesús Monzón es nombrado gobernador civil de Alicante, Carmen desempeñará con gran eficacia labores de secretaria personal, estableciéndose una gran conexión personal, hasta el punto que, cuando en 1938 Monzón es destinado a Cuenca, también como gobernador, Carmen marcha con él como secretaría. Su marido, Ricardo, es enviado al frente, a la Xa Brigada que mandaba Pepe Laín, en el frente de Teruel. A los pocos meses, Monzón es llamado a Madrid para ocupar otros cargos y decide, con el visto bueno del Partido, que la persona que mejor puede  desempeñar el cometido de Gobernadora Civil es Carmen, que se encuentra embarazada en un estado avanzado y a punto de dar a luz cuando se producen los hechos de la sublevación de Casado, a principios de marzo de 1939.

Nuestra bandera, Alicante, 8 de marzo de 1938

Ante la inminente entrada de los franquistas en Cuenca, el secretario de las Juventudes Socialistas se encargará de trasladar a Carmen y a Aurora, la mujer de Monzón, a Alicante, a donde miles de personas se dirigieron, con la esperanza de poder tomar un barco en el que poder salir en esta hora final trágica. Llegaron a casa del doctor Blanch en San Juan, el 18 de marzo y al día siguiente dio a luz un niño, asistida por el doctor Edmundo Ramos. Pasaron pocos días cuando, ante la amenaza de la llegada de las tropas franquistas, se tuvo que ir al puerto y allí, entre los miles de refugiados, se encontró con Ricardo Fuente que llegó huyendo desde el frente y que todavía no conocía a su hijo. Al evacuarse el puerto, la pareja, bebé en brazos, se salió de la fila de prisioneros sin ningún problema y llegaron hasta el pueblo de San Juan. Comenzaba su historia de cárceles, clandestinidad y represión. Carmen fue detenida y juzgada en dos ocasiones. La primera de ellas junto a Ricardo y a su hijo recién  nacido, en el pueblo de San Juan, tras haber conseguido escapar por puro azar de las tropas franquistas que, como se ha dicho, habían tomado el puerto. En esa ocasión, fueron ambos condenados a 12 años y un día de presidio por auxilio a la rebelión y «por ser ese matrimonio de la institución Libre de Enseñanza». A consecuencia de un indulto, ambos salen de sus respectivas cárceles de Alicante en 1941. En la siguiente ocasión, sólo la detuvieron a ella. Junto a otros militantes, entre ellos Ricardo, Carmen intentaba organizar el Partido Comunista, en la clandestinidad, en la zona de Alicante.

Nuestra bandera, Alicante, 21 de abril de 1938

Nuestra bandera, Alicante, 5 de agosto de 1938

En el mes de mayo de 1941 el PCE intentó crear desde Portugal una organización estable, conocida como Operación Lisboa, que iría acompañada de otra paralela en España. En concreto en Madrid la dirección estaría a cargo de Heriberto Quiñones y Luis Sendín. En septiembre de 1941 se produjo en nuestro país una redada que ocasionó numerosas detenciones. A consecuencia de todo ello, en Alicante también cayó la incipiente organización. Entre los detenidos estaba Carmen. El juicio de Carmen y el de sus compañeros tuvo lugar en Alcalá de Henares, fue el primero que celebró el Tribunal para la Represión de la Masonería y del Comunismo, creado por la Ley de 1 de marzo de 1940, promulgada en complemento de la de 9 de febrero de 1939 de Responsabilidades Políticas. Para Carmen y sus compañeros, el fiscal solicitó la condena a muerte. La sentencia ratificó esa petición para todos, excepto para Carmen, defendida por Joaquín Ruiz Jiménez, que fue condenada a 20 años y un día. Fue trasladada a la cárcel de Ventas en Madrid. Volvió a pisar la calle, que no a estar en libertad, en 1947 tras cumplir las tres cuartas partes de la condena. Había pasado en la cárcel un total de siete años. Profesionalmente estaba sujeta a un expediente de depuración, que hasta los años sesenta le impediría volver a su puesto de trabajo en el Centro de Estudios Históricos. Fue miembro de la Asociación Española de Mujeres Universitarias creada en 1953 de la que fue y vicepresidenta en 1980. Murió el 27 de mayo de 2006 en Madrid.

Bibliografía: MARTÍNEZ LEAL, Juan Manuel (2000) Biografía de Carmen Caamaño Díaz. Archivo de la Democracia de la Universidad de Alicante.

-Entrevista a Carmen Caamaño, 23 de septiembre de 1993. Entrevistadores: Juan Martínez Leal, Miguel Ors Montenegro. Archivo Fuentes Orales Instituto de Cultura Juan Gil Albert. Alicante.
– MONTERO CALDERA, MERCEDER (1999). “Vida de Carmen Caamaño Díaz, una voz del exilio interior”. En Espacio, Tiempo y Forma. Historia Contemporánea, T. 12, pp. 239-265.

Autora: Sandra Lledó Mas.

Purificación Aznar Pomares

Nacida en Crevillent en la calle Echegaray nº2. Su primer trabajo fue de alpargatera y desde muy joven se afilió al Partido Comunista, concretamente en 1934, de manera que desarrolló una importante actividad política principalmente trabajando para lograr el triunfo del Frente Popular en Crevillent durante la Segunda República, además de dirigir la Unión de Muchachas de dicha localidad. 

Formó parte del frente de Somosierra en Madrid como miliciana al iniciarse la guerra civil, sin embargo cuando el gobierno republicano prohibió la presencia de mujeres en el frente, Purificación regresó a Alicante para instruir en la escuela de cuadros, tarea que más tarde desempeñaría en Barcelona al ser trasladada. 

Al finalizar la guerra civil se vio abocada al exilio, abandonando su país natal en el barco mercante African Traader hacia Orán, no obstante tras llegar a la ciudad fue encarcelada hasta que por petición de la URSS fue trasladada a Marsella. Cuando ya se encontraba en el sur de Francia embarcó en el Kooperatsia hacia Leningrado, en este viaje conoció  al que sería su futuro marido Jacinto Barrios, activista madrileño. Una vez en Leningrado contrajeron matrimonio y tuvieron a Pepe, Ascanio, Lola, y Zoya.

Sin embargo, con la entrada de la URSS en la Segunda Guerra Mundial Jacinto marchó al frente militar mientras que Purificación fue trasladada a Uzbekistán. No sería hasta su regreso a Moscú una vez terminada la guerra cuando volvió a reunirse con su marido, quien dirigía desde allí La Pirenaica. Posteriormente la familia marchó a Pekín, recomendados por Dolores Ibarruri, para trabajar en unas emisiones radiofónicas a Latinoamérica, regresando a Moscú en los años cincuenta hasta principios de los setenta, cuando por fin terminó su exilio y pudieron regresar a España a finales de la dictadura franquista, cuando se instalarían en Madrid. Purificación murió en 1997.

 

Bibliografía : MAS BOTELLA, Diego. El Crevillent oculto 1930-1950. 2016

Autora: Sandra Lledó Mas

Carmen Juan Molina

Nacida en Crevillent, trabajó de en una fábrica de sandalias donde, conviviendo con los más necesitados, decidió afiliarse a UGT con el propósito de representar a sus compañeros y compañeras de trabajo, de manera que con quince años ya ocupaba el puesto de vocal en el comité sindical del pueblo. Junto a varios dirigentes del Partido Comunista viajó a la URSS en 1933 hasta 1935, donde se formaría como líder y adquiriría experiencia para los mítines y actos políticos en los que participó por toda la provincia, como es el caso de su intervención en el acto del 5 de abril de 1936 en la plaza de toros de Alicante junto a Antonio Guardiola y Rodolfo Llopis con el motivo de las elecciones de febrero de 1936. Posteriormente, el 16 de mayo del mismo año participa también en otro mitin en la misma localización nuevamente junto a Antonio Guardiola  y a Leandro Carro, diputado a Cortes Generales por el PCE. 

Contrajo matrimonio junto a Vicente Mas el mismo día del estallido de la guerra civil española, motivo por el cual conocería el levantamiento de Franco en su viaje de novios a Santa Pola. Siendo una de las primeras mujeres milicianas, se unió al frente de Buitrago de Lozoya en agosto de 1936, no obstante debido a su embarazo y a la política del Gobierno Republicano volvió a Crevillent. Quedó viuda en 1937 al morir Vicente en Córdoba, y un mes más tarde nacería su primer hijo, Vicente.

                                                             

Su activismo incesante se puede observar en la organización y dirección en 1939 de la emisora local del partido comunista junto con el último alcalde republicano del pueblo, Pedro Illán, motivo por el cual fue encarcelada en Alicante en marzo de ese mismo año. Gracias a la decisión  de liberarlos por parte del exalcalde socialista ilicitano Manuel Rodrígez, Carmen tuvo la oportunidad de subir al Stanbrook el 28 de marzo junto con más crevillentinos. 

Tras su corta estancia en Orán viajó por diversos lugares de Europa hasta llegar a la Unión Soviética, sin embargo fue una de los destacados comunistas internacionales que fueron trasladados a Crimea por la URSS. En este nuevo destino contraería matrimonio con un aviador del ejército ruso el 1 de septiembre de 1939, fruto del cual nacería Hortensia, a pesar de que desgraciadamente enviudó durante la II Guerra Mundial. 

Permaneció en la URSS trabajando en una cooperativa desde finales de la guerra, combatiendo las corrupciones de la situación de postguerra, razón por la que fue detenida y encarcelada el 18 de noviembre de 1950, primero en Crimea y más tarde en un campo de concentración en Siberia durante seis años. Al finalizar su retención volvió a Crimea donde trabajó en una fábrica de material bélico hasta 1970, cuando obtuvo un permiso especial para regresar a España por parte de Carrero Blanco, a pesar de que únicamente se le permitía residir en Barcelona con su hija. Dicha situación no le impidió visitar Crevillent de incógnito en varias ocasiones gracias a la ayuda de importantes dirigentes comunistas de Alcoy. 

Una vez terminada la dictadura volvió a su pueblo natal, donde fue acusada de delitos falsos y recibida con un ambiente de gran hostilidad por su trayectoria política. Debido a esto volvió a Barcelona junto a su hija donde fallecería en abril de 1994.

 

Bibliografía: Mas Botella, Diego (2016). El Crevillent oculto 1930-1950.

Autora: Sandra Lledó Mas.