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Teresa Verdú Pastor

Teresa Verdú Pastor, conocida por el sobrenombre de “La Piagra”, fue natural y vecina de Crevillent. Con 29 años, aparece registrada como alpargatera y dedicada también a sus labores. Su trayectoria estuvo marcada por su participación política durante los años de la Segunda República y la Guerra Civil, así como por la posterior represión sufrida tras la victoria franquista.

Según la documentación conservada en los expedientes de la época, Teresa Verdú estaba vinculada al Partido Comunista de España (PCE) antes del comienzo de la Guerra Civil. La sentencia de su Consejo de Guerra señalaba su participación en manifestaciones y actos políticos, donde habría ejercido como abanderada del Partido. Durante la Guerra Civil, las autoridades franquistas también la acusaron de haber participado como miliciana armada y de mostrar públicamente su apoyo al régimen republicano y sus posiciones políticas. Estas acusaciones aparecen recogidas en una sentencia dictada después de la Guerra Civil, donde también se le atribuían comportamientos de carácter violento y amenazas hacia personas consideradas afines al bando nacional, especialmente hacia detenidos y sus familiares.

El 8 de junio de 1940, Teresa ingresó en la cárcel de Orihuela quedando a disposición del Juez Militar de Elche. Posteriormente, el 29 de marzo de 1941 fue trasladada al Reformatorio de Alicante. Allí quedó sometida al procedimiento judicial que culminaría con un Consejo de Guerra celebrado el 10 de junio de 1941. El tribunal la condenó a 20 años de prisión menor por el delito de auxilio a la rebelión. En aquel momento llevaba aproximadamente un año, un mes y dieciocho días privada de libertad. Durante los años siguientes se le denegó la libertad condicional en varias ocasiones, hasta que finalmente le fue concedida el 22 de diciembre de 1943.

Teresa se encontraba desterrada en Madrid, aunque el 4 de junio de 1945 recibió autorización para trasladarse de nuevo a Crevillent. Su regreso a la localidad de origen supuso el reencuentro con el espacio en el que había desarrollado su vida antes de la guerra, aunque su situación personal continuaba marcada por las consecuencias de la condena y la represión política. Su historia familiar también estuvo vinculada a la represión franquista. Su esposo, Crispín Juan Molina, hermano de Carmen Juan Molina, se encontraba internado en la 4.ª Agrupación de Colonias Penitenciarias. La situación de ambos refleja cómo las consecuencias de la Guerra Civil y de la posterior represión afectaron no solamente a quienes fueron procesados directamente, sino también a sus familias y círculos más próximos.

Finalmente, Teresa Verdú Pastor recibió un indulto el 4 de marzo de 1952. La documentación conservada también señala que el Tribunal de Responsabilidades Políticas sobreseyó provisionalmente su expediente.

Fuentes:

  • Boletín Oficial de la Provincia de Alicante, 4 de marzo de 1947.
  • Archivo Histórico provincial de Alicante. Legajos 9322 y 12576.
  • Archivo General e Histórico de Defensa sumario 9012, Caja 16004/4.

Autoría: Sandra Lledó Mas

Remedios Hurtado Carreres

Natural y vecina de Crevillent, donde nació el 7 de septiembre de 1913 y era conocida con el apodo de «La Rialla». En 1937 ocupó la Secretaría General de Mujeres contra la Guerra y el Fascismo, organización en la que participaron numerosas mujeres comprometidas con la defensa de la República y la movilización política y social de las mujeres durante la contienda.

Según la documentación de la época, habría estado vinculada al Partido Comunista de España (PCE) y a Mujeres Antifascistas, y durante cuatro meses de 1937 ejerció como delegada de Agitación y Propaganda (Agit-Prop). La documentación franquista también le atribuyó actuaciones relacionadas con los familiares de personas encarceladas.

Finalizada la contienda, su compromiso político tuvo graves consecuencias. El 8 de junio de 1940 ingresó en la cárcel de Orihuela, después de haber sido entregada por la Guardia Civil de Crevillent y puesta a disposición del Juzgado Militar de Elche. Fue procesada y, tras permanecer varios meses en prisión, obtuvo la libertad condicional el 30 de enero de 1941. Sin embargo, su situación judicial no había terminado. El 25 de junio de 1941 fue trasladada al Reformatorio de Alicante después de un Consejo de Guerra que la condenó a ocho años de prisión mayor. En la sentencia se recogían como elementos de su condena su supuesta pertenencia al PCE y a Mujeres Antifascistas, así como su actividad como delegada de Agit-Prop. Los expedientes también la calificaron de «extremada peligrosidad», una consideración que aparece reiteradamente en los informes de las autoridades franquistas sobre su trayectoria política.

Después de haber permanecido privada de libertad durante aproximadamente un año y un mes, obtuvo nuevamente la libertad condicional el 8 de agosto de 1943, aunque acompañada de una medida de destierro en Madrid hasta el 20 de febrero de 1944. Finalmente, consiguió la libertad definitiva el 1 de junio de 1946, cuando ya residía en Alicante. Los informes policiales continuaron vigilando su actividad incluso después de su salida de prisión. Un informe elaborado por la Guardia Civil en febrero de 1951 señalaba su anterior vinculación al PCE y la describía como una persona políticamente comprometida con el movimiento comunista desde antes de la Guerra, también hacía referencia a su situación personal durante la guerra y a la muerte de su marido en el frente.

Tras recuperar la libertad, se trasladó a Alicante, donde estableció una carbonería.Su trayectoria permite acercarse a la experiencia de las mujeres de Crevillent que participaron en la movilización antifascista durante la Guerra Civil y que, tras la victoria franquista, sufrieron procesos judiciales, prisión, libertad vigilada y otras formas de control político. Su historia refleja asimismo cómo la represión franquista se prolongó durante años después del final de la guerra, especialmente sobre aquellas mujeres que habían ocupado responsabilidades políticas o participado activamente en organizaciones republicanas y antifascistas.

Lupe Cantó Sanjuan

Obrera textil, nació en 1902. Fue una destacada militante del Partido Comunista de España en la provincia.

Durante la Guerra Civil, el PCE mostró un especial interés en la incorporación de las mujeres a la defensa de la República, tanto por medio de actividades políticas como a través de tareas sanitarias o de atención a personas que huían del frente y del trabajo productivo. Junto a organizaciones como la Agrupación de Mujeres Antifascistas o la Unión de Muchachas, con una fuerte presencia de comunistas, cabe tener en cuenta la participación de numerosas mujeres en las estructuras del partido, como representantes de sus localidades en comités provinciales, comarcales y locales. En esos años, Lupe Cantó formó parte del Comité Provincial del PCE, como responsable de la Secretaría Femenina y de Propaganda, y de la Secretaría de Organización. Otras dirigentes comunistas del momento fueron Marina Olcina, Carmen Juan o Felisa Melendo.

Nuestra Bandera, 6 de marzo de 1939

En una reunión de activistas del Comité Comarcal de Elche, de marzo de 1938, presidida por Lupe Cantó, “una compañera expuso que a pesar de haber dedicado a las mujeres a la lucha y a la producción no se les presta la ayuda que ellas necesitan para la capacitación y el desarrollo en el trabajo” (de acuerdo con la documentación del CDMH). También Cantó mostró interés por la participación de las mujeres en la producción y remover los obstáculos que la dificultaban, como afirmó en febrero de 1939, con motivo de la IV Conferencia Provincial del PCE (Nuestra Bandera, 26-II-1939).

Nuestra Bandera, 2 de marzo de 1939

Huyó al exilio del Norte de África a bordo del Stanbrook (figura como Lupe Cantón San Juan, pasajera nº 2553). Después se trasladó a la Unión Soviética. Se desconoce cuándo y dónde falleció.

Fuentes y bibliografía:

  • CDMH, Sección Político-Social, Alicante, leg. 110/4, nº 60
  • Fundación Pablo Iglesias, lista de pasajeros del Stanbrook: https://fpabloiglesias.es/wp-content/uploads/2020/01/stanbrook_lista_alfabetica.pdf
  • Moreno Sáez, Francisco (2011). El Partido Comunista en la provincia de Alicante, Alicante, Librería Compás, 2011.

Autoría: Mónica Moreno Seco

Laura Blanquer

Obrera de la fábrica de papel Bambú. Militante del PCE, toda su familia estaba comprometida con la militancia comunista: su marido, Enrique Peidró Santonja, fue uno de los fundadores del partido en Alcoi. Su hija Emma, enfermera, asistió a la Escuela de Mandos del PCE durante la guerra.

Después del conflicto, posiblemente Laura Blanquer marchó al exilio junto con su esposo.

Fuentes y bibliografía

  • Base de datos de víctimas de la represión (Archivo de la Democracia de la Universidad de Alicante)

Autoría: Mónica Moreno Seco

Rosa Sendra Llorca

Nacida en Orba, fue una activa militante comunista de la localidad. Era la encargada de la secretaría femenina del PCE e intentó crear la Agrupación de Mujeres Antifascistas, a pesar de las dificultades que encontró entre sus propios camaradas o de militantes de otros partidos de izquierda, hecho que denota los obstáculos a los que tenían que enfrentarse las mujeres que querían desarrollar una acción política. En 1938, el partido contaba con 30 militantes, 5 de ellos mujeres. En un informe del delegado del comité provincial se afirma que:

“Hay una camarada llamada Rosa Sendra Llorca, muy entusiasta y algo preparada que ocupa la secretaría femenina, está trabajando por incrementar el S.R.I., bastante decaído por abandono de todos, y al mismo tiempo crear la organización de Mujeres Antifascistas. Esta compañera goza de mucha simpatías (sic) allí en el pueblo. Es posible que haría (sic) una buena secretaria política. Se lo insinué al Comité Comarcal. Esta camarada se queja de que los mismos militantes del Partido se nieguen a que sus compañeras formen parte del S.R.I. y de las Mujeres Antifascistas, sirviendo esto de base para que el resto de las mujeres pongan por excusa al entrar alegando que las esposas de los comunistas no pertenecen a dichas organizaciones de Mujeres.”  

El 18 de mayo de 1937 fue elegida consejera del nuevo Consejo Municipal de Orba en representación del PCE. Dos días después fue nombrada integrante de la Comisión de Hacienda. Participó en iniciativas del ayuntamiento para mejorar la red eléctrica y para instalar una escuela unitaria en la localidad, entre otras cuestiones.

Fuente: Archivo Diputación de Alicante, Libro de Actas del Ayuntamiento de Orba, 1936-1938

En julio de 1938, a raíz de un enfrentamiento con el concejal de Abastos, de Izquierda Republicana, por la distribución de alimentos y sosa caustica entre las mujeres de la localidad, acusó a dicho concejal de decir que ella “no tenía dignidad de estar entre los hombres” (sesión del 8 de julio de 1937), afirmación que este negó. También fue acusada de encabezar una “uelga (sic) de mujeres” que asaltó una fábrica y se incautó de sosa (sesión de 22 de julio). A partir de entonces dejó de participar en las sesiones del Consejo Municipal, hasta que en octubre de 1938 fue sustituida por otro concejal.  

Después de la guerra, fue apresada el 12 de noviembre de 1939 y fue condenada a 12 años y 1 día de reclusión menor acusada de auxilio a la rebelión. Pasó por las cárceles de Pego, Alicante y Monóvar, hasta que obtuvo la libertad condicional en 1943 y la definitiva en 1951.

Fuentes y bibliografía:

  • Archivo de la Diputación de Alicante, Libro de Actas del Ayuntamiento de Orba, 1936-1938.
  • Base de datos Víctimas de la Represión (https://archivodemocracia.ua.es/es/represion-franquista-alicante/archivo-represaliados/ciudades/orba.html)
  • Centro Documental de la Memoria Histórica, Sección Político-Social, Alicante, leg. 110/7, nº 7, Informe sobre la conferencia del Radio de Orbas (sic) celebrada el día 23 de enero de 1938 en el local del partido de dicho pueblo.
  • Moreno Sáez, Francisco (2011). El Partido Comunista en la provincia de Alicante, Alicante, Librería Compás, 2011.

Autoría: Mónica Moreno Seco

Josefa Llorca Lledó

Vecina y natural de Benidorm, nació en 1915. Militante de la UGT y del Partido Comunista. En 1937 fue nombrada vicepresidenta del Consejo Municipal de Benidorm, convirtiéndose en la primera concejala del Ayuntamiento de Benidorm. Ese mismo año, también fue elegida representante del Ayuntamiento en la Comisión de Primera Enseñanza. Sin embargo, unos meses más tarde, su nombramiento fue declarado nulo al ir en contra de la Ley Electoral, la cual marcaba como edad mínima para ocupar cargos 23 años, teniendo Josefa Llorca solo 22.

Durante la Guerra Civil ejerció como enfermera en el Hospital de Canfali. Tras finalizar la contienda fue procesada por la Justicia Militar y en 1940 fue enviada a la cárcel de mujeres de Monóvar para luego pasar al Reformatorio de Alicante.

Finalmente vivió de su negocio en Benidorm, una tienda de comestibles y productos para el hogar, pasando luego a vender productos para los turistas. Se casó y no tuvo hijos.

Bibliografía:

  • Amillo Alegre, Francisco. (2017). La Segunda República y la Guerra Civil en Benidorm (1931-1939) (1ª ed.). Alicante: Vicente J. Sanjuán.

Autoría: Miriam Lucio Castillo

María Luisa Abad Miró

María Luisa Abad Miró nació en Alcoi el 26 de abril de 1911 en el seno de una
familia acomodada. Era hermana del pintor y arquitecto Miguel Abad Miró, quien se
destacó durante la Guerra Civil por su labor en la propaganda, y sobrina del
conocido escritor Gabriel Miró Ferrer.


Siempre fue muy buena estudiante, obteniendo varias matrículas de honor cuando
cursó sus estudios de bachillerato en el Instituto General y Técnico de Alicante.

Fuente: Archivo Histórico Provincial de Alicante. Fondo del IES Jorge Juan.


Fue la única mujer del curso 1930-1931 de formación de auxiliares industriales en la
Escuela Superior de Trabajo de Alcoi y la primera mujer licenciada en Ciencias
Físico Químicas por la Universidad de Valencia, ingresando en 1933 en la Sociedad
Española de Física y Química.

Con relación a su vida profesional, en 1934 comenzó a trabajar como profesora de matemáticas y física y química en un colegio de Gandía y en octubre de ese mismo año se desempeñó como docente en el Instituto Elemental Nacional de Alcoi.


Cuando comenzó la Guerra Civil, se trasladó a Madrid y ejerció como reportera para
el Archivo fotográfico del Quinto Regimiento, en la Sección Fotográfica de la Junta
Delegada de Defensa de Madrid. Según un informe de la policía sobre su hermano
Santiago, María Luisa perteneció a la FUE (Federación Universitaria Escolar) e
intervino en actividades propagandísticas a favor del bando republicano. Además, militó también en la UGT y el PCE.

Se trasladó desde Madrid a Valencia, donde fue nombrada secretaria de la
Comisión de la Residencia de Señoritas, como parte del Grupo Femenino de la
Residencia, mientras su marido, Fernando Tudela, fue el responsable de la
Residencia de Estudiantes.


Al finalizar la guerra, su hermana Gabriela, quien había sido una destacada militante
comunista, se exilió a México. Sin embargo María Luisa, su marido y su hermano
Miguel no consiguieron un pasaje de barco para poder exiliarse, por lo que tuvieron
que permanecer un tiempo escondidos en casa de un tío suyo, hasta que finalmente
pudo exiliarse a México.


En 1973 fue entrevistada por el historiador británico Ronald Fraser, grabaciones que
fueron depositadas en el Arxiu Històric de la Ciutat de Barcelona.

Fuente: Fotografía donada por la familia. En Cristina Escrivá Moscardó, La
Residencia de Señoritas, 1936-1939: La etapa valenciana del Grupo Femenino de la Residencia de Estudiantes, 2019.

Bibliografía:

  • Beneito, Ángel., Moreno, Francisco., Lluís Santonja, Josep. (2017). Tiempo
    de sombras. La represión en Alcoi desde la Guerra Civil a los años 70. Alcoi,
    España: Ayuntamiento de Alcoi.
  • Escrivà Moscardó, Cristina. (2019). La Residencia de Señoritas, 1936-1939:
    La etapa valenciana del Grupo Femenino de la Residencia de Estudiantes.
    Valencia, España: Asociación Cultural Instituto Obrero.
  • Núñez-Valdés, Juan. (2024). Algunas mujeres licenciadas en Química en la
    Universidad de Valencia en la primera mitad del siglo XX. Ciencia, Técnica y
    Mainstreaming social, 8, 1-14.
    https://riunet.upv.es/handle/10251/81370

Autoría: Miriam Lucio Castillo

Rosario Botella Vicedo

Rosario Botella Vicedo nació en Hondón de las Nieves el 14 de septiembre de 1919 y posteriormente se trasladó a vivir a Aspe, el municipio vecino al de su ciudad natal.  Trabajó en los sectores textil y de la metalurgia y en la fábrica de armas en la localidad de Novelda, a unos cinco kilómetros de su lugar de residencia.

Antes de la implantación de la dictadura franquista en España pertenecía a la UGT y en los primeros años del régimen se afilió al PCE y a las Juventudes Libertarias. Además, era miembro del Ateneo Libertario, donde incluso llegó a desempeñar el cargo de secretaria. Participó activamente en diversas manifestaciones que se llevaron a cabo durante la guerra donde se exigía abiertamente la muerte de presos de derechas y tuvo un papel fundamental en lo referente a hacer propaganda entre las clases obreras.

Fue acusada de haberse instalado en la casa del industrial Ángel Boronat Sánchez y de utilizar su taller de construcciones eléctricas para llevar a cabo reuniones de las Juventudes Libertarias, y, además, de haber robado diversos artículos, como muebles o joyas. Por ello, en abril de 1939 fue apresada y cuatro meses después pasó a disposición del Juzgado Militar de Novelda. En un primer momento entró en la cárcel de Monóvar y posteriormente, en el mes de diciembre de 1939, fue traslada a la cárcel de Novelda. El 17 de diciembre de ese mismo año quedó en prisión atenuada y un Consejo de Guerra la condenó a seis años y un día de prisión mayor.

 

Bibliografía:

  • García Gandía, José Ramón. La represión en Aspe (1936-1945). La causa Calpena   [en línea]. Alicante:  Publicaciones de la Universidad de Alicante, 2018.
  • Moreno Sáez, Francisco. Archivo represaliados en Alicante. Disponible en: https://apps.veu.ua.es/archivo_represaliados/records/24734

 

Autoría: Noemí Ríos Hidalgo

Natalia Tendero Gil

Natalia Tendero Gil. Ilustración obtenida del                            Archivo Provincial de Alicante.

Una de las mujeres más destacadas de la localidad de Elda por su actividad política entre las décadas de 1920 y 1930, con una importante implicación en el desarrollo del PCE (Partido Comunista de España) en el municipio.

Nació en Cartagena, Murcia, en 1907 y empezó trabajando como oficinista y mecanógrafa a los 24 años. Estaba afiliada a la UGT.  Asimismo, en el año 1923, entró en el Partido Comunista cuando aún era ilegal a causa de la dictadura de Miguel Primo de Rivera, que duró hasta 1931. Tendero ocupó un puesto en la ejecutiva comarcal del PCE, siendo secretaría general en 1938. En este cargo desarrolló tareas administrativas, así como la organización de asambleas.

Natalia Tendero también formó parte del Consejo Municipal de Elda. Estos órganos fueron la fórmula planteada por el Gobierno de Largo Caballero para reorganizar el poder local a partir de 1937, ya que, al estallar la Guerra Civil, fueron necesarios nuevos comités obreros para reorganizar la vida cotidiana de las localidades (Muñoz, 2004).

Por otro lado, además de trabajar en la política institucional, Natalia Tendero participó en la Agrupación de Mujeres Antifascistas, que era una entidad creada para promover la lucha por los derechos de las mujeres y participar en las tareas de apoyo en la retaguardia durante la Guerra Civil.

Cuando la guerra se acercaba a su fin, se celebró una última reunión del Consejo Municipal, marcada por el exilio de Negrín y el golpe del coronel Casado (Fernández, 2016). Esta situación afectó a Tendero, ya que, en este momento de crisis, se empezaron a depurar comunistas de todos los órganos ejecutivos, a consecuencia de la mencionada sublevación. De este modo, en la reunión el presidente del consejo Manuel Alberola expuso los hechos, y tras ello José Ruano, un miembro del consejo perteneciente a la U.G.T. pidió la expulsión de Tendero por su ideología comunista, la cual, aceptando el despido, entregó su credencial y procedió a abandonar el consistorio. Asimismo, los telegramas que se enviaron al Gobierno civil para notificar las decisiones de la reunión, confirman esta expulsión (Segura, 2019):

“Cumpliendo acuerdo del Consejo Municipal de mi Presidencia en sesión celebrada en el día de hoy, en la que ha sido declarada la incompatibilidad con la representación del Partido Comunista, ruego a V.E. ordene la destitución inmediata del consejero representante del mismo partido”.

Acta de la sesión municipal del Consejo Municipal de Elda de fecha 13 de marzo de 1939. (Segura, 2019).

Al finalizar la Guerra Civil española el 1 de abril de 1939, se inició una fuerte campaña de represión de individuos contrarios a la dictadura franquista, entre quienes se incluía Tendero, entre muchas otras mujeres activistas de la época. Fue apresada el 24 de mayo de ese mismo año y encerrada en el campo de concentración de Monóvar, de donde pasó a la cárcel el 2 de diciembre. Tras cumplir dos años en esta prisión fue trasladada al Reformatorio de Alicante el 6 de marzo de 1941 donde también sufriría los abusos de la represión y la disciplina fascistas como cantar el Cara al Sol, el racionamiento de comida, o las condiciones habitacionales inhumanas (Martínez, Montenegro; 1994). Un mes más tarde, un Consejo de guerra la condenaría a 8 años de prisión por haber pertenecido a la UGT y al PCE, así como por haber exaltado la causa roja y haber insultado al Ejército Nacional (AHPA).

Cuando llevaba un año y once meses de cárcel se le dio la libertad condicional por buena conducta, ya que era uno de los dos modos de obtener esta libertad (el otro era cumplir tres cuartas partes de la pena), a través de tres informes, se solicitaban tres de: la alcaldía, la jefatura local del Movimiento y la Guardia Civil o policía (Moreno 2011). Asimismo, las condiciones que se imponían con la libertad condicional dificultaban la vuelta a una vida normal dentro del estado, con lo cual a los presos se les marcaba un estigma que permitiese diferencias a los vencedores de los vencidos. Además, los presos en libertad condicional tenían que tener cuidado a causa de la constante vigilancia que se ejercía sobre ellos para que no incurrieran en ninguna actividad subversiva, lo cual provocaba nuevas y reiteradas detenciones a lo largo de los años de la condicional. Esto le ocurrió a Natalia Tendero, ya que el 12 de abril de 1945 fue detenida e ingresada de nuevo en el Reformatorio de Alicante, al ser acusada de “tenencia de libros, folletos y periódicos de matiz comunista” (AHPA). Obtuvo de nuevo la libertad condicional ese mismo año y la definitiva en 1947. Finalmente, la persecución penal finalizó cuando en un último registro de su domicilio se quiso volver a encarcelar a Tendero, sin embargo, el Auditor Militar consideró la inexistencia de delito, remitiendo las acusaciones al Gobernador Civil por si era necesario imponer alguna sanción gubernativa.

Tras obtener la completa liberación, Natalia paso el resto de sus años en Elda, de forma humilde y clandestina hasta su fallecimiento a los 93 años en 1996. Con la llegada de la Transición y la posterior democracia no se llegó a visibilizar la figura de esta política, sin embargo, en el año 2020 tras la aprobación de la “Propuesta de acuerdo de aprobación por el pleno del ayuntamiento de Elda de la solicitud de subsanación y modificación del inventario del patrimonio valenciano de la guerra civil a la Conselleria de educación, investigación, cultura y deporte de la Generalitat Valenciana” (Elda 2020) se realizaron una serie de cambios urbanísticos en la localidad para reconocer la labor de esta y muchas otras mujeres que padecieron el franquismo. Por ello, en 2021 el Ayuntamiento de Elda completó la retirada del callejero franquista y la incorporación de los nuevos nombres de calles dedicados a mujeres, rebautizando la antigua Calle Alcázar de Toledo como la Calle Natalia Tendero Gil.

 

Fuentes y bibliografía:

Autoría: Sergio Arribas Hammoudi

Adela Bohunicki

Adela Bohunicki nació el 20 de mayo de 1905 en la ciudad croata de Slavonski Brod. Comenzó sus estudios de medicina en la ciudad de Zagreb y en esa época contactó con el club marxista Ateneo de Zagreb y acabó formando parte del Partido Comunista de Yugoslavia (KPJ). Fue detenida por convocar una reunión sindical, por lo que decidió emigrar a Austria para acabar sus estudios, concretamente a la ciudad de Graz, donde se especializó en pediatría. Tras finalizar sus estudios encontró un puesto de trabajo en un hospital de Manheim en Alemania, donde compaginaba su vida laboral con la política, pues militaba en el Partido Comunista de Alemania (KPD). Perseguida por los nazis, finalmente estableció su hogar en Praga, donde se convirtió en la responsable de la organización técnica del KPJ.

Cuando estalló la Guerra Civil española la atención de Adela Bohunicki se desvió mayoritariamente a nuestro país y en el momento en el que el ejército republicano pidió ayuda sanitaria a todo el mundo, vio la oportunidad de dirigirse a España, pues para ella la cuestión española era en ese momento el bastión de la lucha contra el fascismo de todo el mundo. Acabaría llegando a España el 7 de enero de 1937 como médica al servicio de las Brigadas Internacionales.

Como la mayoría de las brigadistas internacionales, llegó a Albacete donde trabajó en su hospital, también trabajó en el de Orihuela y el de Murcia, debido a la cercanía que había entre los tres centros médicos.

En 1938 ingresó al Partido Comunista Español (PCE), lo que provocó criticas entre sus compañeras de trabajo, pues decían que era muy joven y que no tenía más interés que el político.

El 6 de febrero de 1939 dejó España, pues la derrota republicana comenzaba a evidenciarse y en ese preciso momento fue internada en un campo de concentración en Perpiñán, consiguiendo escapar del mismo para dirigirse a París y de allí huir hacia Yugoslavia.  Antes de llegar, fue apresada en Hungría desde donde fue enviada al exilio, marchando a Eslovaquia, donde formó parte de la resistencia en 1944, volviendo a Yugoslavia en 1945.

En la época de las tensiones entre Tito y Stalin fue llevada a prisión de nuevo, estando en la cárcel hasta el año 1954. Cuando salió de la cárcel siguió con su carácter activista y también con las labores de pediatría vivió hasta su muerte el 10 de septiembre 1978 en Yugoslavia.

Imagen en el hospital de Murcia. Fuente: https://www.mreza-mira.net/vijesti/razno/heroina-adela-bohunicki/

Numerosas mujeres españolas le confían asistencia sanitaria. Fuente: https://maitron.fr/spip.php?article221239

Fuentes y bibliografía

  • Fernández Soria, Juan M., “La asistencia a la infancia en la Guerra Civil. Las colonias escolares”, Historia de la Educación, nº 6, 1987, pp. 83-129
  • Jirku, Gusti. ¡Nosotras estamos con vosotros!: mujeres antifascistas de distintos paises hablan de su trabajo en España. Madrid: Asociación de Amigos de las Brigadas Internacionales, [2018].
  • Jirku, Gusti. Nuestra lucha contra la muerte. El trabajo del servicio sanitario internacional. Madrid: Asociación de Amigos de las Brigadas Internacionales, [2021].
  • Lemesle, H (17 de diciembre de 2019) Adela Bohunicki. Dictionnaire biographique Le Maitron mouvement ouvrier mouvement social. https://maitron.fr/spip.php?article221239
  • Lesnik, Avgust. «Les volontaires Yougoslaves/Slovènes dans la Guerre Civile espagnole (1936-1939): analyse structurelle et la liste». Annales-anali za istrske in Mediteranske studije-series historia et sociologia (2007). Vol. 17, nº 1, pp. 107-138
  • Memoria Histórica y Brigadas Internacionales. Universitat de Barcelona. Biografía de Adela Bohunicki. https://sidbrint.ub.edu/es/content/bohunicki-adela

Autoría: Manuel Gallego Giménez