Monthly Archives: marzo 2022

Julia Medina Giménez

Natural de Orihuela y afiliada a las Juventudes Socialistas Unificadas. Su principal función fue la de dar discursos en tribunas y en la radio pues destacaba por su don de palabra. En los archivos aparecen referencias a acusaciones por alentar a los ciudadanos a alistarse al Ejército Popular y por desprestigiar e insultar a los sublevados. 

Otra de las funciones que se le atribuyen es la preparación de bailes en el Hospital de Sangre del Convento de los Capuchinos junto con su compañera Carmen Gas Moreno. 

Al terminar la guerra fue detenida y enviada a una de las cárceles madrileñas aunque consiguió un indulto y pudo volver en 1940 a Alicante donde en 1947 se unió a la Asociación de Vecinos “Els Companys” de San Blas. 

FUENTES:

  •  Mazón, Antonio J. (2010). La II República y la Guerra Civil en Orihuela vistas desde el Puente de Rusia. Pág 336
  • Julia Medina Giménez. En : Archivo de Represaliados en Alicante. Consulta 22 de febrero de 2022. Disponible en: https://apps.veu.ua.es/archivo_represaliados/records/11319 

 

AUTORA: Judit García

 

Socorro Blanco

Asociación creada en 1933 por la Sección Femenina del partido carlista Comunión Tradicionalista y dirigida por Rosa Urraca Pastor. El nombre viene dado en contraposición al Socorro Rojo dirigido por los comunistas con el que compartían algunas funciones básicas. Las componentes de esta organización eran conocidas como Las Margaritas en honor a la reina carlista Margarita de Borbón. A pesar de que en un principio esta organización fue pensada para asistir a miembros carlistas, durante la Guerra Civil extendieron sus redes de ayudas a religiosos, conservadores y perseguidos por el Frente Popular por estar a favor de la sublevación militar. Además de la ayuda a los presos, el Socorro Blanco también ofrecía asistencia a las familias de los condenados, posicionándose como un enlace mediante el que pasar información o bienes materiales. 

Socorro Blanco - Wikipedia, la enciclopedia libre
Sello con referencia al Socorro Blanco

En Orihuela esta organización tuvo un relevante papel durante la Guerra Civil Española. La localidad permaneció bajo control republicano los años que duró la contienda bélica lo que obligó a los miembros del Socorro Blanco a llevar a cabo su actividad desde la clandestinidad. Sus labores se centraban en esconder a perseguidos políticos y proporcionar asistencia a los prisioneros que estaban en el campo de Trabajo de San Miguel en Orihuela y el Campo de Trabajo de Albatera. María Bautista Pérez de Torres ocupó el cargo de delegada local de la organización durante la guerra.

FUENTES:

  • Campo de Concentración de Albatera. En: Ayuntamiento de San Isidro (online). Consulta 24 de febrero de 2022. Disponible en:  https://sanisidro.es/turismo/para-visitar/campo-de-concentracion-de-albatera/  
  • CASTAÑO, Agustín; CASTAÑO, Ricardo (2011). Orihuela y la Guerra Civil. En: La Orihuela de Miguel Hernández (1910-1942). Pág 57. 
  • Mazón, Antonio J (2021). Campo de Trabajo de San Miguel. En: Oriola vista desde el puente de Rusia (online). Consulta 24 de febrero de 2022. Disponible en: https://oriola-vdpr.es/?p=9772 

 

AUTORA: Judit García García

María Bautista Pérez de Torres

Natural de Orihuela, María Bautista Pérez de Torres fue la delegada local del Socorro Blanco. Entre sus funciones destacan la comunicación con los presos que se encontraban en el Campo de Trabajo de San Miguel, en el Antiguo Seminario de Orihuela creado en junio de 1937 y en el Campo de Trabajo de Albatera. Además, se encargó de la recogida de ropas y alimentos para los presos. 

FUENTES:

  • Campo de Concentración de Albatera. En: Ayuntamiento de San Isidro (online). Consulta 24 de febrero de 2022. Disponible en:  https://sanisidro.es/turismo/para-visitar/campo-de-concentracion-de-albatera/  
  • CASTAÑO, Agustín; CASTAÑO, Ricardo (2011). Orihuela y la Guerra Civil. En: La Orihuela de Miguel Hernández (1910-1942). Pág 57. 
  • Mazón, Antonio J (2021). Campo de Trabajo de San Miguel. En: Oriola vista desde el puente de Rusia (online). Consulta 24 de febrero de 2022. Disponible en: https://oriola-vdpr.es/?p=9772 

AUTORA: Judit García García

Rosario Hernández Sandoval

     Natural de Arneva, pedanía de Orihuela, Rosario Hernández estuvo afiliada a la UGT durante los años de la Guerra Civil. En abril de 1939, tras haber sido acusada por denunciar a un vecino, José Ortuño, al que después mataron durante la guerra, ingresó en la prisión hasta que en 1940 fue puesta en libertad condicional. A pesar de todo, a finales de ese mismo año volvió a entrar en la cárcel.

   En 1941 fue enviada al Reformatorio de Alicante donde asistió a un Consejo de Guerra que la condenaría por auxilio a la rebelión y enviada a la cárcel de Monóvar en agosto donde permanecería con una condena atenuada desde octubre de ese mismo año.

FUENTES:

  • Hernández Sandoval, Rosario. En. Archivo de represaliados de Alicante (online).Consulta 1 de marzo de 2022. Disponible en: https://apps.veu.ua.es/archivo_represaliados/records/11146 
  •  Mazón, Antonio J. (2010). La II República y la Guerra Civil en Orihuela vistas desde el Puente de Rusia. Pág 400

AUTORA: Judit García García

El Despertar Femenino

El Despertar Femenino fue el primer sindicato de mujeres que se integró en la UGT en Elche en el año 1903. Las primeras referencias sobre esta sociedad proceden de la industria alpargatera de Elche, vinculado a la UGT. Junto al Gremio de Costureros afrontaron la huelga de Alpargatera de 1903 en Elche, declarada en la fábrica de Heliodoro Vidal por el despido de un obrero que había protestado. Esta huelga fue modélica tanto como por su grado de solidaridad como por sus buenos resultados. El Despertar femenino estaba recién creado, pero contaba ya con 712 afiliados. En julio de 1911 su presidenta era Asunción Porcel, protagonizando con Ramón Mora Martínez en el teatro Llorente la primera boda ‘popular’ en Elche ante notario y la segunda en España, según la revista Vida Socialista. Durante los años 30, destaca Clara Rodríguez Vicente, afiliada a El Despertar Femenino y al Grupo Femenino Socialista.

También existe documentación de esta Sociedad en la localidad de Benejúzar para septiembre de 1932. En la memoria presentada al II congreso de la Federación Nacional de Trabajadores de la Tierra (FNTT)  en Madrid, en septiembre de ese mismo año, el Despertar Femenino aparece adherida a la FNTT, junto a otra sociedad agrícola, Trabajadores de la Tierra de Benejúzar.

Fuentes

  • Chust, M., Broseta, S. (ed.) (2003) “La pluma y el yunque: el socialismo en la historia valenciana”, Universitat de València,  pp. 72
  • Orts Montenegro, M. (2010) “Mora Martínez, Ramón”. En Memoria Digital de Elche [en línea] Consulta: 13 marzo 2022. Disponible en: http://www.elche.me/biografia/mora-martinez-ramon
  • Orts Montenegro, M. (2010)  “Rodríguez Vicedo, Clara.” En Memoria Digital de Elche [en línea] Consulta: 13 marzo 2022. Disponible en: http://www.elche.me/biografia/rodriguez-vicedo-clara
  • Simón Juárez, I. (2014) Mujer: Asociaciones y Sindicatos: España 1875-1939, pp. 332

 

Autora: Ángela Pérez García 

Sindicato de Obreras Conserveras, Agricultoras, Sastresas y Similares de Almoradí

Con la llegada de la República, en muchos pueblos de la Vega Baja se crearon nuevas formaciones políticas. La UGT era el sindicato que más influencia tenía en el municipio de Almoradí. Según señala Teresa Rodríguez en una entrevista realizada por Antonio González, este sindicato se ocupaba de los jornaleros relacionados con la industria y la tierra pero no podían participar mujeres. Es por ello que junto con un grupo de mujeres decide crear, dentro de la misma UGT, el Sindicato de Obreras Conserveras, Agricultoras, Sastresas y Similares.

Teresa Rodríguez ocupó el cargo de presidenta de dicha organización que se popularizó entre las muchachas de la localidad en los meses siguientes. Sus objetivos se centraron en el ámbito laboral destacando la lucha por la jornada de ocho horas, el pago de horas extraordinarias y el descanso los sábados. 

FUENTES:

  • Gónzalez Lucas, Antonio (1999).  Almoradí en la memoria. Págs 51.

AUTORA: Judit García García

Encarnación Hernández Luna

Encarnación Hernández Luna nació en la localidad alicantina de Beneixama en 1912 y falleció en Quebec (Canadá) en 2004. Perteneció a una familia comprometida con el republicanismo y los ideales de izquierdas,  su hermano Andreu Hernández fue combatiente en el Ejército Popular de la República.

Encarnación militó en las Juventudes Socialistas desde 1934 y en el Partido Comunista desde 1936. Llegó a ser coordinadora de una célula de las Milicias Antifascistas Obreras y Campesinas (MAOC) en vísperas de la Guerra Civil.

Según la arqueóloga Alicia Torija, la figura de Encarnación Hernández Luna es todo un referente, ya que llegó a ser comandante del ejército republicano durante la Guerra Civil, siendo una de las mujeres que sobrevivieron a la militarización de las milicias en 1936. Estuvo al mando de una compañía de ametralladoras en la 11º División del Ejército Popular de la República, posteriormente fue ascendida a capitana y finalmente a comandante tras la batalla del Ebro.

Combatió en las filas republicanas junto a su compañero Alberto Sánchez Méndez, natural de La Habana (Cuba), con el que se casó tras la batalla de Guadalajara. La muerte del revolucionario cubano el 25 de julio de 1937 en la Batalla de Brunete (Madrid) inspiró al poeta chileno Pablo Neruda, el cual le dedicó unos versos donde  hace referencia a Encarnación: “[…] y allí su mujer, la comandante Luna, defiende al atardecer con su ametralladora el sitio donde reposa su amado, defiende el nombre y la sangre del héroe desaparecido”.

Encarnación Hernández Luna junto a su compañero Alberto Sánchez Méndez  

Tras la muerte de Alberto, Encarnación continuó combatiendo con mayor convicción si cabe por la República. Fue herida en el campo de batalla e incluso contrajo el tifus; pero se incorporó durante la campaña de Aragón, llegando a combatir en la batalla del Ebro en 1938, tras la cual fue ascendida a comandante. 

En marzo de 1939 volvió a Beneixama a por su padre y cruzó la frontera francesa por los Pirineos  y se exilió en la Unión Soviética. Tras su carrera militar, desempeñó tareas de espionaje, formándose como radio operadora, como otras mujeres del exilio español en la Unión Soviética. Comenzó a utilizar nombres en clave, por lo que su búsqueda en la documentación se va perdiendo, pero se conocen hasta dos alias que utilizó. Realizó actividades encubiertas para el Komintern y falleció en Quebec bajo una de esas identidades falsas en el año 2004 a los 92 años.

 

Autora: Ángela Pérez García

Fuentes:

“Tenim memòria: Encarnación Hernández Luna, la miliciana de Beneixama” El dia À Punt, Temporada 1. 14 julio 2021 [en línea] Disponible en: https://www.apuntmedia.es/programes/el-dia-a-punt/tenim-memoria/14-07-2021-tenim-memoria-encarnacion-hernandez-luna-miliciana-beneixama_135_1436097.html

TORRÚS, A. (2019) “Encarnación Luna, la capitana del Ejército republicano que ametralló a los fascistas”, Diario Público [en línea] Consulta: 16 marzo 2022. Disponible en: https://www.publico.es/politica/encarnacion-luna-capitana-ejercito-republicano-ametrallo-fascistas.html

 

Norberta del Olvido Peral Serrano

Norberta del Olvido Peral Serrano  nació en Elche en 1918. Perteneció a una familia humilde y comprometida en la lucha contra el franquismo; su padre Andrés Peral llegó a ser secretario y presidente de Socorro Rojo Internacional (SRI) en Úbeda (Jaén). Norberta fue militante del Grupo Femenino Socialista y en Úbeda se afilió al SRI al igual que su padre.

Estudió la carrera de Magisterio, y durante la Guerra Civil colaboró en El Obrero escribiendo un par de textos poéticos. En 1938 la familia se trasladó de Elche a Úbeda, ya que su padre mantenía una amistad con el alcalde socialista de dicho pueblo, Blas Duarte. Colaboró con el periódico socialista Vida Nueva y también sabía tocar el piano, cosa que aprovechó para recaudar fondos.  

Norberta del Olvido. Fuente: Cátedra Pedro Ibarra

Tras acabar la guerra,  se escondió por posibles represalias, ya que estaba en busca y captura por los franquistas. Su padre fue encarcelado y acabó quedándose ciego en la cárcel. Norberta volvió a Elche con su madre, donde fue denunciada –por su propio padrino– a Falange. 

Según informa el historiador ilicitano Miguel Ors, Norberta, al igual que otras mujeres como otra ilicitana Antonia Mecha Campello, fue ridiculizada, violada, rapada al cero  y purgada con aceite de ricino. El hecho de raparlas al cero (para censurar su supuesto ‘libertinaje’) y obligarlas a beber aceite de ricino (de efecto laxante para depurar su “tóxico interior” fueron medidas de represión muy recurrentes por los franquistas. Las mujeres que se salieran de la moral impuesta por el régimen fueron doblemente castigadas. Según recoge dicho historiador, sus familiares recuerdan la frase que sentenció antes de marcharse a Valencia con su madre: 

«me tengo que ir de aquí porque ya no les queda nada más que hacerme»​

Fuente: Cátedra Pedro Ibarra

En Valencia fue acogida por una familia de derechas, y se acabó casando con Pedro, un hijo de dicha familia. Según el testimonio de Norberta Sánchez que recoge Miguel Ors en la cátedra Pedro Ibarra de UMH, Norberta retornó a Elche siempre que pudo a visitar a su prima conocida en Elche como “La Moreneta”. Falleció a principios de la década de los años cincuenta muy joven.

 

Fuentes: 

  • Ors Montenegro, M. (2011). “Peral Serrano, Norberta del Olvido”. Memoria Digital de Elche [en línea] Consulta: 18 marzo  2022. Disponible en: http://www.elche.me/biografia/peral-serrano-norberta-del-olv
  • Sansano, G., Marcillas, I., Ruiz-Núñez, J. (eds.) (2016) “Història i poètiques de la memòria: la violència política en la representació del franquisme” V Trobada de la Comissió de la Veritat, pp. 268

Autora: Ángela Pérez García

Remedios Jover Cánovas

  La historiografía ha excluido por lo general a las mujeres de todos los acontecimientos relacionados con el combate y las guerras. Sin embargo, ejemplos como el de Remedios Jover muestran que las mujeres no solo tomaron parte en los conflictos bélicos, sino que además algunas llegaron a ocupar mandos oficiales: Remedios llegó a ser teniente en el Ejército Popular de la República. 

Remedios Jover con el traje de Teniente

Remedios Jover nació en Aïn El Turk (Orán) en marzo de 1899 y falleció en 1983 en Hiss (Francia). Hija de Ramón Jover Crespo y Remedios Cánovas, dos temporeros emigrados a Orán, comprometidos con el movimiento obrero y las ideas progresistas que influyeron en el compromiso social posterior de su hija Remedios, por la defensa de la República y los más desfavorecidos. En 1906 la familia regresó a Novelda (Alicante) de donde eran originarios y 8 años más tarde se establecieron en Petrer. 

La familia de Remedios -sus padres y sus cinco hermanos- fueron conocidos como “Els Caseros”, pues Ramón y Remedios madre ejercían como caseros en una finca conocida como “La Foia”, propiedad del terrateniente Eleuterio Abad. Posteriormente compraron una casa en el Carrer Nou y, Remedios hija acabaría trabajando en la fábrica de lonas y velas “Vicente Castelló y Cía.” de la Partida de Santa Bárbara hasta sus 22 años, participando activamente –junto a su madre– en los conflictos y huelgas hasta el cierre de dicha fábrica en 1921. En una de esas huelgas evitaron la detención de Juan Brotons Maestre, líder anarcosindicalista.

En 1927 se casó con Miguel Aracil, con el que vivió en Elche y donde tuvieron dos hijos: Miguel y Ramón. Tras la desaparición de su marido, Remedios volvería a Petrer y trabajaría como aparadora en “Calzados Luvi S.A.” 

No se tiene constancia de que Remedios estuviera afiliada a ningún sindicato o partido, pero se ha constatado su presencia en la Huelga de calzado de julio de 1936 formando parte de una Filarmónica improvisada, que recorría los pueblos de la provincia recogiendo fondos para los familiares de los huelguistas, y su compromiso social y político es más que evidente. 

Apenas diez días después del golpe militar dirigido por Francisco Franco contra el gobierno de la República en julio de 1936, Remedios ya formaba parte del ejército voluntario para combatir a los sublevados. Formó parte del “Batallón Octubre 11”, que se ocupaba de la defensa de Madrid. En la revista Octubre aparecen recogidas las palabras de Remedios:

«Como no puedo dar mis hijos en defensa de la causa del pueblo, doy mi vida»

En septiembre de ese mismo año Remedios fue ascendida al grado de Sargento, por su valor en combate y su elevado compromiso político y apoyo a sus compañeros en los momentos más difíciles durante la contienda. 

Fue gravemente herida por fragmentos de metralla en Cabeza Líjar al intentar ayudar a su compañero de batallón Vicente Aracil –que falleció– y ella también fue dada por muerta, según recuerda el comandante Manuel Tagüeña en sus memorias. Fue trasladada al hospital de El Escorial, posteriormente al Cuartel del Batallón Octubre 11 y dada de alta tras ser operada a finales de octubre de 1936. Fue ascendida al grado de Teniente, que conservará hasta el final de la guerra. En mayo de 1937 era miembro activo del Estado Mayor de la 30 Brigada Mixta, siendo la responsable de la defensa directa de Madrid. 

A parte de la defensa militar, se dedicó a abastecer a todos sus compañeros, llevar encargos a sus familiares, e incluso transportar de vuelta a muchachos voluntarios de Petrer que se habían alistado en el Ejército Republicano. No solo con sus compañeros, sino también con la población civil, ejerció un papel de protectora y de ‘madre’.  Testimonios de la  población de La Vilella Alta, Escaladei o de La Morera recuerdan el papel fundamental de Remedios para mitigar las penurias derivadas del conflicto bélico. 

“ens proporcionava la roba i el menjar quan més ho necessitàvem”, recuerda Pepita Salat.  

Tras el fin de la guerra y el posterior exilio, pasó varios meses en el campo de concentración francés de Argelés-sur-Mer, donde conoció a su segundo marido, Tomás Gómez, también un exiliado republicano, con el que tuvo a su hija Elisa. Posteriormente, se dedicó a trabajar limpiando casas o lo que fuera necesario para poder mantener a su familia, la alicantina y la francesa. 

Decidió quedarse en Francia en lugar de exiliarse a Rusia o México como otros mandos del Ejército. Remedios pasó sus últimos años en un pequeño pueblo francés llamado Hiss, cerca de Andorra. Con 72 años volvió por primera vez a España tras su exilio, estableciéndose en una casa de campo en Petrer. Finalmente, falleció en 1983 y fue enterrada en Hiss. 

Fuentes:

Autora: Ángela Pérez García

Carmen Martínez

Carmen Martínez fue una cigarrera alicantina que vivió entre mediados del siglo XIX y el primer tercio del XX y que destacó por su conciencia obrera y su compromiso sindicalista. La sociedad “La Feminista”, fundada en 1910 en Alicante, le sirvió como primer espacio de formación en la lucha. Posteriormente, participó de forma activa en la sección alicantina de la Federación Tabaquera de España y fue destacada como referente de la lucha obrera en la Unión Tabacalera.

Unión Tabacalera, febrero de 1929, p. 87

También se involucró en la sociedad alicantina de su tiempo, colaborando en la preparación y servicio de una merienda para niños asilados, que fue organizada por la comisión del Comité Republicano del distrito alicantino de Santa María (El Luchador, 7 de julio de 1916, p. 1).

Carmen falleció el 24 de junio de 1931, poco después de la proclamación de la Segunda República española. La noticia de su muerte apareció en el boletín Unión Tabacalera, que se refirió a ella como una buena luchadora, celosa defensora de la Federación y una “compañera de las más entusiastas y valientes”. Poco antes de morir, manifestó a su marido que quería que su entierro fuese civil y que colocasen en el féretro la bandera de la Unión Tabacalera.

Autora: Natalia Garis Puerto

Bibliografía:

Garis Puerto, Natalia, “Carmen Martínez y Asunción Lledó: dos experiencias de compromiso y solidaridad en la Fábrica de Tabacos de Alicante”, en Helena Establier Pérez y Mónica Moreno Seco (eds.), Modernas, luchadoras y pioneras. Mujeres alicantinas de la Edad de Plata, Universidad de Alicante, Alicante, 2021, pp. 253-283.