Category Archives: Alcoi

Concepción Cerdá

Concepción Cerdá nació en Alcoi en 1917 y fue una militante anarquista miembro de las Juventudes Libertarias de dicha localidad. En el año 1938 alcanzó el cargo de Secretaria femenina dentro de la organización y colaboró en Ruta Confederal, órgano de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT). En uno de sus artículos, titulado “Juventud” (Ruta Confederal, núm. 16, 13/10/1937), exalta los valores juveniles desde la óptica libertaria y hace un llamamiento a este sector de la población para que se organice contra toda imposición y continúe confrontando al enemigo en la guerra.

Ruta Confederal, núm. 16, 13/10/1937

En “Las muchachas libertarias dan el ejemplo de su laboriosidad” (Ruta Confederal, núm. 25, 15/01/1938), habla de la fundación de la Sección Femenina de las Juventudes Libertarias y de la importancia de la unidad con los hombres para unir fuerzas en su lucha por unos ideales de libertad e igualdad entre hombres y mujeres.

Aparece también en la novela autobiográfica Prisioneros de guerra de Vicente Belmonte Botella, en la que se menciona a Concepción Cerdá cuando se habla de los últimos días de la Guerra Civil, situándola en el puerto de Alicante el día 28 de marzo de 1939, del que no pudo salir, su internamiento en el campo de concentración de “Los Almendros” junto a varias mujeres y el dolor por la muerte de su compañero sentimental Silvestre Picó.

Consiguió huir a Francia y durante su exilio continuó redactando artículos para las publicaciones de corte anarquista Boletín Ródano-Alpes y Espoir, editadas en este país. Los artículos fueron publicados bajo el nombre de Conchita Cerdá.

Espoir, núm. 16, 22/04/1962

Fuentes y bibliografía:

  • Belmonte Botella, V. (2007). Prisioneros de guerra. Centre d’Estudis Locals del Vinalopó.
  • Beneito Lloris, Á., Moreno Sáez, F., & Santonja Cardona, J. L. (2017). Tiempo de sombras: la represión en Alcoi desde la Guerra Civil a los años 70. Alcoi: Ajuntament d’Alcoi, p. 363.
  • Ruta Confederal, 1937-1938

Autoría: Simón Fernández Cinnante

Gabriela Abad Miró

Gabriela Abad Miró nació en Alcoi en 1913. Procedía de una destacada familia de la provincia de Alicante, pues era sobrina del escritor alicantino Gabriel Miró Ferrer, uno de los principales representantes de la generación del 14, y hermana del pintor y arquitecto alcoyano Miguel Abad Miró, quien durante la Guerra Civil puso su obra al servicio de la causa republicana con la creación de murales y dibujos propagandísticos.

En sus años de estudiante militó en el sindicato Federación Universitaria Escolar junto a sus hermanos María Luisa y Miguel y se graduó en Filosofía y Letras en la Universidad de Madrid, lo que le permitió trabajar como profesora. Fue además traductora de lengua rusa y en 1938 llegó a publicar en la revista Hora de España una traducción de un relato del autor ruso Ovidii Savitch bajo el título Casa de Campo.

Su militancia destaca por la pertenencia a organizaciones como las Juventudes Comunistas del PCE y las Juventudes Socialistas Unificadas.

Biblioteca Nacional de España

Con el inicio de la Guerra Civil se volcó en los asuntos políticos participando en la actividad propagandística de la causa republicana mediante emisiones de radio y mítines en los que llamaba a la colaboración con el gobierno republicano.

Su activa participación a lo largo de la contienda se aprecia en los diferentes cargos que ocupó. Entre ellos se encuentran el de responsable de política de acción social del Comité de Madrid, responsable de acción social del 5º Regimiento entre los años 1936 y 1937 y responsable de acción social del Socorro Rojo Internacional en Madrid entre 1938 y 1939. En el último año de la guerra también fue la secretaria del comité del campo de internamiento de Chateaubriad (Francia). Otros cargos que tuvo fueron los comandante y comisario de brigada en el frente de Madrid. Durante estos años tuvo una relación amistosa con Tina Modotti, dirigente del SRI en España, y combatió junto a Vittorio Vidali, alias Carlos Contreras, comisario político del 5º Regimiento. Un documento policial sobre su hermano Santiago atribuye a Gabriela Abad Miró la pertenencia a la Comisión de Propaganda del Buró Político del PCE.

En enero de 1940, con ayuda del Comité Técnico de Ayuda a los Españoles pudo trasladarse a Nuevo Laredo en el estado mexicano de Tamaulipas como asilada política con un permiso de estancia de un año. Finalmente, falleció el 24 de enero de 1941 en Ciudad de México, aunque en algunas fuentes se menciona que su muerte tuvo lugar en la Unión Soviética.

Fuentes y bibliografía

Autoría: Simón Fernández Cinnante

Amalia García Miralles

Amalia García Miralles nació el 5 de enero de 1860 en Alcoi. Junto a sus hermanos gozó de una educación completa con la que pudieron aprender a leer y escribir, algo que por aquel entonces no estaba al alcance de toda la población. Con su madre se encargó de las tareas del hogar, al mismo tiempo que continuaba sus estudios, obteniendo la titulación de la carrera de Maestra Nacional. En 1881, continuó sus estudios de Magisterio como maestra de Primera enseñanza y en 1885 se graduó como Maestra de Primera Enseñanza superior.

Un año después de finalizar sus estudios contrajo matrimonio con José Vicente Carbonell Vilaplana en 1886, con quien formó una familia compuesta por sus ocho hijos, tres de los cuales fallecieron a edades tempranas. La educación musical y religiosa caló en sus hijos a la hora de elegir sus respectivas profesiones, dado que los hijos se volcaron a las artes y las hijas se dedicaron a la vida religiosa. Al principio los ingresos familiares procedían de ambos progenitores, pues García Miralles trabajaba como bordadora, en el hogar y educando a todos sus hijos, mientras que José Vicente trabajaba como oficial de escultor con su padre José Vicente.

Interesada en la formación académica y profesional de las jóvenes trabajadoras, decidió impartir clases por la noche a estas mujeres en las llamadas Escuelas Nocturnas de San José. También dirigió el Patronato Dominical de la Purísima y todos los años realizaba con sus alumnas una salida a la Font Roja, lugar en el que conoció al noble Joaquín Rovira, quien cedió la propiedad de la calle Embajador Irles, que sería la famosa Casa Doña Amalia, espacio que se convirtió en la residencia de García Miralles y el centro de enseñanza de las jóvenes. En 1907, creó el Patronato de las Obreras del Sagrado Corazón de Jesús y sus actividades se desarrollaron tanto en la escuela de la iglesia de San Agustín como en la Casa Doña Amalia. El Patronato integraba las organizaciones anteriores, el Patronato Dominical de la Purísima y las Escuelas Nocturnas de San José.

Su obra educativa y social se mantuvo gracias a la financiación de individuos relacionados con el Círculo Católico y las recaudaciones que ella conseguía a través de entidades como el Colegio de Primera Enseñanza y la Escuela Normalista para señoritas. En 1905, inauguró dicho colegio privado donde las niñas recibirían una educación básica con el objetivo de solucionar los problemas económicos derivados de la enfermedad de su marido, quien falleció en 1906 marcando la trayectoria de García Miralles, que sería la encargada de sacar adelante a toda la familia. Años más tarde, en 1908, creó la Escuela Normalista en la que se formaba a las futuras maestras.

En 1917, fundó la casa-cuna en la Casa Doña Amalia, que funcionó como una guardería en la que los hijos e hijas de las madres con escasos recursos podían comer y estudiar a cambio de un pequeño pago, y el Hospicio de San Jorge, donde se atendían las necesidades de los huérfanos y expósitos menores de 5 años. En este edificio también se estableció una residencia para ancianas sin alternativas ni recursos en la que podían residir a cambio de una pequeña contribución o limosnas.

Casa-cuna fundada por García Miralles

En su labor educativa destacó también por ser miembro de la Junta de Primera Enseñanza en 1918 y de la Junta Local de Protección a la Infancia desde 1928 hasta 1932. A ello se suman las colonias de verano organizadas por García Miralles entre 1925 y 1927, aunque ya se celebraban con continuidad desde un tiempo atrás. En ellas se realizaban actividades relacionadas con la religión y el ocio al aire libre.

Durante la II República la obra social de García Miralles fue un tema controvertido por el carácter religioso presente en algunas de las actividades. Además, el inicio de la Guerra Civil y la escasez de la época provocaron el cese de actividades de la casa-cuna, el orfanato y la residencia de ancianas. Tras la contienda, en 1939, pasó a formar parte del convento de las Agustinas Descalzas o del Santo Sepulcro de Alcoi junto a sus hijas María y Amalia, y en 1954 pudo tomar los hábitos gracias a una dispensa de la Santa Sede. García Miralles falleció el 4 de octubre de 1955 en el convento. En 1989, la calle Retor de Confrides de Alcoi fue renombrada como “Doña Amalia” en su honor.

Bibliografía:

  • Abad Segura, R. (2002). Dª Amalia García Miralles. En: Personajes Alcoyanos (pp. 169-170). Cocentaina.
  • Beneyto Gómez, E. (2021). Amalia García Miralles: educación y asistencia social en el Alcoi de la Edad de Plata. En: Establier Pérez, Helena, & Moreno Seco, Mónica. Modernas, luchadoras y pioneras: mujeres alicantinas de la Edad de Plata (pp. 193-221). Universidad de Alicante y Fundación Mediterráneo.

Autoría: Simón Fernández Cinnante

Socorro Rojo Internacional

Creado en 1924, el Socorro Rojo Internacional (SRI) desempeñó labores de solidaridad y asistencia marcadas por la política impulsada por la Comintern. Llevó a cabo una labor muy destacada durante la Guerra Civil española, en atención sanitaria, colonias infantiles, ayuda a refugiados, talleres de ropa, etc., tareas desarrolladas en buena cuenta por mujeres.

En la provincia de Alicante, numerosas activistas de diferente signo político fueron integrantes de SRI, como Asunción Larios de Medrano (Alicante), Elvira Rodríguez Guardiola (Petrer) o Carmen Piqueras Campoy (Orihuela), entre muchas otras.

Bibliografía:

  • Ramírez Pacheco, Silvia (1992). Las organizaciones de mujeres durante la guerra civil en Alicante (1936-1939). Instituto de Cultura Juan Gil-Albert: Ayudas a la investigación, 1986-1987, vol. V, Alicante, pp. 111-123.

Autoría: Mónica Moreno Seco e Isabel Domenech Jiménez

 

Agrupación de Mujeres Antifascistas

Ante el auge del fascismo en Europa, surgieron numerosas organizaciones antifascistas. El origen de la Agrupación de Mujeres Antifascistas se remonta a iniciativas surgidas en 1934. En julio de ese año, se creó en Madrid Mujeres contra la Guerra y el Fascismo, compuesta por republicanas, socialistas y comunistas, quienes lideraron el movimiento. En Alicante, sin embargo, la coordinación recayó en la republicana Manolita Luque, elegida en septiembre del mismo año para para desarrollar esta organización (El Luchador, 12 de septiembre de 1934). En 1935 más de 500 mujeres alicantinas firmaron un breve manifiesto contra la guerra (El Luchador, 3 de octubre de 1935).

A causa de la represión desencadenada tras los hechos de octubre de 1934, Mujeres contra la Guerra y el Fascismo adoptó el nombre de Pro Infancia Obrera. Esta organización desarrolló una actividad solidaria, ajustada a los ideales maternales de la feminidad del momento, pero que adquirió un abierto contenido político: la acogida de niños y niñas procedentes de Asturias cuyos progenitores habían muerto o estaban en la cárcel. Dirigida por Luque, Pro Infancia Obrera coordinó la llegada de tres expediciones a Alicante, de 10, 40 y 116 niños y niñas respectivamente, que eran recogidos en Madrid, acompañados hasta la capital alicantina y repartidos entre familias de acogida de toda la provincia (El Luchador, 3 y 5 de abril de 1935, 20 de junio de 1935 y 15 de enero de 1936).

Diario de Alicante, 4-IV-1935

La Agrupación de Mujeres Antifascistas, heredera de las anteriores organizaciones, desplegó una importante actividad durante la Guerra Civil.  Con una composición ideológica plural, estuvo dirigida por las comunistas. En la ciudad de Alicante, apareció en Alicante en marzo de 1937 y estuvo coordinada por las comunistas Carmen Caamaño como secretaria general, Carlota Duarte como secretaria de Agitación y Propaganda y Paquita Sánchez, secretaria de Cultura. También había grupos de AMA en Alcoy, Jijona, Elche, Monóvar y Almoradí. Junto con otras organizaciones de mujeres, la AMA alicantina promovió un acto en homenaje a la URSS y coordinó la tarea de las mujeres que se presentaron voluntarias para trabajar. El 3 de abril de 1937 convocó una manifestación de mujeres pro-ayuda a Madrid y más adelante recogió fondos para Euskadi, organizó la entrega de materiales para enfermos de los hospitales, la confección de prendas de abrigo o el reparto de juguetes a niños y niñas. Además, convocó un acto con ocasión del 8 de marzo de 1938.

Nuestra Bandera, 18-XI-1937

 

Fuentes y bibliografía: 

  • Moreno Seco, Mónica (2021). “Manolita Luque Albalá. Ciudadana, republicana y feminista”, en Helena Establier Pérez y Mónica Moreno Seco (eds.), Modernas, luchadoras y pioneras. Mujeres alicantinas de la Edad de Plata, Universidad de Alicante, Alicante, pp. 285-325.
  • Moreno Seco, Mónica (2009). “Mujeres y Guerra Civil en el País Valenciano”, en Albert Girona y Javier Navarro (eds.), Fa setanta anys. La Guerra Civil al País Valencià (1936-1939), PUV, Valencia, 2009, pp. 153-168.
  • Ramírez Pacheco, Silvia (1992). “Las organizaciones de mujeres durante la Guerra Civil en Alicante (1936-1939), en Instituto de Cultura Juan Gil-Albert, Ayudas a la investigación, 1986-87, vol. V, Alicante, 1992, pp. 111-123.
  • El Luchador, Alicante.
  • Diario de Alicante, Alicante.
  • Nuestra Bandera, Alicante.

Autoría: Mónica Moreno Seco

Izquierda Republicana Femenina

Surgió en Alicante en 1935. Esta organización fue probablemente heredera de la anterior Unión Republicana Femenina, aunque ya adscrita con claridad al partido Izquierda Republicana. IRF impulsó la formación política y ciudadana de sus integrantes. Su presidenta fue Manolita Luque, una conocida activista republicana, ejerciendo de secretaria la profesora de la Escuela Normal Francisca Ruiz Vallecillo; también formaban parte de la IRF alicantina otras destacadas republicanas como Josefa Campillo, Esther Gomis y Encarna Carratalá. Tenía secciones también en Elche y Alcoy. Junto con su labor cívica y política, desarrolló tareas de tipo benéfico, como la organización de la Semana del Niño o el reparto de ropa a pobres (El Luchador, 7 y 16 de diciembre de 1935).

En las elecciones de 1936, IRF organizó un mitin en el cine Monumental, presidido por Luque, en el que tomaron la palabra entre otros el socialista Rodolfo Llopis, el comunista Vicente Alcalde y el republicano García Morales. El local estaba engalanado con numerosos carteles llamando a la unidad antifascista, al voto al Frente Popular y a apoyar a Pro Infancia, una organización que coordinó la acogida de niños y niñas procedentes de Asturias tras los sucesos de octubre de 1934 (El Luchador, 11 de febrero de 1936).

El Luchador, 11-II-1936

Durante la Guerra Civil, IRF fue muy activa en la retaguardia, impulsada por su presidenta, Manolita Luque, y su secretaria, Nieves Millán. Hizo numerosas llamadas a las mujeres alicantinas a incorporarse al apoyo a la República. Además, recogió donativos para el frente y organizó un hospital de convalecientes en octubre de 1936 (El Liberal (Murcia), 24-IX-1936; El Luchador, 2-X-1936). También organizó clases de cultura general y perfeccionamiento de escritura para sus afiliadas, así como unas guarderías infantiles y el reparto de juguetes a niños.

Fuentes:

El Luchador, Alicante, 1936.

Autoría: Mónica Moreno Seco