Este miércoles 29 de abril se conmemora en todo el mundo el Día Internacional de Concienciación sobre el Ruido, una jornada destinada a alertar y sensibilizar a la población sobre los riesgos que supone la exposición prolongada a altos niveles de ruido, sea cual sea su origen: ruido ambiental, en el puesto de trabajo, en los lugares de ocio y recreo, en las viviendas…. Para conmemorarlo, la Biblioteca Politécnica y CC. de la Salud ha organizado una pequeña exposición que encontrarás a la entrada de la Biblioteca.
¿Qué es el ruido y cómo nos afecta?
El ruido es cualquier sonido no deseado, molesto o inarticulado, que interfiere en las actividades humanas o el descanso, se percibe como desagradable y puede causar efectos negativos en la salud física y mental.
El ruido ambiental es el sonido exterior no deseado o nocivo generado por las actividades humanas.
El ruido es el agente contaminante “invisible” del mundo en que vivimos, un tipo de contaminación que se debe regular y controlar.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte de que la exposición a más de 70 decibelios durante un periodo de tiempo prolongado puede producir daños graves en el oído, con consecuencias irreversibles.
En la actualidad, las grandes ciudades están expuestas a ambientes sonoros que superan en gran medida los límites establecidos como seguros, debido a la contaminación acústica ambiental.
Esta contaminación acústica, producida principalmente por el tráfico, actividades de ocio y obras, se considera dañina si supera los 65-75 decibelios (dB), y perjudica considerablemente tanto la salud humana como a la fauna que vive en nuestro entorno.
Pero aunque estamos sometidos a niveles de ruido constantes y vamos acumulando sus efectos nocivos a lo largo del tiempo, lo que implica un deterioro progresivo en nuestra salud física y mental, habitualmente sólo somos conscientes del ruido en nuestro entorno cuando nos impide dormir o cuando hay algún ruido fuerte puntual.
¿Qué problemas genera en nuestra salud?
Exponernos durante largos periodos de tiempo a ruidos fuertes, puede producir muchos problemas de salud. Algunos de los efectos causados por el ruido en el organismo son:
- Socioacusia (déficit auditivo provocado por el ruido ambiental).
- Cambios en la regulación del sistema nervioso central.
- Hipertensión
- Problemas cardíacos
- Cefalea.
- Alteración del sueño.
- Estrés y ansiedad.
- Alteraciones momentáneas en la conducta, como irritabilidad.
- Fatiga, neurosis y depresión.
- Alteración del sistema circulatorio y digestivo.
- Aumento de secreciones hormonales (tiroides y suprarrenales).
- Disfunción sexual.
- Deterioro del sistema inmunológico
Por ejemplo, según los datos de la Agencia Europea del Medio Ambiente, las patologías coronarias asociadas a la exposición al ruido son las causantes de 48000 nuevos casos de cardiopatía isquémica y 12000 muertes prematuras cada año en Europa.
Por si esto no fuera suficiente, el ruido también puede afectar a la lectura, la atención, la resolución de problemas y la memoria.
La reducción del ruido a nuestro alrededor, es esencial para generar un entorno seguro y saludable.
¿Cómo puedes ayudar a combatir la contaminación acústica?
En casa:
- Controla el volumen de televisores, equipos de música y conversaciones, especialmente en horas de descanso.
- Evita usar lavadoras, aspiradoras o lavavajillas por la noche.
- Usa alfombras, cortinas pesadas o
- Coloca estanterías con libros contra las paredes compartidas para amortiguar el ruido.
- Pon los electrodomésticos lejos de los muros divisorios con vecinos.
- Asegúrate de que tus mascotas no causen molestias continuas.
En el transporte y movilidad:
- Usa la bicicleta, camina o utiliza el transporte público para reducir el ruido del tráfico.
- Evita acelerones innecesarios y cláxones y mantén el tubo de escape en buen estado.
En la vía pública y ocio:
- No grites ni cantes mientras caminas por la calle, especialmente de noche.
- No utilices altavoces ni pongas música en parques o reservas naturales.
- Evita realizar actividades ruidosas en zonas residenciales.
Protección personal:
- Utiliza tapones para los oídos si te expones a ruidos elevados.
- No escuches música con auriculares a un volumen alto.

