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Dunkerque y Su mejor historia

MEDIATECA, Apuntes de cine

Dunkerque (2017)

Su mejor historia (2016)

Sesión doble de cine: tambores de guerra

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Dentro de las novedades que estamos recibiendo en Mediateca en 2018, y que están llegando de forma pausada, con goteo… se ha dado una casualidad, una conjunción de planetas…, dos de ellas, concretamente “Dunkerque” y “Su mejor historia” tienen destacadas similitudes. Comparten tema y acontecimientos, pero, por otro lado, tienen planteamientos y desarrollos distintos. ¡Casualidades!, así que, esta semana viajamos a Dunquerque y a las Islas Británicas, a 1940, durante los inicios de la Segunda Guerra Mundial. Dunquerque, un lugar que está en el extremo occidental del continente europeo, un punto estratégico situado a escasa distancia de las Islas Británicas. Dos historias que tienen como sonido de fondo “tambores de guerra”.

And the Winner is…

¡Dunkerque!

Disculpad, pero he tenido que introducir esta cuña, ya que el post lo tenía esbozado y esta madrugada, al sonar el despertador, me he llevado una alegría, al comprobar que “Dunkerque” había ganado 3 Oscar, de los denominados técnicos: montaje, sonido y efectos especiales. Dunkerque partía al inicio de la gala con 8 nominaciones, incluyendo mejor película y director, los dos premios de más prestigiosos.

¡Enhorabuena!

 

De la realidad a la ficción “al cine”

Dunquerque es una ciudad portuaria del norte de Francia que está situada a pocos kilómetros de la frontera belga, y que durante la edad moderna varias veces ha cambiado “de dueño”. Un lugar que, en 1940, concentró a casi 400.000 soldados entre franceses y británicos, que fueron empujados y acorralados por las tropas alemanas, que asediaban la ciudad en un avance incontenible. Dunquerque es también el título del film, que, basándose en ese contexto histórico, nos muestra las penalidades que pasaron esos soldados. Y todo ello, dentro de un ambiente de angustia y vacío ante la guerra.

Al mismo tiempo desde las Islas, se preparaba la maquinaria propagandística oficial para levantar la moral de la población civil, minada por los constantes bombardeos sobre Londres de la aviación alemana, la Luftwaffe. Su mejor historia nos sitúa en este contexto, mientras se elaboran guiones de cortos, que narran pequeñas historias de corte patriótico para llevar a los noticiarios, en los cines, la otra batalla, “la propagandística”.

Dos películas, dos historias y Dunquerque en el punto de mira de ambas.

 

Dunkerque  (2017)

Acorralados

El director Christopher Nolan nos presenta su última película. Una historia sencilla, casi minimalista, que transcurre en un conflicto bélico. En la que la angustia y la desesperanza atenazan a sus protagonistas, en una muestra extrema de supervivencia.

 

Algunas consideraciones sobre Dunkerque. Destacar muy especialmente los efectos de sonido y efectos especiales, el montaje, que es uno de los puntos fuertes, a mi entender, siendo la clave fundamental del film, y que nos mantiene atrapados durante algo más de 100 minutos. Con un tema bélico sencillo, Christopher Nolan (dirección y guion) ha creado una historia con una atmosfera de incertidumbre, que, en algunos momentos, llega a resultarnos asfixiante. Es la clave del film. Esto le ha valido 3 Oscar y podía haber sido alguno más.

 

FOTOGRAMAS. Unas pinceladas

Acorralados, varios cientos de miles de soldados ingleses y franceses huyen de la ofensiva alemana. Entre la potente maquinaria de guerra nazi y el mar, sobre la arena esperan un rescate casi imposible, para volver a las Islas Británicas.

Atacados por tierra, mar y aire

Cuando el mundo parece terminar, y casi ya no quedan esperanzas. Cuando la angustia y la desesperación atenazan a los soldados, ante una espiral de acoso sin fin.

Desde el otro lado del mar, desde las Islas, paisanos, personas anónimas, se echan a la mar en su pequeña embarcación, con destino a las costas de Dunkerque con el único objetivo de rescatar a supervivientes. Una actitud patriótica, con unos medios escasos y casi a la desesperada.

El tiempo se hace eterno para los que esperan. La maniobra de rescate, parece que no llega…

¡Cine en estado puro!, Christopher Nolan no defrauda

 

Su mejor historia  (2016)

La propaganda en tiempos de guerra

Their Finest nos acerca al mundo del cine en tiempos de conflicto bélico, utilizando este como herramienta con fines propagandísticos. Volvemos a la guerra y a Dunkerque, aunque sea de forma tangencial. La directora danesa Lone Scherfig realiza un film con tintes de tragicomedia con algunos toques de comedia romántica. Está realizada con una magnífica ambientación que da calidez a la historia, consiguiendo un estilo muy “british”, bastante característico de las producciones de la BBC. Además, tiene toques de humor, muy especialmente por parte del veterano actor Bill Nighy.

https://youtu.be/Nhg-UfbYQQA

 

FOTOGRAMAS. Unas pinceladas

Londres, 1940. Mientras la ciudad es bombardeada por la aviación alemana. El Ministerio de Información, dentro de la campaña de propaganda que está realizando, decide poner en marcha un proyecto, la realización de una película patriótica, con el fin de levantar la moral de la población y de los soldados.

El equipo encargado de realizar el proyecto se pone en marcha. Lo primero es buscar una historia y realizar el guion. Lógicamente, sin actores no hay película. Toda la maquinaria se pone en marcha…

Pero surgen algunas dificultades, entre otras, dos guionistas en busca de un guión, y que pueden terminar en una guerra de sexos. Un ingrediente más a la historia…

Os hemos dado unas pinceladas, ahora tenéis casi dos horas para disfrutar de esta divertida trama.

¡Acción!

 

Las puedes encontrar en el catálogo de la Biblioteca de la BUA,

 


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… la justicia, no es solo cuestión de fondo. Sobre todo, es cuestión de forma. Así que no respetar las formas de la justicia es lo mismo que no respetar la justicia. Lo comprende, ¿verdad? -Melchor no dice nada; el subinspector esboza una sonrisa tolerante-. Bueno, ya lo comprenderá. Pero acuérdese de lo que le digo, Marín: la justicia absoluta puede ser la más absoluta de las injusticias.

Terra alta / Javier Cercas

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