Día de la Cultura Rumana

El día 15 de enero se celebra el Día de la Cultura Rumana. La elección de esta fecha no es casual, ya que coincide con la fecha de nacimiento de Mihai Eminescu (15 de enero de 1850– 15 de junio de 1889), poeta romántico tardío y, la figura más importante y más amada de la cultura rumana.

Mihai Eminescu nació en Ipotesti, Botosani, en la región rumana de Moldavia. Empieza a escribir en prosa y en poesía en su adolescencia, al tiempo que deja de asistir a clases de secundaria para viajar por ciudades como Sibiu, Giurgiu, Bucarest, donde conocerá las peculiaridades de la lengua rumana, así como sus costumbres. En esta época también trabajó en diversos teatros, incluido el Teatro Nacional de Bucarest, y participa en la creación del Círculo literario “Orientur” con la finalidad de recoger cuentos, poesías populares y documentos históricos de Rumanía.

Su familia le envía a la Facultad de Filosofía de Viena en 1869, donde acude a las clases de filosofía, historia, política o economía como oyente, y más tarde, en 1872, en Berlín, lo que da como resultado una educación de marcado carácter germánico y una influencia de pensadores alemanes, como Arthur Schopenhauer. En 1874 vuelve a su Ipotesi natal como Director de la Biblioteca Central de Isasi, cargo que tuvo que abandonar por conflictos laborales, iniciando unos años de penurias económicas e inestabilidad laboral hasta que consigue un puesto en el periódico Timpul (El Tiempo) de Bucarest. Fallecería a los 39 años en 1889 después de varios años sufriendo problemas de salud.

En la obra de Eminescu destacan varios temas: la presencia de la Naturaleza, con la que se encuentra muy unido, los bosques de hayas y tilos, lagos y riachuelos de los que disfrutó en su infancia y añoró el resto de su vida; el  amor patrio y la conciencia étnica que nace de sus viajes de juventud por el país están presentes en obras en prosa como Genio baldío o en poemas como Qué deseo para ti, dulce Rumanía; el anhelo de un amor ideal, romántico  que encontramos en obras en prosa como Cezara y en poesías como Venera y Madona, junto a poesías de carácter erótico; la crítica social en consonancia con su visión pesimista de la existencia. En su última época destacan sus poesías de carácter filosófico.

Mihai Eminescu destacó por obras como El lucero, Me queda un solo deseo y Cinco cartas y marcó un antes y un después en la historia de la lengua y la cultura rumanas.

Amada, cada vez que yo pienso en nosotros…

Amada, cada vez que yo pienso en nosotros,
un océano de hielo aparece ante mí:
sobre la blanca bóveda no hay ya ninguna estrella,
la luna es una mancha amarilla a lo lejos.
Sobre miles de témpanos que las olas se llevan,
un pájaro planea, las alas fatigadas,
mientras su compañera ha seguido adelante,
unida a la bandada que se pierde al poniente.
Hacia donde ella vuela mira desesperado.
Ya no siente ni pena ni alegría. … Se muere,
soñando en un instante todo el tiempo pasado.

Más lejos uno de otro cada vez nos sentimos,

cada vez me hundo más en la sombra y el hielo,
mientras desapareces en la eterna mañana.

Si estas interesado en descubrir más obras de su extraordinaria poesía y prosa puedes consultar los libros que tenemos de Mihai Eminescu en la Biblioteca de Filosofía y Letras.

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